Cómic para todos

‘La balada de Magdalena’, de Christophe Dubois

978846792375901_gEditorial: Norma.

Guión: Christophe Dubois.

Dibujo: Christophe Dubois.

Páginas: 128.

Precio: 26 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Septiembre 2016.

Es relativamente sencillo dejarse capturar por La balada de Magdalena. Escenarios exóticos, dos personajes centrales femeninos completamente opuestos entre sí, una misión misteriosa… Y es verdad que casi todo lo propuesto funciona, más cuando se plantean los temas y los personajes y cuando se resuelven que durante el nudo de la historia. Pero al mismo tiempo es igualmente fácil perderse cuando Christophe Dubois, escritor y dibujante de este atractivo díptico, enreda el nudo de la historia en el tramo central hasta el punto, incluso, de perderse de vista por algún instante cuál es la historia que nos está contando. Lo mejor para disfrutar de este volumen, es obviamente, dejarse llevar. Pasa mucho con este tipo de BD, el que nos lleva a otros tiempos y otros lugares en los que la aventura es algo accesible y las historias acontecen en escenarios que de otra manera jamás conoceríamos. En eso, Dubois tiene la lección muy bien aprendida. La balada de Magdalena cumple exactamente con lo que promete, y lo hace sobre todo con un muy buen final, que llega además cuando los elementos más misteriosos de la trama casi habían pasado al olvido y le da una nueva dimensión a su relato. Ese final es suficiente para recuperarse de los aspectos menos destacados de la obra, pero, para ser justos, estos tampoco hay que obviarlos.

Empezando por lo positivo, es notable la forma en la que Dubois maneja a sus dos personajes femeninos, que se convierten en auténticas guerreras emocionales que luchan por sobrevivir de la mejor manera que saben en un mundo de hombres. Ellas, Léonie de Sars, que busca a su padre, y Magdalena, que acaba rebelándose frente a su tío, el capitán Lukian Bruckner son el termómetro del relato. Si su dinámica funciona, La balada de Magdalena también. Por eso es tan esencial la misión inicial de Léonie, y por eso cuando se enfría esa trama el conjunto cae cual montaña rusa, dejando toda la fuerza del relato en el impacto que provocan los lugares en los que este tiene lugar. Lo negativo es, precisamente, que por momentos no se tiene la sensación de que esa misión siga siendo importante en el viaje de esas dos mujeres. El foco cambia. Del padre de Léonie al tío de Magdalena. Y con ese cambio, la historia se despista en parte. Sigue fascinando por el brillante y muy bien documentado marco que escoge Dubois, pero siembra dudas, como mínimo una intriga que no queda del todo satisfecha, sobre qué historia es realmente la que quería contar el autor, por mucho que el nivel de entretenimiento siga siendo suficiente durante todo el trayecto. Y más cuando lo que se llega a dudar que sea un macguffin, la introducción de Bruckner, encuentre un espléndido final.

En cuanto al dibujo, Dubois también deja aquí sensaciones algo encontradas. Formidable su ambientación, tanto por los escenarios naturales como por los artificiales, por el vestuario, por todo el diseño que imprime a la obra, por lo bien que manifiesta con elementos históricos el sentido de la aventura que preside La balada de Magdalena. Ese es el elemento que fascina desde lo visual y que ayuda a esconder lo que no está tan logrado en esta historia. En lo visual, de hecho, eso se centra en algunos aspectos de sus personajes, de los que casi resulta imposible discernir su edad si no fuera porque así se nos indica. Ver a Magdalena como sobrina de Bruckner es algo no demasiado fácil desde la contemplación de sus dibujos. Los rostros, además, son quizá demasiado similares entre sí, lo que le resta algo de personalidad propia a cada uno de los actores de esta entretenida aventura. Ninguno de los defectos derrumba la construcción de Dubois, pero sí aleja el resultado final de la ambición que parece tener desde el momento en el que se plantea un misterio que no se resuelve hasta más de cien páginas después. El lector está, en todo caso, atrapado, pero también desde un punto de vista algo forzado en momentos puntuales. Prima la aventura, priman las dos protagonistas, y eso es notable. Pero hay elementos no tan bien pulidos que lastran el resultado final.

El volumen contiene los dos álbumes de La ballade de Magdalena, La satratégie du poisson flûte y Una olive mûrit face à la mer, publicados originalmente por Lombard en septiembre de 2012 y enero de 2014. El volumen no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 10 enero, 2017 por en Cómic, Christophe Dubois, Lombard, Norma y etiquetada con , .

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