CÓMIC PARA TODOS

‘El Capitán Trueno’ (facsímil) 13, de Víctor Mora, Ángel Pardo y Juan Alejandro Martínez Osete

facsimil-cap-trueno_13Editorial: Ediciones B.

Guión: Víctor Mora.

Dibujo: Ángel Pardo, Juan Alejandro Martínez Osete, José Grau y Fuentes Man.

Páginas: 492.

Precio: 29 euros.

Presentación: Cartoné con sobrecubierta.

Publicación: Septiembre 2016.

Parece mentira que una viñeta publicada en 1968 tenga tanto efecto emocional leída en 2016. Con este decimotercer volumen se pone a la reedición facsímil de las aventuras originales de El Capitán Trueno. La serie duró 618 cuadernillos, a veces publicados semanalmente y a veces cada quince días. Su éxito, indudable. Y su legado, portentoso. Llegar al final de este viaje después de una reedición que se ha producido a lo largo de casi tres años es todavía más emocionante si tenemos en cuenta la reciente desaparición del cocreador del Capitán y sus amigos, Víctor Mora, su escritor de siempre. “No es una despedida, es un hasta pronto”, reza la última viñeta de ese cuaderno número 618. Más o menos fue así, pero el Capitán Trueno no es un personaje que se haya asomado con demasiada frecuencia al panorama comiquero con nuevas aventuras, y estas nunca han llegado a tener la imaginación y el sentido aventurero que tuvieron con Mora, Ambrós y los dibujantes que tomaron el relevo. Llegar al final del viaje, hay que insistir en esa idea, es una auténtica delicia, provocada sensaciones cargadas de nostalgia incluso aunque desde hace tiempo se hubiera instalado la idea de que la fórmula se repetía. Pero lo hacía con categoría, buen humor, escenarios exóticos y personajes atractivos, con lo que el lector picaba una y otra vez. Y con toda la razón.

Hasta el final, Víctor Mora mantuvo la esencia de su creación. Lo hizo firmando como Víctor Alcázar, llevando al Capitán, a Goliath y a Crispín (lástima que no pudiera encontrar un hueco más amplio para Sigrid en toda la serie y, especialmente, en esta última etapa) a escenarios pintorescos y cambiantes, tan pronto en el desierto o en la jungla como en suntuosos palacios o ciudades de características fantásticas, sofocando rebeliones o participando en justas y torneos, con secundarios procedentes de destinos asiáticos, árabes o africanos. Siempre hubo de todo en El Capitán Trueno. Se nota, no obstante, ese agotamiento que produce una serie producida a un ritmo salvaje y Mora acaba la misma con relatos cada vez más cortos y con resoluciones más apresuradas. Nada grave en el marco de estas mismas historias, pero sí un síntoma claro de que las cosas no eran igual que en los primeros cuadernos, cuando las aventuras se encadenaban sin solución de continuidad. En lo que nunca decayó Mora fue en su pretensión de encontrar siempre secundarios notables, y además de toda condición, fueran hombres o mujeres, ricos o pobres, dramáticos o cómicos. Eso, junto con los escenarios cambiantes, fue lo que aportó siempre el complemento ideal al carisma de sus protagonistas, y eso Mora supo retenerlo hasta el último de sus cuadernos.

Si para Mora era difícil sacar adelante esta serie, el nivel de trabajo para el dibujante era todavía mayor. Por eso, este último volumen es uno de los que más ilustradores tiene. Ángel Pardo sigue siendo el que mejores resultado obtuvo en la etapa final de El Capitán Trueno original, con sus indudables aciertos a la hora de caracterizar a los personajes, sobre todo a los más jóvenes y a las mujeres, con unos rasgos faciales más cálidos y simpáticos de lo que venía siendo habitual en la serie. Juan Alejandro Martínez Osete también tuvo un papel importante en esos años, y su buen hacer también se deja ver en esta entrega final. Como novedad, cabe destacar sobre todo la aventura que dibuja Fuentes Man, con una sensibilidad mucho más cercana al cómic francobelga, con un trazo mucho más recargado de lo que era costumbre en la serie y con unos personajes de corte más realista. Con José Grau, en cambio, se volvió a un dibujo mucho más sencillo. Los dibujos de Pardo son los que cierran esta serie, una auténtica leyenda del cómic español que, siendo un producto típico de su época, de los años 60, hoy todavía se lee con enorme agrado porque cambió radicalmente la forma de entender el tebeo en España y dejó un enorme legado que hace que todavía hoy, cinco décadas después de naciera, se reedite El Capitán Trueno para que lo conozcan las nuevas generaciones.

El volumen incluye los cuadernillos 577 a 618 de El Capitán Trueno, publicados originalmente por Bruguera entre octubre de 1967 y agosto de 1968. El único contenido extra es una introducción de Luis Conde Martín.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 19 octubre, 2016 por en Ángel Pardo, Capitán Trueno, Cómic, Ediciones B, Víctor Mora y etiquetada con , , .

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