Cómic para todos

‘Mi amigo capricornio’, de Masaru Miyokawa

mi_amigo_capricornio_grandeEditorial: Milky Way.

Guión: Masaru Miyokawa.

Dibujo: Masaru Miyokawa.

Páginas: 224.

Precio: 8 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Agosto 2016.

Son muchos los aciertos de Mi amigo capricornio. Quizá sea importante comenzar esas líneas dejándolo claro porque lo que al final marca este manga es precisamente lo que no funciona, porque a Mi amigo capricornio le falla la poesía. Hablamos de una historia que comienza enmarcada en una situación de acoso escolar. Bien por los autores, Otsuichi como responsable de la historia original y Masaru Miyokawa por la adaptación, porque es una cuestión que necesita visibilidad, que es seria y profunda, que precisa de la ayuda y del conocimiento de todo el mundo para que deje de ser la lacra que es hoy en día en la educación en todo el mundo. Con esa base, la historia desemboca en un thriller detectivesco pero también en un viaje iniciático adolescente protagonizado por dos muchachos que apenas se conocen y que aprenden mucho el uno del otro en su huida. Pero es precisamente ahí y en el elemento fantástico que tiene el relato, que no termina de explicarse ni de sentirse plenamente integrado en la odisea de Yûya y Naoto, que así se llaman los muchachos, donde se sienten las flaquezas de esta historia. Si ahí hubieran tenido algo más de acierto Otsuichi y Miyokawa, Mi amigo capricornio podría haberse convertido en un clásico instantáneo. Pero a falta de redondear desde ese aspecto la historia, sí que es un manga muy entretenido.

El gran mérito del manga está en la cercanía con la que trata el acoso escolar. No es un tema fácil. Lo es menos aún cuando se trata desde un punto de vista tan extremo, cuando hay una muerte de por medio, no sólo las humillaciones y las palizas. Mantener un tono firme en toda la obra no es fácil, y adecuar las personalidades de todos los personajes a eventos tan complejos es algo que tiene mucho mérito. La historia, no obstante, arranca por un elemento de fantasía, el único que no tiene explicación realista, y es ahí donde el esfuerzo de Miyokawa no surte el mismo efecto. Ni la fantasía ni la ciencia ficción necesitan de explicaciones para todos sus elementos, pero ese recorte de prensa que se encuentra Yûya anticipándole lo que está por venir y que sirve como excusa para sus acciones posteriores sí precisaba de algo más, porque es algo que, al final, queda colgando y resta solidez al conjunto. Incluso se espera hasta el final que sirva como motor de la relación entre estos dos muchachos que hablan por primera vez en la fatídica noche que desata la aventura que van a correr, a medio camino entre el drama y ese ya mencionado viaje iniciático, pero eso no llega. Y es una lástima, porque habría sido la guinda que coronara un buen trabajo, en el que destaca la manera en la que los personajes hablan, sienten y actúan, no sólo Yüya y Naoto sino también Honjô.

El dibujo de Miyokawa apuesta por una sencillez que se centra en los rostros de los personajes. Es una historia muy intimista y personal, y es lógico que el peso de la misma lo lleven los primeros planos. Ahí sobresale, sabiendo mostrar el mundo interior de los personajes y haciendo que sean muy diferentes entre sí, algo clave para que la historia tenga una sólida base psicológica. Si Yûya, Naoto y Honjô hubieran tenido demasiadas similitudes, si sus moldes hubieran sido demasiado cercanos, Mi amigo capricornio no habría funcionado en absoluto. Pero Miyokawa consigue que todos ellos se muestren de una manera muy personal e intransferible, incluso cuando en el tercer acto se desvela el misterio y hay que operar una transformación en ellos. Quizá esa necesaria fijación en los personajes hace que el resultado global parezca incluso demasiado sencillo, sin grandes escenarios que mostrar para rodear a esos expresivos rostros, ni siquiera cuando el lugar en el que se desarrolla la historia pasa a ser la masificada Tokio, pero se puede entender la decisión del autor. Mi amigo capricornio consigue así ser una historia atractiva, envolvente y hasta obsesiva, muy inteligente en algunos aspectos, pero también es cierto que se nota que le falta dar un paso para romper barreras y convertirse en una obra redonda.

La revista Shonen Jump publicó originalmente Yagiza No Yujin entre octubre de 2014 y abril de 2015, y Shueisha lo recogió posteriormente en un volumen. No tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 25 octubre, 2016 por en Manga, Masaru Miyokawa, Milky Way y etiquetada con , .

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