Cómic para todos

‘Tsumitsuki’, de Hiro Kiyohara

tsumitsukiEditorial: ECC.

Guión: Hiro Kiyohara.

Dibujo: Hiro Kiyohara.

Páginas: 192.

Precio: 7,95 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Agosto 2016.

Siendo Tsumitsuki el primer manga completo de Hiro Kiyohara, hay que reconocerle dos cosas. La primera, que ha encontrado una buena razón de ser para expandir su universo de fantasía oscura: la culpa y los pecados. La segunda, que le ha dado una estructura singular, a base de relatos cortos con una base muy parecida, con protagonistas femeninas adolescentes y un nexo de unión masculino, lo que, de alguna manera turbia, ayuda a que el pecado sea el eje sobre el que se vertebra todo el invento a pesar de que no haya contenido sexual de por medio. ¿Cuál es el problema? La misma estructura que ha escogido. Kiyohara divide Tsumitsuki en cuatro capítulos y un capítulo cero que aparece al final. En esas páginas que cierran el libro es donde se encuentra la explicación a todo lo anterior, y esta llega cuando ya no es del todo necesaria, después de un primer episodio que genera cierta perplejidad hasta llegar a su eso sí espléndido final. Así que la estructura es parte integral de lo que supone este universo de criaturas malignas que devoran el alma de los pecadores pero también su principal obstáculo narrativo. No hay, en todo caso, nada de que arrepentirse tras pasar por todas las páginas del libro, porque la fascinación que busca la consigue con la necesaria mezcla entre escenario, protagonistas y fantasía.

Quizá sea importante incidir en que esa fantasía turbia forma parte de la esencia de Tsumitsuki, porque de otra manera su primer capítulo puede sorprender bastante. Es verdad que Kiyohara se vuelca en un universo juvenil femenino de una manera descarada, y que eso hace que el ritmo sobre todo de esa primera historia sea algo lento. Una vez asimiladas las normas de este universo, eso sí, todo va sobre ruedas y se agradece que Kiyoahra haya encontrado cinco maneras diferentes de contar lo mismo. Porque, en el fondo, cada una de las historias cuenta lo mismo, un pecado encarnado en forma de mujer (y, de nuevo, hay que destacar la habilidad del autor para que eso no derive en contenidos eróticos que habrían restado valor al escenario y habrían desembocado probablemente en tópicos), un nexo en forma de un tipo misterioso, Kuroe, y un gato sin nombre aparente, y una forma de expiar o pagar por ese pecado. Sin saber el orden en el que Kiyohara escribió la obra, da la sensación de ser un crescendo bastante atractivo, y las bases de este universo se desatan por completo en los capítulos tercero y cuarto, además de en el poético y espléndido capítulo cero, mucho más corto y directo pero igual de certero que esa parte final. Y aunque haya una base que parece encajar más en el terror, en el fondo estamos ante algo mucho más psicológico.

Como dibujante, Kiyohara destaca mucho más como retratista y ambientador que como narrador. Si en ocasiones la acción no termina de estar demasiado clara, y eso es parte de lo que lastra ligeramente el primer capítulo, poco a poco se va comprendiendo la poesía visual que desprenden sus ilustraciones, en cuanto que los personajes se adueñan de ellas. De hecho, ellas (y también él, para qué negarlo) se imponen abiertamente a las facetas más fantásticas del relato gracias al dibujo de Kiyohara. El autor apuesta por una economía de escenarios que alcanza lo sobresaliente gracias a lo bien que sabe utilizar las sombras para generar un ambiente único que, cogiendo algunos códigos del terror, género que no esquiva en absoluto, sirve para que la psicología de los personajes se ponga de manifiesto de una manera brillante. Tsumitsuki es una obra peculiar en muchos sentidos. No es muy fácil entrar en ella aunque el dibujo tenga elementos hipnóticos desde el principio, desde las páginas en color con las que se abre el volumen, pero convence desde el clímax emocional del primer capítulo hasta firmar un buen manga, uno marcado por un tono melancólico y apesadumbrado pero que encuentra una redención bastante adecuada al final. Como carta de presentación de su autor, y aún con cierta irregularidad, no está nada mal.

Kadokawa publicó originalmente Tsumitsuki en septiembre de 2009. El libro no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 11 noviembre, 2016 por en ECC, Hiro Kiyohara, Kadokawa, Manga y etiquetada con , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 234 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: