CÓMIC PARA TODOS

‘Tebori’ 2, de José Manuel Robledo y Marcial Toledano

tebori2Editorial: Diábolo.

Guión: José Manuel Robledo.

Dibujo: Marcial Toledano.

Páginas: 64.

Precio: 15,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Septiembre 2016.

Tebori va a ser una historia bastante corta y, sin embargo, consumidos los dos primeros actos de esta trilogía de álbumes ya se puede decir que ha logrado lo que buscado: fascinar. Fascina con su propuesta, con su mezcla temática, con una muy atractiva fusión entre la yakuza japonesa y el arte del tatuaje, pero también con los añadidos de un thriller policiaco y el toque que hace falta con un personaje joven que, como en tantas y tantas historias, lo único que busca es el amor de una mujer. José Manuel Robledo cuenta mucho en poco espacio, introduce mucha información gracias a un uso más que hábil de la elipsis, ese recurso que hoy en día no todo el mundo sabe utilizar con acierto. Y Marcial Toledano le da forma de una manera brillante, hipnótica ya desde la extraordinaria portada de este segundo álbum de la serie. La sensación que deja esta entrega es, en cierta manera, parecida a la que dejó la primera (aquí, su reseña): muchas cosas buenas, un balance global muy positivo, pero con la necesidad de saber cómo acaba la historia para sentir la libertad de poder darle la nota que merece. Si Toledano sigue a este nivel y si Robledo consigue encontrar el clímax y el final adecuados a lo que promete la historia hasta este momento, la calificación tendrá que ser brillante. La base está puesta. El desarrollo, también. Ya sólo falta coronarlo.

La tela de araña que se atisba sobre una bellísima forma de mujer en la portada de este álbum es la clave para entender los logros del guion de Robledo. No es la aventura de un personaje. No es la descripción de un mundo. No es un homenaje a un arte que nunca ha perdido presencia. Es una mezcla de todo ello, una fusión de géneros, de ambientes, de personajes y hasta de texturas. Es, en realidad, una experiencia. Y como tal, promete dejar mejores sensaciones cuando el tríptico esté finalizado. Esa es, como ya se podía intuir tras el primer álbum, la única pega que se le puede poner a una historia que finalizará a meses vista, que falta una parte importante para juzgar lo que estamos viendo. Pero como la construcción de todos los elementos que componen Tebori es tan meticulosa y acertada, el beneficio de la duda lo tiene más que merecido. Incluso la buena predisposición a disfrutar del final. Porque, hasta ahora, la serie convence sin reservas. Otsuya, el principal personaje femenino, se confirma como la clave para unirlo todo y cada una de sus presencias en el álbum eleva el nivel precisamente por ser un nexo vital, y eso nos devuelve a la mencionada tela de araña en la que todo queda atrapado. Eso es Tebori, una historia de la que no hay escapatoria posible y que genera una deliciosa impaciencia por saber cómo concluye.

A estas alturas, y después ya de unos cuántos cómics en común, parece evidente que Toledano conoce a la perfección a Robledo, que sabe aprovechar todas las oportunidades de lucimiento que le plantea en sus guiones y que la documentación para hacer una historia ambientada en el Japón actual es sobresaliente. El dibujo merece ese mismo calificativo, porque Toledano también se mueve como pez en el agua en la fusión propuesta. Tanto da que sea una escena de la cambiante relación entre Yoshi y Otsuya, el preciosismo necesario para mostrar los tatuajes que se van creando o la fantasía que se deriva de la parte menos racional y más espectacular de la serie, porque Toledano convence en todas ellas. Y en su fusión, que es al fin y al cabo lo más importante, porque si todos los elementos se hubieran mostrado dispersos o sin parecer parte de un mismo relato el resultado no podría haberse calificado de una manera positiva, al menos en lo visual. Pero el ilustrador sabe lo que hace y disfruta haciéndolo, con lo que el éxito está asegurado en ese sentido. Tebori avanza por tanto de una manera imponente, convenciendo y sorteando con cierta comodidad los peligros de una segunda parte de una trilogía. Robledo y Toledano siguen siendo nombres a tener muy en cuenta y la sensación es la de que el cierre de la historia no va a cambiar esa sensación.

Dargaud publicó originalmente el primer álbum de Tebori al mismo tiempo que en España, en septiembre de 2016. El único contenido extra es un glosario de términos japoneses.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 18 octubre, 2016 por en Cómic, Dargaud, Diábolo, José Manuel Robledo, Marcial Toledano y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 243 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: