Cómic para todos

‘Batman. Espiral interminable’, de Kevin Smith y Walter Flanagan

batman_espiralinterminableEditorial: ECC.

Guión: Kevin Smith.

Dibujo: Walter Flanagan.

Páginas: 200.

Precio: 19,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Junio 2016.

Con la naturalidad con la que Kevin Smith supo meterse en el mundo de Green Arrow (aquí, su reseña), y la polémica con la que ha revestido sus intentos de afrontar personajes de la primera línea. No hará falta recordar los ríos de tinta que corrieron con sus decisiones sobre la Gata Negra en El mal que hacen los hombres, aventura que compartió con Spiderman. Espiral interminable va incluso más lejos con Batman y se convierte, desde el primer momento, es una auténtica provocación sobre la que debatir largo y tendido. Para empezar, es obligado advertir que estamos ante un tebeo inconcluso. Aunque el contenido de este volumen se publicó originalmente entre 2009 y 2010, Smith y Walter Flanagan todavía no han dado fin a su historia, que se ha quedado con un “fin del volumen 1” superpuesto sobre una doble spash page pensada para provocar un cliffhanger de proporciones inmensas. Pero para llegar hasta ahí, Smith arriesga tanto que provoca, sin duda por voluntad propia, varias polémicas encendidas, casi incendiarias, que hacen que estemos ante uno de esos cómics por los que parece obligado pasar aunque sea para despotricar de él, que arriesga hasta extremos insospechados por la versión que quiere plasmar de un personaje tan definido como Batman y que se acerca mucho más al estilo de su escritor que al de su protagonista.

Hay un primer problema de base en Espiral interminable que el propio Smith confiesa en las notas que dan fin al libro. Flanagan le dio una lista de los personajes que se moría por dibujar y Smith los incluyó a todos en la historia. Eso da una sensación de caos narrativo bastante distinguida. Pero eso sería una anécdota si Smith hubiera querido contar una historia que se acercara al espíritu de Batman. Muy al contrario, lo que busca es subvertirlo. Trastocarlo. Incluso cambiarlo desde sus bases. Y para ello, rompe con la imagen que cualquier aficionado pueda tener de la que para muchos es el interés romántico definitivo de Bruce Wayne, Silver St. Cloud. Smith hace de ella una mujer absolutamente diferente de la que con tanta maestría nos hablaron Steve Englehart y Marshall Rogers en los años 70, arriesgando en exceso como para contentar a los seguidores más clásicos de Batman. A los nuevos tampoco les convence con continuos momentos de un humor grueso, incluso sexual o ridículo. Ejemplos hay muchos a lo largo del libro. Es verdad que la intriga por ver dónde acaba la radical locura que plantea Smith, la de un Bruce Wayne feliz y dispuesto a aparcar su vida como Batman, sirve para que la historia avance con fluidez, pero el riesgo es tan alto que la sensación que provoca con más fuerza es la de la perplejidad.

Volvamos a ese primer problema de Espiral interminable. Cuando se construye una historia pensando en qué se quiere dibujar, eso se acaba comiendo a la historia. Smith se esfuerza en que se note lo menos posible, pero es muy difícil vincular el episodio de Hiedra Venenosa, o incluso el que sirve para abrir el libro con el Barón Blitzkrieg con la historia central. Eso sí, Flanagan se lo tuvo que pasar a lo grande dibujando a personajes tan variados, algunos completamente disparatados y otros con aspectos bastante atrevidos, como una completamente desnuda Hiedra Venenosa o una Catwoman que recoge su traje original de los años 40 simplemente por fetichismo sexual… ¡de Batman! No se puede negar que Flanagan consigue conjugar el lado más colorista de las aventuras del Caballero Oscuro con una historia que, en realidad, invita a pensar en reflexiones profundas y serias sobre la psicología del protector de Gotham, pero el humor absurdo, fuera de lugar y hasta soez del que hace gala Smith, alejando la historia del mundo de Batman y, como ya se ha dicho más arriba, llevándola a su terreno personal, invita a dibujar muecas de asombro en el rostro del lector. Es casi una ironía que Espiral interminable no haya terminado y la duda es saber si algún día veremos ese final. Con todo, sería una pena que la cosa quedara así y nos dejara con la duda.

El volumen incluye los seis primeros números de Batman: The Widening Gyre, publicados originalmente por DC Comics entre agosto de 2009 y julio de 2010. El contenido extra lo forman las portadas originales de Bill Sienkiewicz, unas notas finales de Kevin Smith y las páginas a tinta del primer cómic en el que colaboraron Smith y Walter Flanagan.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 19 septiembre, 2016 por en Batman, Cómic, DC, ECC, Kevin Smith, Walt Flanagan y etiquetada con , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 234 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: