Cómic para todos

‘Orquidea Negra’, de Neil Gaiman y Dave McKean

orquidea_negraEditorial: ECC.

Guión: Neil Gaiman.

Dibujo: Dave McKean.

Páginas: 176.

Precio: 17,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Septiembre 2016.

No son muchos los tebeos de superhéroes que ha hecho Neil Gaiman. En realidad, es casi un atrevimiento considerar Orquídea Negra como parte de este género, pero así es como arranca. Orquídea Negra es una superheroína. Aparece Batman. Aparece Lex Luthor. Por mucho que ediciones posteriores colocaran el sello Vertigo en la portada, el cómic lo publicó DC originalmente dentro de su universo. Pero Gaiman tiene otras preocupaciones y Orquídea Negra no podía ser un tebeo de superhéroes al uso. Es, tal y como dice Mikal Gilmore en la introducción que escribió para el cómic allá por el año 1991, toda una bofetada al género. La escena inicial así lo atestigua. Con eso es suficiente para darnos cuenta de que vamos a asistir a algo diferente, a una especie de prolongación natural de lo que Alan Moore ya había hecho en La Cosa del Pantano (aquí, reseña de su primer volumen) para combar de una manera brillante las fronteras del género. Gaiman, como Moore, está contando algo diferente, por mucho que arranque de un escenario convencional. Pero su interés es otro. Por eso Dave McKean encaja tan bien en ese propósito y por eso entre ambos generan una narrativa escrita y visual que está a la altura de la que presentaban algunas de las obras más influyentes de los años 80, entre las que habría, probablemente, que considerarla.

Lo que resulta verdaderamente fascinante es que Gaiman consigue en Orquídea Negra trazar un mapa alrededor de los personajes del universo DC vinculados con la flora sin que sea algo ridículo, que es el riesgo evidente en el que incurre esta historia. Al contrario, el resultado es algo brillante. ¿Quién puede ayudar a una criatura humanoide pero de composición vegetal más que Hiedra Venenosa, el profesor Jason Woodrue o, por supuesto, la Cosa del Pantano? ¿Y quién si no Batman podría notar la presencia de una cara nueva en este extraño mundo de personajes enmascarados? A esas preguntas internas de la historia, habría que preguntarse otra cosa más: ¿quién si no Gaiman podría acercarse al camino que en su día recorrió la Cosa del Pantano pero desde una perspectiva nueva? El creador de Sandman, antes de que esta serie se convirtiera en objeto de culto de incontables lectores, ya había firmado muchas obras interesantes. Esta podría ser la que se encarame a lo más alto de un imposible ránking, porque en ella Gaiman experimenta desde el mainstream para hacerlo suyo sin que se note. Devora las leyes del clímax con un final hermoso y poético. Reconstruye un personaje prácticamente olvidado y que en realidad nunca destacó demasiado para hacer de ella algo significativo y singular. Y crea una historia mágica y muy inteligente.

Gaiman ya había trabajado con Dave McKean en la sobrecogedora y perturbadora Violent Cases (aquí, su reseña) y aquella se puede considerar el campo de pruebas para que esta termine de convertir al ilustrador en un narrador bestial. Su trazo, a medio camino entre el realismo fotográfico y el mundo de pesadilla más turbio, es muy adecuado para la transformación de Orquídea Negra, de superheroína en mallas a una entidad conectada con el Verde que se acerca más a lo onírico y lo poético que a la fuerza bruta más propia del género del que parte. Su aspecto es, sencillamente, impresionante y la conversación que diseña McKean es fascinante. Como lo es su narrativa, algo que queda claro desde la misma secuencia de la transformación en el primer de los tres números de que consta la serie. El color, además, funciona de una manera espectacular, tanto en las escenas más sombrías, las del arranque o las de Gotham, como en la explosión de verdes y otros colores brillantes, incluido el púrpura de la piel de las protagonistas, que hay al final de la obra. Orquídea Negra es una de esas obras inagotables, que resisten, dos, tres y más lecturas, que se hacen imprescindibles desde el momento en que vio la luz por primera vez y que, a día de hoy, más de dos décadas después, mantiene la misma fuerza narrativa de antaño. Una joya formidable.

El volumen contiene los tres números de Black Orchid, publicados originalmente por DC entre diciembre de 1988 y febrero de 1989. El contenido extra del volumen lo forman una introducción de Mikal Gilmore y un portafolio de notas, bocetos y extractos de Neil Gaiman.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 29 diciembre, 2016 por en Cómic, Dave McKean, DC, ECC, Neil Gaiman y etiquetada con , , .

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