CÓMIC PARA TODOS

Cine -. ‘Spawn’, de Mark A. Z. Dippé

affiche-spawn-1997-4Título original: Spawn.

Director: Mark A. Z. Dippé.

Reparto: Michael Jai White, John Leguizamo, Martin Sheen, Theresa Randle, Nicol Williamson, D. B. Sweeney, Melinda Clarke, Miko Hughes, Sydni Beaudoin, Michael Papajohn, Frank Welker.

Guión: Alan B. McElroy.

Música: Graeme Revell.

Duración: 96 minutos.

Distribuidora: New Line.

Estreno: 1 de agosto de 1997 (Estados Unidos), 14 de noviembre de 1997 (España).

Estamos a comienzos de los tan denostados años 90 en el cómic norteamericano. Vivimos en un completo reinado de los ilustradores, que son los niños bonitos de la industria, que les garantizan lo que sea necesario para retenerlos. Y Todd McFarlane es uno de los que triunfa después de haber reinventado el aspecto de Spiderman. Desde su atalaya, McFarlane se lanza a crear sus propios personajes y en 1992 se saca de la manga a Spawn, que le publica Image Comics. Su éxito, también aquí, es inmediato, porque el personaje encuentra acomodo en la sensibilidad de aquellos años. Y el cine, que ya ha empezado a mirar seriamente al cómic como fuente de inspiración aunque todavía no se haya producido la explosión de los primeros años del siglo XXI, no tarda en adaptar Spawn a la gran pantalla. Lo hace, eso sí, de una manera un tanto extravagante, con un intento de implantar las tecnologías digitales todavía incipientes a un nivel imposible para los medios de los que se disponía. Eso, con el paso del tiempo, no ha hecho más que acentuar que, si en su momento ya era un filme de aspecto extraño, el paso del tiempo no le ha sentado mucho mejor. Spawn se mueve entre la realización casi televisiva de la época y un querer y no poder en su ambicioso aspecto visual, que no consigue salir de los parámetros clásicos de la historia de origen.

Al margen del conocimiento que un espectador pueda tener del personaje de Spawn, que la película sí sabe comprender y explicar al menos sobre el papel, hay un problema de base que durante mucho tiempo ha afectado a las adaptaciones de cómic, sobre todo en sus personajes más extravagantes. Spawn es su aspecto. Y en su aspecto, la capa es un elemento tan esencial como su armadura. Pero en la película hay un actor que mostrar, Michael Jai White, aunque sea bajo toneladas de maquillaje, y poco dinero con el que crear esa capa fantástica que porta el personaje, así que se limita a aparecer en unas pocas secuencias. Es decir, que durante buena parte de la película estamos viendo a un actor enfrascado en una armadura rígida y de proporciones extrañas para que en su casco puedan lucir dos grandes luces verdes en el lugar de los ojos. ¿Convence? Por momentos. Pero en otros no. Y con esas dudas en la mente no es tan fácil asimilar todo lo que está sucediendo en la pantalla, esa mezcla entre fantasía oscura, superhéroes y comedia burda que sí se traslada muy bien del cómic de McFarlane a la gran pantalla. A pesar de algunos cambios menores, como la introducción del personaje de la escotada Melinda Clarke como evidente reclamo sexual y como opción para regresar en una secuela que nunca se produjo, no se puede negar que es una película fiel al cómic.

Quizá demasiado, y ahí empiezan sus problemas. Porque el CGI, en la cuantía en que se necesita para representar el infierno o al demonio Malebolgia, no estaban todavía en el punto que necesitaba Spawn. Por eso, las escenas en el infierno, lejos de ser impactantes, parecen caóticas, desenfocadas y poco creíbles. La armadura de Spawn sí funciona bastante bien dentro de esas limitaciones, pero es evidente que si la película destaca por un aspecto visual es por lo que se hizo físicamente y no delante de una pantalla. Así, sí que sobresale el maquillaje de Spawn, además de la transformación de John Leguizamo en el payaso que después se revela como Violator, una criatura de aspecto tremendamente conseguido y que se convierte, con diferencia, en el CGI mejor hecho de toda la cinta. Pero en aquellos incipientes años del reinado del cómic importaba más dar el salto que darlo en las mejores condiciones. Y la dictadura de la imagen que autores como McFarlane propugnaron en el cómic también se dejaba sentir en estas primeras películas. La historia no pretende ser gran cosa, una simple introducción al origen del personaje sin demasiadas pretensiones. Ya vendrá una secuela, pensarían seguramente los responsables, donde poner toda la carne en el asador. Y por eso el resultado es pobre, con diálogos trillados y poca imaginación en general.

De hecho, la película parece ser tan consciente de su mínimo alcance que por eso coloca a un actor popular pero en sus años más bajos en un papel secundario, porque eso es lo que siempre ha estilado en el cine fantástico y de acción. Afortunadamente, Martin Sheen supo relanzar su carrera años después y Spawn no ha quedado en su carrera como una triste despedida, pero su presencia, en un sobreactuadísimo papel de villano que ni él mismo parece creerse, no aporta demasiado a un guión que, en realidad, es bastante pobre y en la que casi parecen desconectadas por completo, por mucho que se quieran unir a través de los personajes de Sheen y Leguizamo, en secuencias imposibles y que son las que más acentúan la pobre factura fílmica que imprimió Mark A. Z. Dippé, un técnico de efectos visuales que debutaba en la dirección con Spawn y que tardó siete años más en volver a ponerse detrás de la cámara. Puede que ser que se tratara de llevar a Spawn al cine demasiado pronto, puede que la técnica no estuviera en 1997 a la altura de lo que necesitaba el personaje. Pero también puede, de hecho es más que probable que así sea, que la película no cayera en las manos más capaces. A Spawn no sólo le faltan medios. También personalidad y talento, que es lo que realmente puede hacer que una película pequeña convenza. Y esta no lo hace.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Un comentario el “Cine -. ‘Spawn’, de Mark A. Z. Dippé

  1. Thor_Maltes
    25 noviembre, 2016

    Spawn, o uno de esos personajes por los cuales le tengo (al sol de hoy) un poco de asco de leer Image. Afortunadamente no hay nada eterno, eventualmente su fama se apagado gracias a esta película y su extraña carrera dentro de las viñetas. Como película, posiblemente lo único que se salva son algunos efectos especiales ya que de resto, todo debe ir a la basura

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Esta entrada fue publicada en 25 noviembre, 2016 por en Cine y etiquetada con , , , .

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