Cómic para todos

‘El solar’, de Alfonso López

14151075f4c0461e996d8e2f563941b4Editorial: La Cúpula.

Guión: Alfonso López.

Dibujo: Alfonso López.

Páginas: 112.

Precio: 18,90 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Noviembre 2016.

Casi como si fuera un guiño para los lectores más clásicos, El solar, de Alfonso López, se ha publicitado como una mezcla entre el cine de Luis García Berlanga, la escritura de René Clair y el teatro de Fernando Fernán-Gómez, pero falta la referencia más obvia: Bruguera. Personajes clásicos de las viñetas españolas como Carpanta y Petra, creaciones de José Escobar que se convierten en las principales referencias en la construcción de este relato divertido, amable, memoria de las penurias que pasaba la España del año 1947, que funciona en su propósito metatextual pero también fuera de él. Porque ese ejercicio referencial es la base de El solar para un determinado tipo de lector, pero López consigue algo que resulta más complicado de hacer, y es que su relato se sostiene por sí solo. Siempre suena a algo, pero tiene personalidad propia. Por eso, las referencias funcionan pero no son el único sustento, abriendo de esta manera el abanico de placeres a un público mucho más amplio. No hay que tenerle miedo a la obra de López por el hecho de que haya muchas alusiones, revisiones o recuerdos, porque se puede leer sin conocerlos. El solar no es un solo un homenaje cultural. Es también uno histórico. Y ahí basta con el saber propio o, incluso, con los apéndices que el autor coloca al final del libro para explicar cómo era el país hace ya 70 años.

Dado que tanto la editorial como López obvian la referencia a las viñetas de Bruguera, seguramente por cuestiones editoriales, dejemos ese elemento a la memoria nostálgica del lector más clásico y al disfrute personal más que al análisis sosegado de la obra, pero dejando claro que es un elemento esencial de los propósitos del autor, heredero de esa generación de historietistas y que ha sabido explorar con mucho acierto los méritos de aquellas páginas que entretuvieron a tantos niños de la posguerra en España. Volquemos, por tanto, esa aproximación a El solar al retrato histórico, brillante y divertido, casi igual de cercano a la comedia de Miguel Mihura, al costumbrismo de La colmena de Camilo José Cela o a los logros de La Codorniz que a los tebeos de los chavales españoles del siglo XX. Hay, en realidad, mucha magia en la historia que idea López, porque sabe hacerla cercana y porque contiene muchas capas, muchos niveles, rincones que merece la pena interpretar desde prismas históricos y culturales y otros que simplemente buscan la sonrisa inmediata. El solar es, al mismo tiempo, un retrato de una época muy dura, que no se falsea en absoluto aunque sí se observa desde un prisma cargado de ironía, y un relato tierno que está plagado de elementos humanos y cercanos que se aprecian sin necesidad de referencias.

Si en lo que escribe queda claro el propósito de López de rendir homenaje a las criaturas de Bruguera, en lo que dibuja se nota un poco más de inclinación al periodo histórico que retrata. Sin dejar nunca de lado el contenido más simpático e irónico, e incluso cuestiones luminosas como las que alumbran al final del relato, siempre optimista y cercana, su apuesta es la de tonalidades oscuras y ocres para dar vida a la España de 1947. Es una preocupación que no esconde ni en el relato ni en los apéndices que completan el libro, y que se dejan sentir de manera más clara en los personajes que se acercan a lo más complejo de la época, en contraste, por ejemplo, con la simpática inocencia de Petro o la belleza exuberante de Ingrid. La paleta de colores, en todo caso, es muy atractiva. Y el trazo, muy personal, lo que quizá haga que algún tipo de lector no conecte de manera inmediata con la obra, pero que a la larga es bastante agradecido incluso si se entra con recelo en el volumen. El solar es una de esas obras que, casi sin proponérselo, encuentro un lugar en el corazón del lector con bastante facilidad, que muestra una genialidad casi abrumadora por las razones por las que ha sido concebida y desarrollada y que la afianza precisamente por ofrecer algo más y no estancarse en la autocomplacencia o en el homenaje.

El contenido extra lo forman una introducción de Alfonso Soler y notas sobre lo que sucedía en la España de 1947 y las referencias históricas que hay en el cómic.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 13 enero, 2017 por en Alfonso López, Cómic, La Cúpula y etiquetada con , .

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