Cómic para todos

‘Área D’ 7, de Kyouchi Nanatsuki y Yang Kyung-Il

01302000701_gEditorial: Norma.

Guión: Kyouchi Nanatsuki.

Dibujo: Yang Kyung-Il.

Páginas: 184.

Precio: 8 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Mayo 2016.

Qué difícil, cada vez más, se antoja ir juzgando una serie como Área D. El motivo está en los bandazos que pega. Hay momentos en los que parece ser un claro homenaje a las pretensiones que Marvel tenía con la creación de los X-Men, otros en que no pasa de ser una revisión algo simplista de los manga y anime de lucha más populares, otros en los que el videojuego parece ser la inspiración más clara para una aventura de plataformas, y ahora, en su séptimo volumen, la serie cae a lo que no pasa de ser la ensoñación de un lector adolescente, con continuas alusiones sexuales, por supuesto con el cuerpo de las protagonistas femeninas como centro absoluto, que no benefician en demasiado a una historia que, no obstante, sigue teniendo elementos de interés. Y están, por ejemplo, en que Kyouichi Nanatsuki consigue encontrar rincones interesantes en la historia sin contar apenas en este segmento con su aparente protagonista principal, Jin Karazagi. Kaito y Mariko se los quedan casi todos, aunque también la aparición de algunos personajes nuevos, que parecen al menos abrir vías por las que Área D pueda respirar en futuras entregas. No es poco, aunque sí que es cierto que se echa en falta un objetivo más claro en el guión de Nanatsuki, incluso aunque Yang Kyung-Il sí consigue sacarle todo el jugo desde el dibujo a lo que se le propone.

Lo que resulta curioso es que lo mejor de este séptimo volumen de Área D es, al final, lo más desconcertante. Una cosa es que Nanatsuki tenga tiempo para definir a un grupo amplio de personajes, cosa que es muy interesante y que se agradece, pero es bastante peculiar que prescinda durante tantas páginas de su personaje central. Incluso desconcertante por momentos, porque el devenir de los acontecimientos hace que parezca que Jin no tenga trascendencia en este momento y sólo se le recupera al final y de una forma que casi invalida todo lo visto en el sexto volumen (aquí, su reseña). Esa es la parte discutible de Área D, en la que también se puede incluir el añadido del profesor Molly, un personaje que excede lo excéntrico para convertirse en voz del tratamiento más sexista que se pueda encontrar en el cómic. Si se entiende desde un punto de vista divertido y juguetón, pasable, pero cuesta llegar a ese punto. En todo caso, tiene otra vertiente que sí tiene interés, confirmando esa irregularidad de la que está haciendo gala Área D. Pero, como se ha apuntado, la serie sigue teniendo aciertos a los que agarrarse. Mariko, sin duda el personaje más atractivo de entre la línea secundaria, cada vez lo es más gracias a la relación que ha ido estableciendo con Kaito, que va mejorando a cada número y añadiendo matices.

Dado que el fetichismo se ha colado como subtrama con la presencia del profesor Molly, el dibujo de Kyung-Il se ha encontrado casi sin darse cuenta con una forma muy interesante de llamar la atención, y es la diversidad de atuendos con los que se mueven, especialmente, los personajes femeninos. La acción siempre ha sido atractiva en la serie, y Área D se mantiene ahí a buen nivel. El hecho de cambiar de escenario continuamente, en este caso también de atuendos, le da a Kyung-Il armas para combatir la rutina y para que el combate no sea el único argumento para convencer al lector, algo que sí se sintió en la anterior entrega. De hecho, al ilustrador se le plantean continuamente retos con la inclusión de nuevos personajes. No todos los diseños son deslumbrantes, pero la inclusión de las Klein Sisters y el homenaje a El Mago de Oz dan mucha vida al conjunto. Área D mantiene de esta manera ese aire de sencillo videojuego del que nunca ha renegado, manteniendo algunos de los elementos que han convencido en la serie desde su arranque (aquí, su reseña), pero tratando de ampliar su horizonte quizá sin tener demasiado claro hasta dónde quiere llegar. Esa es la difusa sensación que deja en este punto, aunque tampoco se puede negar que el entretenimiento está más que asegurado precisamente por lo difícil que es aventurar hacia dónde va la historia.

Area D: Inou Ryoiki comenzó a publicarse en la revista Shounen Sunday en marzo de 2012, y el séptimo volumen recopilatorio con los episodios 58 a 67 lo publicó Shogakukan en abril de 2014. El volumen no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 1 septiembre, 2016 por en Kyouichi Nanatsuki, Manga, Norma, Yang Kyung-Il y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 230 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: