CÓMIC PARA TODOS

‘Malefic Time. Soum’, de Kenny Ruiz

malefic_time_soum_norma_2012Editorial: Norma.

Guión: Kenny Ruiz.

Dibujo: Kenny Ruiz.

Páginas: 176.

Precio: 8 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Noviembre 2012.

Si un manga que forma parte de una obra multimedia logra que provocar la curiosidad del lector sobre el resto de los componentes de ese producto, es que algo está bien hecho. Si, en realidad, deja igualmente la satisfacción de haber leído una historia completa en sí misma y a la que no le falta nada incluso sin conocer el resto de esa obra multimedia, también. Eso sucede con Soum. Parte del imperio creado por Luis y Rómulo Royo en Malefic Time que se extiende por el libro ilustrado, por la novela, por el videoclip o por la música, el manga es obra de Kenny Ruiz. Y se nota. Partiendo del universo postapocalíptico de los Royo, el autor le da su toque. No es Dos Espadas (aquí, reseña de su primer volumen), pero tampoco es tan difícil emparentar de alguna manera a Soum con Cira, la protagonista de la serie más popular de Kenny Ruiz. Pero aunque haya una coincidencia en el papel activo de una chica de armas tomar, ahí acaban las similitudes, tanto en la historia como en la narrativa o en el diseño. Soum es, de hecho, una obra mucho más políticamente incorrecta, fruto de estar ambientada en un mundo mucho más salvaje, en el que todo es más directo, salvaje y, en un término que le pega al autor, cañero. Mucho más cañero. Desde la protagonista hasta la forma en que se manifiestan la violencia o el sexo.

Empecemos por el pero: su final abierto. Quizá demasiado abierto, y aunque no sea responsabilidad estricta del firmante del manga. Es verdad que hay una historia cerrada y que se puede leer sin saber más, pero abrir tanto la puerta y cerrar con un final menos épico de lo que pedía deja la sensación de que estamos ante una obra que necesita del resto de componente multimedia para ser asimilada por sus logros aunque, en realidad, no sea así. Y es que el disfrute en las páginas anteriores es tan grande que el lector puede experimentar cierta perplejidad al saber que no hay más después del epílogo. Al menos, en lo que al manga se refiere. Hasta ahí, eso sí, Kenny Ruiz logra algo muy complicado, y es contar dos historias de origen que confluyen en una sola, en un espléndido clímax y, sobre todo, en la personalidad de quien domina el manga ya desde su portada. Soum es un personaje solitario y nos cuenta sus razones en la narración del presente, pero al mismo tiempo nos cuenta su pasado con mucha elegancia. Su historia es igual de atractiva y sugerente en uno y otro tiempo, y de ahí que sea un personaje del que el cuerpo pide saber, ver y disfrutar mucho más. Hay muchísimos detalles que conforman la personalidad de esta joven heroína (¿o es una antiheroína?) y que suponen una explicación muy precisa de quién es, mucho más que su sexy envoltorio, del que tampoco hay que por qué renegar.

Porque, al final y al cabo, Soum es una de esas historias en las que hay que disfrutar también con los ojos. Sobre todo con los ojos. Y Kenny Ruiz eso lo sabe hacer. El acabado es muy completo, pero es imposible no descartar el dominio que tiene de las coreografías de lucha, y del que Dos Espadas ya era un ejemplo perfecto. El autor sabe imprimir a cada combate un manejo del tiempo formidable para que el lector sea capaz, simplemente admirando cada viñeta, de unir los puntos de esa línea discontinua que supone siempre la narración gráfica. Se ve el movimiento incluso sin estar ahí. El otro gran logro de Soum, el entorno que rodea a su protagonista. No hay medias tintas, porque este mundo no las necesita. No serían creíbles. Y si Soum quiere sexo, se ve. Si se desenvuelve con violencia, se ve. Y si hay criaturas que se muevan con la misma determinación desprovista de titubeos, se ve. Por supuesto, hablamos de Kowaze y su banda, otro de los grandes hallazgos de la historia y que también apuntan al deseo de saber más del universo de los Royo pero también con la destreza de Kenny Ruiz. Soum, primer incursión manga de Malefic Time, deja un muy buen sabor de boca porque ofrece exactamente lo que promete desde la cubierta. Una katana en manos de una joven sexualmente incontenible desde su vestuario. ¿Cómo no disfrutar con eso?

El contenido extra del volumen lo forman un making of de Kenny Ruiz, un bestiario, una galería de diseños de Luis y Rómulo Royo, un artículo del editor Óscar Valiente y fotografías de los actores del vídeo musical ambientado en este universo.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 9 diciembre, 2016 por en Kenny Ruiz, Manga, Norma y etiquetada con , , , .

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