CÓMIC PARA TODOS

‘Superman. American Alien’, de Max Landis

superman_american_alienEditorial: ECC.

Guión: Max Landis.

Dibujo: Nick Dragotta, Tommy Lee Edwards, Joëlle Jones, Jae Lee, Francis Manapul, Jonathan Case, Jock, Matthew Clark, Evan Shaner, Marck Buckinham, Steve Dillon.

Páginas: 192.

Precio: 19,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Noviembre 2016.

Todavía se recibe como un acontecimiento que un escritor de Hollywood se asome a la industria del cómic, y eso hace que Superman. American Alien ya tenga un punto ganado antes incluso de empezar la lectura. Su autor es Max Landis, guionista que saltó a la fama por su papel en Chronicle, una cinta que muchos vieron como una de las reintepretaciones más audaces del superhéroe que se ha hecho en los últimos tiempos. Por eso, que dé el salto a las viñetas para hablar, precisamente, del primer superhéroe de todos, es algo llamativo. American Alien, no obstante, no se centra en el Hombre de Acero (al menos no lo hace hasta el quinto de sus siete números) sino en su alter ego, en Clark Kent. Y aunque es una obra que abusa del elemento casual y la referencia, como casi todas las que intentan encontrar rincones nunca antes contados en la historia de un personaje del que se llevan contando relatos desde hace casi 70 años, el resultado es bastante interesante, porque sí consigue introducirnos en la evolución personal del hombre que acabará convirtiéndose en el protector más destacado de la Tierra. Y dentro de esa evolución, se acepta como algo muy natural el hecho de que cada episodio cuente con un ilustrador diferente, lo que ayuda sobre todo en los primeros números a introducirnos en la mentalidad de Clark en momentos muy distintos de su vida.

Resulta totalmente inevitable encontrar en los dos primeros números los hallazgos más interesantes de la revisión de Landis. El momento en el que Clark va descubriendo sus poderes y el instante en el que decide qué puede hacer con esos poderes, con la responsabilidad que le ha otorgado el simple y no deseado hecho de tenerlos, abre tantos dilemas personales, emocionales y morales que resulta asombroso que se puedan concluir en apenas una veintena de páginas. Pero Landis lo hace. La anécdota al servicio de temas más grandes que la vida. No es que adentrarse hasta en las primeras experiencias sexuales de Clark o su imposible primer encuentro con Lois Lane, Oliver Queen, por supuesto Batman, Lex Luthor (quizá el personaje adulto del universo DC que mejor trata Landis, a la altura de la entonces todavía algo ingenua crueldad que le dio John Byrne) o hasta Lobo no sean entretenidos, pero son menos impactantes, porque ponen a Superman en una ya quizá demasiado prolongada curva de aprendizaje. Eso sí, Landis lo hace de una manera más natural que el rejuvenecimiento del personaje en los Nuevos 52, que estaba comandado nada menos que por Grant Morrison. No estamos ante ese Superman. Estamos ante el más clásico, pero antes de convertirse en él. Y eso, en cualquier caso, es un punto de partida que no emborrona en absoluto.

La elección de dibujantes para cada uno de los siete episodios que tiene la serie es casi irreprochable. La exageración visual de Nick Dragotta le sirve para mostrar a la perfección las primeras experiencias de Clark con sus poderes; el realismo sucio de Tommy Lee Edwards le enfrenta a la dura responsabilidad de administrar esos dones; el estilo juguetón de Joëlle Jones encaja con la historia más desenfadada, la del divertimento juvenil más claro para un Clark todavía en proceso de maduración; el particular estilo de Jae Lee destaca por la planta de la que dota no sólo al propio protagonista, sino sobre todo a Lex Luthor y Batman, dando un salto enorme en el desarrollo personal de Clark, introduciéndole en un mundo completamente nuevo; quizá lo más discutible sea el arriesgadísimo y no especialmente brillante traje que Francis Manapul da a un primerizo Superman, aunque su dibujo, en lo narrativo y en lo visual sigue siendo tan espectacular como siempre; Jonathan Case dibuja el episodio que probablemente sea el menos trascendente de toda la serie, y eso afecta también a su trabajo; y cierra el libro Jock, que con su trazo sucio hace encajar muy bien el descaro de Lobo en la leyenda de Superman. American Alien tiene así elementos de inmensa importancia para los mitos de Superman, aunque el conjunto sea algo más irregular de lo que Landis quisiera.

El volumen incluye los siete números de Superman: American Alien, publicados originalmente por DC Comics entre noviembre de 2015 y mayo de 2016. El contenido extra lo forman dos textos de Felip Tobar, una pequeña entrevista con Max Landis y las portadas de Ryan Sook, Nick Dragotta, Tommy Lee Edwards y Jae Lee.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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