CÓMIC PARA TODOS

‘City Hall’ 4, de Rémi Guérin y Guillaume Lapeyre

city_hall_4Editorial: Letrablanka.

Guión: Rémi Guérin.

Dibujo: Guillaume Lapeyre.

Páginas: 192.

Precio: 7,95 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Octubre 2016.

City Hall cerró un primer ciclo con su tercer volumen (aquí, su reseña) y lo hizo dejando vías muy abiertas para continuar la historia. Este cuarto, en realidad, no es un nuevo comienzo aunque sí sea una nueva aventura, porque el malo sigue siendo el mismo, los protagonistas siguen siendo casi los mismos y las señas de identidad de la serie, no podía ser de otra forma, también son las mismas. Esto es, estética steampunk, personajes procedentes del mundo de la literatura convertidos en rejuvenecidos héroes de acción, comedia desenfadada y acción sin freno. Y como los tres primeros volúmenes habían funcionado francamente bien, no hay ninguna razón para que este cuarto no lo haga, porque se trata de una continuación natural, por mucho que se pueda entender como algo diferente tras agotar la primera misión de Arthur Conan Doyle, Julio Verne y Amelia Earhart. Rémi Guérin sabe ampliar el elenco a nuevos personajes que encajan bastante bien en este universo, pero sobre todo sabe aprovechar la inercia de su propia propuesta. De lo que se trata es de encontrar unas versiones juguetonas de personajes de la historia de la literatura que puedan satisfacer al lector del manga y a quienes disfruten con el altísimo ritmo que tiene esta historia, sin que se produzca la siempre tan temida infantilización. Y eso lo logra, con lo que el disfrute parece asegurado.

Guérin, además, tiene una habilidad bastante notable como para que los misterios de su relato se sustenten con firmeza sin obstaculizar la descripción de sus personajes. Quizá ahí haya algo de descuido en el arranque de este cuarto volumen, sobre todo en el caso de Julio Verne, casi desquiciado al comienzo de esta entrega por los acontecimientos que le afectan personalmente y casi de una viñeta para otra de nuevo el jovial y fanfarrón aventurero que conocíamos. Ese es el gran pero que se le puede poner a esta entrega de City Hall, que también se recrea algo en exceso en el mundo que quiere mostrar, lo que retrasa algo la historia que debe contar. Detalles menores en todo caso que no lastran la acción, a la que Guérin convenientemente da un plazo muy extenso (los 30 días que hay de margen para la ejecución de Black Fowl) precisamente para que explayarse en las maravillas que le permite mostrar la elección steampunk para la serie no suponga un problema. No lo es porque los diálogos siguen siendo tan ágiles como hasta ahora, porque se sigue disfrutando de la dinámica entre Earhart, Verne y Conan Doyle, porque Guérin sabe aprovechar las posibilidades de su propuesta y porque siempre proporciona el sano entretenimiento que promete. En estos tiempos que corren, eso mismo ya es una buena muestra de la calidad de la serie.

Así, la lectura de este cuarto volumen es tan satisfactoria como lo venía siendo hasta ahora, y a eso contribuyen tanto el guion de Guérin como, sobre todo, el dibujo de Guillaume Lapeyre. Estas revisiones manga de Arthur Conan Doyle, Julio Verne, Amelia Earhart y el resto de personajes literarios e históricos siguen funcionando igual de bien que en el primer episodio, y por poner alguna pega a la Reina Victoria II le falta algo de carisma en el rostro, algo que, por ejemplo, a la gran protagonista femenina de la historia, Amelia, le sobra. A Lapeyre le entusiasma el enfoque steampunk de la serie, y lo demuestra de nuevo en esta cuarta entrega ya desde la brutal moto de Amelia, que en nada tiene que envidiar a la que utiliza Batman en El Caballero Oscuro (aquí, su crítica), en la que claramente parece basarse. El ilustrador vuelve a demostrar que le gusta el detalle en los escenarios y que eso no ralentiza en ningún momento el movimiento de sus personajes, con lo que City Hall sigue siendo una serie tremendamente dinámica en todos sus aspectos, muy divertida y juguetona por la forma en la que su concepto a medio camino entre lo steampunk y lo literario se va desarrollando, y porque tanto Guérin como Lapeyre demuestran una gran imaginación y una destacable inteligencia para ir hilando la historia.

Ankama publicó originalmente el cuarto volumen de City Hall en octubre de 2013. El contenido extra del libro es un extracto de Estudio en escarlata, de Arthur Conan Doyle.

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Esta entrada fue publicada en 17 enero, 2017 por en Ankama, Guillaume Lapeyre, Letrablanka, Manga, Rémi Guérin y etiquetada con , , .

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