Cómic para todos

‘Pagando por ello’, de Chester Brown

p-pagando-por-ello-rEditorial: La Cúpula.

Guión: Chester Brown.

Dibujo: Chester Brown.

Páginas: 304.

Precio: 21,90 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Diciembre 2016.

Empecemos por lo básico. Al margen de cualquier mérito artístico, Pagando por ello es una de esas obras que hay que leer. Su concepto obliga. Lo que Chester Brown coloca en el subtítulo, Memorias en cómic de un putero, es exactamente lo que cuenta. Y lo hace en primera persona. Él es el protagonista, él es el putero. Y lo narra en su cómic es precisamente eso, el momento de su vida en el que decide que no necesita del amor romántico y apuesta para satisfacer sus necesidades sexuales por recurrir a la prostitución. No busca relaciones esporádicas con desconocidas, simplemente paga por sexo y descubre un mundo completamente diferente al que estaba acostumbrado y en el que hasta los detalles más sencillos le acaban resultando interesantes. Pagando por ello plantea debates. Personales, morales, sociales e incluso legales. Y lo hace dando mucha más importancia al fondo que a la forma, una que adopta una machacona rejilla de ocho viñetas idénticas por página que, en el fondo, apuntala la sensación de que todo lo que estamos viendo es real y que, por muy subjetiva que sea esta historia autobiográfica precisamente por el hecho de nacer de recuerdos propios, es lo que le aconteció a Brown. Lástima que la necesidad de ocultar la identidad de sus compañeras sexuales reste algo de cercanía a la historia.

Porque, en realidad, eso es lo único que se le puede reprochar a Pagando por ello. Brown se define tan bien, se convierte en una figura que racionaliza tanto cada extremo de su postura personal, y en esa línea encajan tan bien los personajes secundarios que circulan a su alrededor, sus amigos, que son los que le permiten introducir los elementos de debate sobre la figura de quien decide recurrir a esta manera de obtener sexo y sobre el mundo de la prostitución, que en el fondo da un poco de pena que Brown no pueda lograr tanto nivel de profundidad con las mujeres, que son parte ineludible de la historia. No aparecen cosificadas, ni mucho menos, no es en absoluto el deseo del autor y eso sí parece evidente, pero el nivel de detalle no es tan gran y se nota. Con todo, lo que queda en Pagando en ello es un documento fascinante precisamente porque se asoma a extremos que normalmente quedan en la oscuridad, de los que casi nadie se atreve de hablar en público y menos en primera persona. Brown se desnuda, psicológica y gráficamente, y permite que el lector entre en lo que plantea. Y lo hace sin adoctrinar, lo que enriquece su discurso. Porque no necesario estar de acuerdo con él ni posicionarse a favor del sexo de pago para leerle y disfrutarle. Porque, al fin y al cabo, está narrando una experiencia vital.

El dibujo de Brown es extremadamente sencillo. Quizá por eso se aprecie tanto la solución con la que protege la identidad de las mujeres a las que paga, con sus rostros siempre ocultos detrás de algún bocadillo o con la elección de un punto de vista en el que siempre se las ve de espaldas. Pero precisamente por esa sencillez, se puede entrar con más facilidad por ejemplo en uno de los aspectos en los que Brown pone especial hincapié, en las diferencias físicas entre unas y otras. La estructura ya mencionada de ocho viñetas por página, otro detalle más que invita a recrearse en la mencionada sencillez, es algo que también contribuye al tono documental y biográfico que el autor quiere imprimir al relato. Quizá el problema de la sencillez es que de esta manera es mucho más complicado ver las emociones de los protagonistas, empezando por el propio Brown, hierático tras esas gafas que ocultan sus ojos casi siempre. Pero como ya se ha descartado esa posibilidad narrativa con las mujeres, puede que no tuviera sentido otro estilo para los demás personajes. Pagando por ello se convierte así en un documento raro por su sinceridad, intenso por su temática y polémico precisamente porque no oculta opinión alguna. Rareza, sinceridad, intensidad y polémica. ¿No son elementos importantes para que un cómic tenga valor por encima del resto?

Drawn and Quarterly publicó originalmente Paying for It en 2011. El contenido extra del volumen lo forman una introducción de Robert Crumb, un prefacio de Chester Brown y varios apéndices y notas del autor.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 9 febrero, 2017 por en Cómic, Chester Brown, Drawn and Quarerly, La Cúpula y etiquetada con , .

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