CÓMIC PARA TODOS

‘Vidas ocupadas. Un viaje palestino de Nablus a Gaza’, de José Pablo García

num1_portada_vidasocupadasEditorial: Dibbuks.

Guión: José Pablo García.

Dibujo: José Pablo García.

Páginas: 88.

Precio: 16 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Enero 2016.

A estas alturas, muy pocos dudarán del poder que tiene el cómic para explicar lo que otros medios no pueden, no quieren o no saben. Por esa razón es importante reivindicar el trabajo que hace José Pablo García en Vidas ocupadas, una novela gráfica auspiciada por Acción contra el Hambre y la Agencia Española de Cooperación para explicar cómo son las condiciones de vida de los habitantes de Palestina. En el periodismo actual se trata el tema con una inmediatez tan mareante que muchas veces nos olvidamos de todo lo que hay detrás. Lo que busca Vidas ocupadas es mostrar cómo viven los palestinos, los aspectos más humanos y cotidianos, las carencias más básicas y sus costumbres más interesantes. Es una denuncia, pero no de corte político sino humano y social, realizada además en primera persona. Lo que cuenta García es lo que él experimentó. Vidas ocupadas es un cómic que cuenta el proyecto de contar en viñetas lo que el autor pudo comprobar de primera mano sobre el terreno. Y, una vez llegado al final del viaje creativo, el propio García es consciente de dónde está el principal escollo: la ingente cantidad de información que ha recopilado. Leer el resultado requiere mucha tranquilidad, mucha atención, muchas ganas de procesar datos, hechos y sensaciones. Y sobre todo muchas ganas de saber, algo que debería motivarnos a cualquier a acompañar a García en este viaje.

El autor de cómics hace tiempo que ha sabido encontrar su hueco no ya sólo como narrador sino incluso como personaje, y ese es el recurso que emplea García para dar forma a Vidas ocupadas. Es su viaje lo que vemos. Lo completa con sus datos. Y, sin embargo, nunca parece una visión parcial. Al contrario, su punto fuerte está en la cercanía. El de Oriente Próximo es, probablemente, el más complejo conflicto que hay en el mundo contemporáneo, porque hace tiempo que hay demasiados interesados en olvidar sus raíces, sus razones y sus consecuencias. Sin esquivar la historia, que de hecho desgrana con muy eficaces gráficos, mapas y viñetas explicativas, García logra sumar la información a la historia. Y la historia es tanto la suya como la de los palestinos de nuestros días. Da la sensación, viendo cómo el dato supera a la narración en algunos momentos, de que le faltan páginas a la transformación en viñetas de este viaje, lo que habría permitido a García aspirar a la eficacia narrativa, por ejemplo, de un Ettiene Davideau, quizá el autor que mejor ha sabido transformar sus vivencias en cómics en los últimos tiempos, pero a Vidas ocupadas hay que agradecerle su sinceridad y el gran trabajo de condensación que hace para que el conflicto tratado sea mucho menos oscuro después de haber pasado por sus menos de 90 páginas.

En cuanto a lo visual, el primer aspecto a favor es que el bitono se muestra como una muy buena elección para Vidas ocupadas porque le da ese aspecto documental que necesita la obra. También la sencillez con la que dibuja García, porque eso le permite hacer retratos y escenarios fieles a la realidad sin necesidad de sobrecargar el dibujo, lo que unido a la fuerte presencia de texto habría dificultado la lectura. Y la mezcla de ambos elementos le da al cómic un aspecto amable que facilita la entrada en las explicaciones, por numerosas que puedan parecer, y genera la empatía que se busca, porque de hecho el cómic crece con las anécdotas más personales y cercanas, desde el momento en que el autor regala un dibujo a un niño palestino que este no entiende como lo haría uno occidental hasta las divertidas experiencias gastronómicas que aportan el puntito de humor que tanto ayuda a la narración para suavizar los momentos más crudos. Al fin y al cabo, estamos ante un cómic que pretende denunciar las deplorables condiciones en las que viven muchos seres humanos por causa de un conflicto enquistado desde hace décadas. García no se deja contagiar por el pesimismo o la negatividad y crea un relato que, sin esquivar la crudeza de muchas de las situaciones que dibuja, también sabe encontrar el punto más ameno y cercano.

El contenido extra es una introducción de Olivier Longué, director general de Acción contra el hambre.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 19 enero, 2017 por en Cómic, Dibbuks, José Pablo García y etiquetada con , , , , .

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