CÓMIC PARA TODOS

‘City Hall. Temporada uno’, de Rémi Guérin y Guillaume Lapeyre

City HallEditorial: Letrablanka.

Guión: Rémi Guérin.

Dibujo: Guillaume Lapeyre.

Páginas: 192 cada uno.

Precio: 7,95 euros cada uno.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Septiembre 2014 / Febrero 2015 / Mayo 2016.

La primera temporada de City Hall es un viaje trepidante que no deja ni respirar. Y eso, aunque parezca interpretable, es un elogio. Guillaume Lapeyre y Rémi Guerin buscan un ritmo tan salvaje que, en realidad, parece un imposible que sean capaces de dejar tanta información para que la lectura no sea simplemente una desenfrenada montaña rusa de acción. No lo es en absoluto, ese es el segundo gran elogio que merecen los autores de esta serie. ¿La razón? Sencilla. Con su revisión steampunk de personajes extraídos de la literatura popular se corría el riesgo de que esa fuera la única gracia: escritores conocidos reconvertidos para encajar una serie manga de corte juvenil y mucho movimiento. Y el caso es que City Hall, siendo eso, es mucho más. Hay muchas y muy buenas ideas en sus páginas, hay un espléndido uso del ritmo para dar vida a esta imaginativa historia en la que el papel se ha convertido en una reliquia que no se utiliza desde hace doscientos años porque todo lo que se escribe a mano cobra vida. La premisa es tan atractiva que City Hall casi no necesita en su arranque a sus verdaderos protagonistas para enganchar al lector. Pero cuando aparecen, la empatía es inmediata. Lapeyre les trata con mucho respeto dentro de su descabellada propuesta y Guerin les da una vida tremenda con sus lápices.

Si hay algo que resulta evidente una vez que se ha llegado al final del tercer volumen es que City Hall sabe que la acción es una de sus grandes bazas. Comienza así y convierte su tercer acto en un grandioso clímax que sólo se frena al final, para retomar la genialidad interpretativa de esta historia y dejar al lector con la boca abierta con la verdadera identidad de Black Fowl. El misterio ha funcionado a la perfección durante tres volúmenes y su resolución no sólo no agota este imaginativo universo sino que le permite cobrar una nueva vida. Bien por Lapeyre en ese sentido, porque aún planteando su relato como algo apabullante en todo momento ha sabido encontrar los huecos para que los personajes importen, para que sus adaptaciones de Julio Verne, Arthur Conan Doyle y Amelia Earhart, el trío protagonistas, y otros personajes como Mary Shelley, Abraham Lincoln, Edgar Allan Poe o George Orwell tengan un enorme carisma. Puede que en algunos momentos esta pretensión de hacer que el ritmo marque la lectura sea algo excesiva para algunos lectores, pero viendo el comienzo de City Hall no hay sorpresa algo: un terremoto para arrancar y desde ahí se sigue aumentando la intensidad, con algún momento de relax en el segundo episodio pero siempre manteniendo estas premisas. Y sí, el caso es que engancha.

Lo hace, claro está, porque el dibujo también funciona muy bien. Una cosa es imaginar destrucciones masivas, personajes literarios cobrando vida y, por supuesto, versiones juveniles de personajes llamados a convencer desde un primer vistazo, aunque el de Amelia Earhart pase también por un sexualizado uniforme, y otra muy distinta que eso funcione en la página. Y Guerin triunfa en cada reto que se propone. En algunos momentos puede que lo haga desde una óptima algo juvenil, pensando en lectores que se dejen impresionar muy fácilmente por escenas de acción y muchos y detallados elementos en la viñeta, pero es todo tan minucioso y dinámico que se acepta sin ningún problema la revisión rejuvenecida de estos personajes reales. Sin necesidad de hacer nada especialmente rompedor, Guerin hace que esta fantástica cualidad del papel y de la escritura cobre vida de una manera muy especial, haciendo que encaje en un universo de fantasía muy rico y haciendo que los mil y un guiños que hay a la cultura popular (y que en el tercer volumen se expanden de una manera deliciosa hasta el cine) queden perfectamente integrados en la historia. City Hall cierra un primer ciclo de una manera tan entretenida y a ratos brillante que la sensación que deja es la de querer seguir con la lectura de esta muy atractivo manga steampunk. Casi nada.

Ankama publicó originalmente los tres volúmenes de la primera temporada de City Hall en junio de 2012, octubre del mismo año y abril de 2013. El primer número de la edición española incluye un portafolio con ilustraciones de los protagonistas realizadas por autores españoles: Manu López, Skizocrilian Studio, Kenny Ruiz, Belén Ortega, Angye Fernández, Senseidani, Eduard Balust y Studio Kôsen; el segundo, de Le CAB’s Atelier, Biboun, Valp, Aurore, Elsa Brants, Manu NhieuDjet y Alain Henrie; y el tercero, de Yoshinori Natsume, Aisk, Ludo Lullabi, Tony Valente, Philippe Fenech, Christophe Alliel, Régis Donsimoni y Reno Lemaire.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 245 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: