Cómic para todos

‘Desaparecido’ 5, de Kei Sanbe

desaparecidoEditorial: Norma.

Guión: Kei Sanbe.

Dibujo: Kei Sanbe.

Páginas: 192.

Precio: 8 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Octubre 2016.

Era bastante evidente que Desaparecido no iba a acabar en su cuarto volumen (aquí, su reseña), no sólo por la falta de un epílogo que cerrara una historia que alcanza ahí un claro punto y aparte sino también por el hecho de que, al llegar la edición española con cierto retraso, ya sabemos que hay más. Y a Kei Sanbe hay que agradecerle que haya sabido encontrar la forma de retomar la historia de una manera genial. Si Satoru ha conseguido evitar el secuestro y asesinato de Hinadzuki, ¿por qué no ha vuelto todavía al presente y sigue atrapado en su yo de ocho años? Obviamente, la historia continúa. Y como lo que le faltan al protagonista son respuestas, este quinto volumen de la serie lo que hace es plantear preguntas, recopilar pistas, recolocar la situación de cada uno de los personajes que han tenido importancia desde que arrancó el relato. Y eso, aunque con menos ritmo que en números precedentes, mantiene el interés de la serie muy alto, porque tanto el protagonista como el lector están explorando un nuevo territorio. Sigue habiendo un malo en la sombra, pero ya no está tan claro qué puede hacerse para evitar que actúe. Esa es la gracia de este nuevo escenario, que dentro de la historia y a este otro lado de la página las preguntas son casi las mismas.

Es muy divertido ver a los chavales protagonistas de Desaparecido hablar de que están “jugando a los detectives”, porque ahí, probablemente, esté la clave del encanto de esta serie. Sanbe ha conseguido que se mantenga la diversión que siempre tiene un relato protagonizado por niños en busca de aventuras con el hecho de que uno de ellos tiene la mente de un adulto. Ingenuidad y responsabilidad se dan la mano de una manera bastante fluida. Y el misterio funciona. Funcionaba antes de que se descubrieran las claves del asesinato que Satoru debía evitar con ese salto a su pasado, y lo sigue haciendo ahora que esa parte ya está clarificada. Los mensajes que Sanbe va introduciendo con los pensamientos del protagonista no hacen más que acentuar el misterio que todavía sigue pendiente y la forma en la que va moviendo a todos sus personajes se acerca a lo modélico. Es verdad, como se ha dicho más arriba, que en este quinto volumen no suceden en realidad demasiadas cosas, una pequeña carencia que ya vimos en la tercera entrega de la serie (aquí, su reseña). Pero si entonces daba la sensación de que el cuarto haría que mereciera la pena ese descenso en la intensidad, la sensación ahora es exactamente la misma y el cliffhanger con el que acaba este volumen nos invita a pensar que de nuevo en los próximos capítulos veremos una intensidad superior.

En cuanto al dibujo de Sanbe, los méritos siguen siendo bastante parecidos a los que ya ha venido mostrando en toda la serie. Sigue destacando el carisma que imprime a los personajes y la facilidad con la que consigue que los niños sean creíbles, sobre todo en el caso de Satoru, en el que sí se siente que hay algo diferente precisamente por alberga ese pensamiento de un hombre joven que tiene que hacer lo posible para encajar en un grupo de amigos de mucha menor edad. El escenario nevado le sigue permitiendo al autor crear unos escenarios sumamente atractivos y limpios, con muchos blancos, lo que le permite usar las sombras realmente cuando las necesita de una manera acertada. El primer plano sigue siendo para Sanbe algo esencial para transmitir las emociones de cada personaje, desde las más alegres a las más turbias, y eso potencia con mucha facilidad el resultado final. Así, Desaparecido se mantiene como una serie muy atractiva porque está mostrando una buena evolución, porque no repite esquemas sino que deja fluir la historia con habilidad y porque las dotes de Sanbe como escritor de misterio se mantienen intactas a pesar de habernos introducido en este mundo con ya más de 900 páginas. Las ganas de seguir leyendo siguen al mismo nivel, lo que demuestra los muchos aciertos que hay en la serie.

Boku Dake ga Inai Machi comenzó a serializarse en la revista Young Ace en 2012. El quinto volumen recopilatorio lo publicó Kadokawa Shoten en diciembre de 2014. El libro no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 26 enero, 2017 por en Kadokawa, Kei Sanbe, Manga, Norma y etiquetada con , .

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