CÓMIC PARA TODOS

‘Batman. Caballero Oscuro, ciudad oscura’, de Peter Milligan

GAB_Milligan_CiudadOscuraEditorial: ECC.

Guión: Peter Milligan.

Dibujo: Kieron Dwyer, Jim Aparo y Tom Mandrake.

Páginas: 144.

Precio: 15,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Mayo 2016.

Si alguien como Peter Milligan se asoma al mundo de un superhéroe, es lógico pensar que las convenciones no van a ser un límite. Caballero Oscuro, ciudad oscura fue en su momento toda una sorpresa, porque supone toda una vuelta de tuerca a un personaje como el Acertijo, al que colocaba en un escenario sobrenatural muy poco habitual para él. Es verdad que ese camino no volvió a retomarse y Edward Nygma acabó regresando a territorios mucho más conocidos, pero esta pequeña historia en tres partes quedó como una de las más originales de un personaje que durante muchos años ha estado bastante quemado. Milligan no estuvo mucho tiempo en el mundo de Batman, apenas estos números, tres historias autoconclusivas y otra más de dos números, muy poco tiempo como para que se pueda decir que el autor dejó una huella imborrable en el mundo del protector de Gotham. Pero recuperar ahora esta breve etapa, apenas ocho números que vieron la luz en poco más de un año, tiene su interés, porque descubren a un Milligan que sabe interpretar bien a Batman desde unos derroteros muy fantásticos y sobrenaturales, lo que resulta todavía más complicado si tenemos en cuenta que el Caballero Oscuro estaba muy acostumbrado en esta época a luchar también codo con codo con la Policía de Gotham.

Caballero Oscuro, ciudad oscura es, de hecho, una de esas historias que merecen más reconocimiento del que tiene. Cierto que apareció en una época en la que las miradas hacia las aventuras del personaje estaban volcadas al cine y a títulos ajenos a la continuidad habitual, como Legends of the Dark Knight, pero Milligan logró crear algo diferente con uno de los villanos de siempre. Lejos de explorar terrenos ya conocidos, trastocó al Acertijo para que pareciera a la vez el mismo de siempre y un personaje completamente nuevo. No es nada baladí, puesto que en el resto de números que escribió Milligan prescindió por completo de la colorista galería de villanos habitual para derivar sus relatos hacia otras inquietudes, el formidable juego onírico de su despedida, Crisis de identidad, o el recurso a folklores populares como en ¡La hierba hambrienta! o El Gólem de Gotham, en los que Milligan flirtea con el relato de terror con mucha habilidad. Es curioso además que con esos recursos el escritor sea capaz de abordar también temas contemporáneos y complejos, debates sobre el bien y el mal, o incluso sobre la venganza. Si se escarba un poco, bajo la superficie de las historias de Milligan hay mucho más. Y eso es síntoma de que estamos ante relatos muy bien construidos, para no defraudar al lector habitual para también para enganchar a otros.

Uno de los motivos por los que las etapas de escritores como Milligan no pasan a la posteridad con el eco que merecen está en la ausencia de un dibujante con el que identificarse. En cualquier caso, sí hay en sus páginas ilustradores de renombres y que, además, hacen un trabajo espléndido. Kieron Dwyer dibuja Caballero Oscuro, ciudad oscura, y lo hace de una forma muy atractiva, sacando partido a los flashbacks, pero también a la pose del propio Batman, al que en ocasiones hace parecerse y mucho al que Michael Keaton interpretó en la entonces reciente Batman de Tim Burton (aquí, su crítica). Jim Aparo es el otro gran nombre que hay en este volumen. Aunque por aquel entonces ya no estaba en la cúspide de su arte, la impronta que Aparo dejó en Batman es inmensa y sus efectos todavía se pueden ver con creces en los cuatro números que dibuja. Su estilo, muy reconocible, sigue siendo apreciable, aunque en algunas ocasiones dé la impresión de que sus personajes son algo estáticos. Y cierra el volumen Tom Mandrake, que compensa con un buen Batman el número más irregular del libro. De todas formas, lo que hacen Dwyer y Aparo es más que suficiente para que la etapa de Milligan gane algún punto más y para que su lectura deje algo más que una sensación nostalgia. Son estas buenas historias, aunque se note su anclaje en su tiempo.

El volumen incluye los números 452 a 454 de Batman, publicados originalmente por DC Comics entre agosto y octubre de 1990, y los números 629 a 633 de Detective Comics, de entre mayo y septiembre de 1991. El único contenido extra son las portadas originales de Mike Mignola, Michael Golden y George Pratt.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 9 septiembre, 2016 por en Batman, Cómic, DC, ECC, Jim Aparo, Kieron Dywer, Peter Milligan, Tom Mandrake y etiquetada con , , , , .

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