Cómic para todos

‘Dampyr. El Verdugo Negro’, de Giovanni Di Gregorio y Claudio Stassi

dampyr-el-verdugo-negroEditorial: Aleta.

Guión: Giovanni Di Gregorio.

Dibujo: Claudio Stassi.

Páginas: 112.

Precio: 17,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Septiembre 2016.

Es evidente que El verdugo negro se ha convertido en la más lujosa edición en España de Dampyr porque la historia transcurre en Barcelona. El amplio trabajo de documentación de Giovanni Di Gregorio para dar forma a la historia en la Ciudad Condal actual, la menos turística, la que se acerca a un folclore más desconocido y que él mismo explica en los extras del libro, es la razón de que se destaque esta historia con el fin de llamar la atención de nuevos lectores. Es una historia bien llevada, pero en ese fin de abrir el mercado a públicos que no conozcan Dampyr se va a encontrar con el obstáculo de que no es precisamente la que mejor explica la relación entre el grupo protagonista. Por eso, la razón principal para asomarse a este álbum es la cercanía. Si para personajes más populares como Batman pueden valer postales turísticas menos elaboradas como la de El caballero del dragón (aquí, su reseña), para Dampyr bien puede funcionar un relato de esta naturaleza. Porque eso sí, el marco de corte fantástico encaja francamente bien en la tradición de la cabecera, incluso aunque nos salgamos del tema de los vampiros, como el propio Di Gregorio reconoce dentro y fuera de las viñetas, en la misma historia poniéndolo en boca de sus personajes y después en los extras. Y el marco histórico, aunque se pueda leer aquí con cierta ingenuidad, también casa bien con la historia.

La misma naturaleza de El verdugo negro hace que la introducción que urde Di Gregorio sea bastante larga. Incluso el prólogo, que no es lo que pone en situación y revela la amenaza a la que van a hacer frente los protagonistas, es ya muy extenso, nueve páginas, pero lo cierto es que el relato no termina de parecer encaminado hasta la página 30. Ese parece el gran problema del relato, que para hacer gala de todo el trabajo previo que tiene el cómic y para que luzca la documentación recopilada por Di Gregorio, se emplea demasiado espacio y tiempo, porque luego la cosa funciona bien. El Verdugo, la explicación que se da para sus crímenes y el papel que juegan Harlan, Kurjak y Tesla para hacer frente a esta amenaza sobrenatural es bastante aceptable. También, por supuesto, el marco histórico, porque Di Gregorio coloca en el centro a dos amigos que acabaron separados tras la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista (el propio Franco llega a colarse en una viñeta explicativa). Ese conflicto, lejos de ser artificial, tiene eco en muchas situaciones reales que se vivieron en la España del siglo pasado, por mucho que en buena medida se hayan querido enterrar. Rescatarlas, aunque sea con el envoltorio de una historia de fantasía y terror como esta, nunca está fuera de lugar.

En cuanto al dibujo, Claudio Stassi ofrece un dibujo correcto, en la tradición de Dampyr y de los títulos de corte fantástico de Bonelli. Hay un esfuerzo importante por parte del ilustrador en que las calles de Barcelona sean reconocibles, lo que se agradece si tenemos en cuenta que en su mayor parte se rehúyen las zonas más turísticas de la ciudad catalana, y también para generar el ambiente de terror de las escenas más inquietantes del relato. Quizá eso hace que los personajes, los protagonistas, los que ya tenemos que conocer de manera previa, no funcionen igual de bien ni tengan, al menos desde el punto de vista visual, el carisma necesario. Eso puede ser algo más acusado en el caso de Tesla, quizá arrastrando durante todo el cómic el hecho de que se presente con un disfraz de dragón hembra para poder aparecer a plena luz del día. El Verdugo Negro es una manera curioso de adentrarse en el mundo de Dampyr. Funciona como historia autoconclusiva, pero no es probablemente el mejor relato para conocer de qué trata realmente la serie debido a que busca un escenario exótico para lo que acostumbra. Eso sí, tiene mucho terreno ganado para quienes conozcan la tradición del Festival del Foc barcelonés, y desde ahí sí que se accede con mucha más facilidad a lo que cuentan Di Gregorio y Stassi.

Bonelli publicó originalmente esta historia en el número 175 de Dampyr, publicado originalmente en octubre de 2004. El contenido extra lo forman un artículo sobre el origen de la obra de Giovanni Di Gregorio y un sketchbook de Claudio Stassi.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 9 febrero, 2017 por en Aleta, Bonelli, Claudio Stassi, Giovanni Di Gregorio y etiquetada con , , .

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