Cómic para todos

‘Eternal Warrior. Días de acero’, de Peter Milligan y Cary Nord

eternal-warrior-vol-3-dias-de-aceroEditorial: Aleta.

Guión: Peter Milligan.

Dibujo: Cary Nord.

Páginas: 104.

Precio: 12 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Julio 2016.

La muy notable presentación de Eternal Warrior en su primer volumen (aquí, su reseña) se vio algo rebajada por la convencional apuesta del segundo (aquí, su reseña), aunque ambos estuvieran escritor por el mismo autor, Greg Pak. Casi dio la impresión de que Pak se vio sorprendido por el toque experimental y atractivo que tenía la propuesta original, la de un guerrero inmortal que ha pasado por numerosos conflictos bélicos y que sigue teniendo un destino ligado al combate por muchos años que transcurran, y por eso apuesto por una aventura más lineal en su segunda tentativa. El miedo a que Eternal Warrior quedara estancada era real, pero queda completamente disipado con esta tercera entrega. Aunque la apuesta de Peter Milligan en Días de acero pueda parecer previsible en algunos momentos, y lo es de hecho, es también un relato inteligente, certero y atractivo, que deja notar en todo momento la pesadumbre que afecta al protagonista, Gilad Anni-Padda por la pesada carga que carga sobre sus formas, de la misma forma que sucedía en la aventura con la que el personaje reapareció en este universo Valiant y aunque eso se perdiera ligeramente en la continuación de su historia. Ahora, en otro punto, con una historia cerrada, Milligan logra lo que Pak no logró en su segunda tentativa.

Con personajes como el protagonista de Eternal Warrior, una de las historias que mejor puede funcionar es la de la profecía. Gilad tiene que proteger a un bebé, un recién nacido, que salvará a toda una civilización, pero se enfrenta a un dilema inmenso, más allá del que tener que cuidar a un infante durante todo su desarrollo como personaje, cuando duda sobre la identidad de este mesías. Milligan, con una cierta facilidad, domina el paso del tiempo en este relato, haciendo que Gilad sea el único elemento casi imperturbable. Casi, porque en el fondo la magia de este guerrero está precisamente en la creciente amargura de saber que el paso del tiempo no le va a hacer mella y que el peso de su carga no va a disminuir o cambiar con el devenir de los años. Milligan, efectivamente, ha comprendido bastante bien a su personaje. Su forma de desarrollar la idea de que la pluma es más fuerte que la espada es simpática e inteligente, coherente en realidad con el personaje porque no le resta un ápice de magnetismo, pero es también lo más previsible de la guion. Es, quizá, el único pero que se le puede poner, porque por lo demás se lee como un tiro, se disfruta con la acción, se logra una buena identificación con las razonables tribulaciones de Gilad y la inmersión en el mundo que propone es total.

Buena parte de ese mérito, no obstante, también hay que atribuírselo a Cary Nord, cuyo dibujo sabe coger la necesaria distancia con respecto a sus maravillosos números de Conan en su relanzamiento en Dark Horse (aquí, reseña de su primer volumen) a pesar de tocar temas bastante colindantes y adquirir una personalidad propia. Dado que el primer volumen de Eternal Warrior contó con varios dibujantes y que el segundo contaba con un Robert Gill que pecaba de estáticos en algunos momentos, no parece descabellado decir que Nord consigue la mejor interpretación hasta la fecha de Gilad y su mundo. Sus escenas de batalla son tan soberbias como lo fueron en Conan, la planta con la que dibuja al personaje es tan efectiva como la que le dio al cimerio basado en los relatos de Robert E. Howard, pero aquí además necesita dotar de carisma a una serie de personajes secundarios, que van desde Konrad y Breta, la pareja que se ve asaltada por los magyares al comienzo del relato, hasta Falk, el simpático y cobarde juglar que se convierte en la pesadilla de Gilad. De esta manera, Días de acero es una muestra estupenda de lo que puede llegar a ser Eternal Warrior si sus escritores son capaces de encontrar escenarios tan notables como el que muestran Milligan y Nord. El tiempo está de su lado, porque pueden contar, literalmente, la historia que quieran.

El volumen incluye los tres números de Eternal Warrior: Days of Steel, publicados originalmente por Valiant entre noviembre de 2014 y enero de 2015. El contenido extra lo forman las portadas de Bryan Hitch, Lewis LaRosa, Trevor Hairsine, Rafael Albuquerque, David Baron, Al Barrionuevo, David García Cruz, Cary Nord, Brian Reber, Rafa Sandoival y Jordi Tarragona y una galería de páginas a lápiz de Cary Nord.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 4 noviembre, 2016 por en Aleta, Cary Nord, Cómic, Peter Milligan, Valiant y etiquetada con , , .

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