CÓMIC PARA TODOS

‘Viento Mágico. Fort Ghost’, de Gianfranco Manfredi y José Ortiz

viento-magico-fort-ghostEditorial: Aleta.

Guión: Gianfranco Manfredi.

Dibujo: José Ortiz, Giuseppe Barbati y Bruno Ramella.

Páginas: 288.

Precio: 29,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Septiembre 2016.

Pocas editoriales como Bonelli han sabido cuidar el western en las últimas décadas. Tex es, obviamente, su referente más claro, pero no se puede obviar Viento Mágico, a pesar de que sus elementos fantásticos, incluso el protagonismo de los indios, hacen de esta una serie diferente. Pero, como reza la contraportada del libro, es el gran personaje de Gianfranco Manfredi y, además, cuenta con dibujo del gran José Ortiz. Esas dos son razones más que suficientes para deleitarse con lo que ofrece Fort Ghost, título del primero de los tres álbumes que componen este volumen de lujo y del que se apropia. Manfredi crea un personaje muy atractivo pero, y ahí está su gran acierto, mucho más que eso, crea un universo muy atractivo. Porque Viento Mágico, nombre indio de un antiguo militar norteamericano que ha perdido la memoria, es en algunos momentos una excusa para desarrollar un marco mucho más amplio en el que tienen cabida las creencias de los pieles roja pero también la corrupción del hombre blanco, y una bellísima contraposición entre el protagonista y el periodista Poe, nombrado así por su parecido físico con el gran escritor. Y aunque el segundo capítulo cuenta con el dibujo de Giuseppe Barbati y Bruno Ramella, Viento Mágico es una obra tremendamente ligada al maravilloso dibujo del mencionado Ortiz.

Fort Ghost es una modélica historia de origen, muy bien narrada primero desde el silencio y en la que después Manfredi logra con una facilidad asombrosa todos los objetivos que se propone. Por un lado, es la presentación del personaje, pero también de su mundo, de sus secundarios incluyendo a Poe, de todos los elementos que hacen que el relato entre de lleno en la mitología del western  pero también en el de la fantasía. Se nota el equilibrio entre los dos mundos que confronta y, de hecho, se agradece. Tanto es así, que da la impresión de que Manfredi quiso aprovechar los siguientes álbumes de la serie para centrarse alternativamente en cada uno de esos dos hemisferios de la historia. Garras es una visión de la vida de los indios, de sus creencias y de su modo de vida, Lady Charity se vuelca por el contrario en las consecuencias de la decisión de Poe de investigar a hombre tan poderosos como corruptos, algo que en realidad fue lo que le había permitido conocer a Viento Mágico. Lo atractivo de estos tres álbumes es que, con estructuras muy diferentes, todos son significativos para el relato amplio de esta historia pero al mismo tiempo también se pueden leer como historias cerradas, homenajes sinceros y de calidad al western que el cine y la literatura ya han abandonado y que incitan a nuevos lectores a interesarse por este tiempo y este género.

Es obvio que una parte importante de esa fascinación que produce Viento Mágico está en el dibujo de la obra. No será aquí donde se menosprecie el espléndido trabajo de Barbati y Ramella en Garras, pero tampoco podemos minimizar el calado del trabajo de Ortiz, por una mezcla de orgullo patrio, ese que a veces tanto nos falta en los terrenos culturales, y de reconocimiento de quien sentó las bases del personaje en el aspecto visual. Ortiz sale triunfante de todo lo que le permite hacer Viento Mágico. La ambientación en el oeste norteamericano es espléndida, pero no menos que el añadido de elementos misteriosos y fantásticos. El carisma de los personajes está fuera de toda duda ya desde el mismo proceso de diseño. Da igual que la historia tenga lugar en tierra o en agua, como sucede con el clímax de Lady Chartiy, que sus protagonistas sean indios o blancos, hombres o mujeres. Cada viñeta de Ortiz es una auténtica delicia con la que sumergirnos en el western como pocas veces tenemos la oportunidad de hacer en el cómic moderno. Ortiz tiene un trazo preciso, detallista, más limpio que el de Barbati y Ramella (que en todo caso permiten así diferenciar el ambiente de la ciudad del que tiene el poblado indio). Y eso convierte Viento Mágico en una obra formidable para conocer a un genial ilustrador.

El volumen incluye los tres primeros álbumes de Magico Vento, Fort Ghost, Artigli y Lady Charity, publicados originalmente por Bonelli entre julio y septiembre de 1997. El contenido extra lo forman una introducción de Javier Mesón y las portadas originales de Andrea Venturi.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 24 enero, 2017 por en Aleta, Bonelli, Bruno Ramella, Cómic, Gianfranco Manfredi, Giuseppe Barbati, José Ortiz y etiquetada con , , .

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