CÓMIC PARA TODOS

‘Avery’s Blues’, de Angux y Núria Tamarit

dfd27f81-703f-402e-9f9d-bcc0791cd13cEditorial: Dibbuks.

Guión: Angux.

Dibujo: Núria Tamarit.

Páginas: 80.

Precio: 18 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Octubre 2016.

Se dice que Tommy Johnson vendió su alma al diablo a cambio de convertirse en el mejor bluesman de la historia. Esta leyenda incluso se ha atribuido a otros músicos, como por ejemplo a Robert Johnson. El caso es que la historia es atractiva para reescribirla una y otra vez. Para que sus protagonistas vayan cambiando, para que sean más jóvenes o más experimentados. Para que tengan más o menos secretos en su vida. Pero esa leyenda es, efectivamente, una leyenda, porque ha perdurado en el tiempo. Angux, pseudónimo de Juan Manuel Anguas, lo sabe y la retoma en Avery’s Blues con bastante solvencia. Quizá al principio con algunas dudas más por estar transitando un camino que ya hemos visto en otras ocasiones, pero aprovechando al máximo el muy atractivo dibujo de Núria Tamarit, que se asoma con la misma valentía a los elementos más fantásticos de la historia como al retrato de la América más profunda. Es posible que lo que falla en Avery’s Blues es que no se llega a sentir ni escuchar la música, pero eso, obviamente, es algo muy difícil de conseguir en el cómic. No es imposible, y habría sido la guinda para un muy buen cómic que explora con mucho acierto una historia con un pequeño sabor a déjà vu al principio y que acaba teniendo mucha más personalidad de la que se podía esperar.

Angux va al grano. Y eso se agradece. Nada de rodeos. Ni mucho menos, presentaciones largas que lastren la lectura. Avery’s Blues es un pacto con el diablo y un pacto con el diablo conseguimos en la segunda escenas del libro, en el clásico cruce de caminos, con una iconografía siniestra bastante reconocible. Y a partir de ahí es cuando Angux se toma tiempo para que conozcamos al protagonista, reservándonos sorpresas pero cuidándole con mimo, tanto a Avery como a Johnny. En realidad, son dos las figuras centrales del cómic. Y es en la relación entre ambos como todo cobra sentido. La música, en realidad, es la excusa, y quizá por eso no llega a escucharse con el devenir de las páginas. No es importante para las sensaciones de la historia, es su contexto pero no su fin. Angux, al final, deriva el relato hacia terrenos muy humanos, lo cual es todo un acierto si tenemos en cuenta que lo que prima es lo fantástico, y eso lo consigue haciendo que lo más pequeño, lo más íntimo, lo más personal, acabe teniendo una importancia vital en el clímax de la obra. No hay moraleja en Avery’s Blues, pero es que tampoco la necesita para cerrarse como un notable tebeo con una conclusión abierta, interpretable y que añade algo más de fascinación a las motivaciones y a las acciones de los personajes.

Con una temática tan turbia, no olvidemos que estamos hablando de pactos con el diablo en los que no hay nada de romanticismo, el dibujo de Núria Tamarit encaja como un guante. Sucio, tendente a lo cartoon pero desde una óptica algo siniestra, con una espectacular puesta en escena para cada aparición del diablo y, sobre todo, con una magnífica elección de la paleta de color para que los ambientes sórdidos. Cabe preguntarse cómo habría sido Avery’s Blues con otro estilo de dibujo, pero una vez visto el resultado hay que pensar que la elección ha sido muy adecuada. Tamarit sabe moverse en esa delicada frontera que hay entre la realidad y la fantasía oscura y eso, aunque aparentemente no tenga nada que ver, acaba encajando igualmente bien para mostrar la América profunda, la del blues y la raza negra, la de los cruces de caminos y los trenes de presidiarios. También en su dibujo, Avery’s Blues es plenamente consciente de que hay que convencer al lector desde lugares conocidos y Tamarit es fiel a esa propuesta pero con una importante personalidad. Esa es, desde luego, la mejor manera de escapar del déjà vu, hacer que la creación propia acaba alejándose del lugar común. Y eso Angux y Tamarit lo acaban consiguiendo con bastante solvencia, convirtiendo un thriller fantástico musical en una road movie y regresando de nuevo y con éxito a ese género.

Steinkis publicó originalmente Avery’s Blues en septiembre de 2016. El volumen no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 10 octubre, 2016 por en Angux, Cómic, Dibbuks, Nuria Tamarit, Steinkis y etiquetada con , , .

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