Cómic para todos

‘Daytripper’, de Fábio Moon y Gabriel Bá

daytripperEditorial: ECC.

Guión: Fábio Moon y Gabriel Bá.

Dibujo: Fábio Moon y Gabriel Bá.

Páginas: 272.

Precio: 27 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Junio 2016.

Comenzar un artículo sobre un cómic diciendo que es una absoluta maravilla es algo que, inevitablemente, condiciona todo lo que se pueda decir sobre él. Pero es que Daytripper es una maravilla. Una sorpresa que llega hasta los rincones más profundos del alma. Un relato conmovedor y cautivador. Un cómic sobre la muerte, pero también sobre la vida. Fábio Moon y Gabriel Bá, hermanos gemelos a pesar de presentarse ante el público con apellidos diferentes, consiguen una obra prácticamente redonda y que, si tiene algún defecto, queda minimizado por los incontables aciertos que tiene. Quizá se podría hablar de la premisa para constatar la genialidad que hay en la obra, pero lo mejor es entrar en ella desprovisto de ese conocimiento. Dejándose sorprender y hasta arrollar emocionalmente por el final del primer número y el descubrimiento que se hace al comienzo del segundo, tan hermoso como triste, de lo que realmente quieren contar Moon y Bá. Con cada número que acaba, la sensación de estar leyendo algo grande va creciendo a pasos agigantados. Y con cada elemento que los autores aportan a la vida de su protagonista, Brás de Oliva Domingos, hijo de un reputado escritor y aspirante él mismo a llenar los zapatos literarios de su padre, Daytripper sigue sumando argumentos para ser considerado un tebeo descomunal.

Para quien crea en los premios, el hecho de que este cómic ganara en 2011 el Eisner a la mejor serie limitada ya es un indicativo de que estamos ante algo especial. Pero ni los premios ni las sinopsis nos pueden preparar para lo que han perpetrado Moon y Bá. La suya es toda una tesis sobre la vida, sobre aquello que nos hace felices, sobre nuestros objetivos, nuestros propósitos, pero también sobre nuestros miedos. Con una sola figura, la de este escritor recluido en la redacción de esquelas periodísticas, consiguen mostrarnos la importancia de todo lo que somos a través de su final. La importancia de la vida a través de la muerte. La simple mención a la muerte, que es continua en Daytripper, ya advierte de que no estamos ante un tebeo fácil. Pero no por el final, sino por cómo llegan esos finales. Por cuándo llegan esos finales. Y Moon y Bá narran con tanta sensibilidad que casi es una lástima que hayan reducido a una decena el número de momentos decisivos en los que se han querido detener, porque da la impresión de que podrían haber sido mucho más. Pero en realidad es casi mejor que no se haya prolongado la serie hasta el infinito, aunque habría podido hacerlo, porque así hacen que cada uno de estos instantes sea todavía más único. Y al acabar el libro, el deseo de volver a empezarlo es sencillamente inmenso.

El dibujo es tan atractivo como el guión, porque sabe moverse desde el realismo que necesita la serie, imprescindible para que la identificación que exige el protagonista, para ir mostrando sensaciones muy diferentes. Hay episodios melancólicos que están iluminados con tiento desde la oscuridad, hay momentos de alegría juvenil que cuentan con un bellísimo colorido. En lo visual Dayttripper es igual de buena que en lo narrativo. No se aleja del tono que necesita la historia, por arriesgado, onírico o dramático que sea lo que se está contando, y de esa manera se siente que el relato siempre tiene una cohesión bestial. Moon y Bá conjugan una leve caricatura con un realismo formidable. Saben que su mejor baza es conseguir que el lector sienta la vida de Brás como propia y eso lo consiguen en todos los momentos que han capturado. A través del protagonista pero también a través de sus secundarios. Queda claro que Daytripper tiene muy pocas fisuras. No quiere decir que sea una lectura fácil, porque precisamente por tocar tan de cerca una vida puede provocar que su repaso nos toque a nosotros de una u otra manera. ¿Pero no se trata en realidad de eso? ¿De sentirnos movidos y conmovidos por lo que estamos leyendo? Por eso mismo estamos ante una auténtica genialidad. Honesta, natural y genuina, pero genialidad por encima de todo.

El volumen incluye los diez números de Daytripper, publicados originalmente por DC Comics a través de su sello Vertigo entre febrero y noviembre de 2010. El contenido extra lo forman las portadas originales de Gabriel Bá y un portafolio de bocetos comentado por los autores.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 14 octubre, 2016 por en Cómic, ECC, Fábio Moon, Gabriel Bá, Vertigo y etiquetada con , , .

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