CÓMIC PARA TODOS

‘Angel Wings 1. Burma Banshees’, de Yann y Romain Hugault

01203990101_gEditorial: Norma.

Guión: Yann.

Dibujo: Romain Hugault.

Páginas: 48.

Precio: 16 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Enero 2016.

La literatura popular, también el cómic, adora las historias en las que la protagonista es una mujer en un mundo de hombres. Y mucho más cuando hay una base real en el relato. Eso es Angel Wings, serie en la que Yann y Romain Hugault siguen las aventuras de Angela McCloud, piloto de avión que se adentra donde las mujeres tenían el paso vetado, el frente de ocupación japonesa de Birmania. Y lo hacen, además, añadiendo una fascinación más a la que ya provoca el papel de McCloud en este mundo de testosterona desbocada, y es la de los combates aéreos. Burma Banshees, primer álbum de la serie, suena más que cualquier otra cosa a una muy sugerente introducción a una serie que puede durar cuanto quieran sus autores, pero es una introducción atractiva, trepidante, con un ritmo espléndido y con unos personajes que, aunque lindan con lo tópico, están muy bien construidos. Con ellos, Yann logra definir un escenario en el que la mujer está en una posición de inferioridad en cualquier situación, pero a la confronta una mujer única, dispuesta a todo. O habría que decir dos, ya que Angel Wings, casi por sorpresa, se acaba convirtiendo en una pelea de gatas tranquila y psicológica que deja un muy buen conflicto abierto para el segundo álbum. Y qué decir del dibujo de Hugault, mezcla perfecta entre el arte del pin-up más refinado y el cómic bélico de altura.

Pero volvamos de nuevo a la historia. Como ya se vio por ejemplo en Pin-Up (aquí, su reseña), Yann es un apasionado tanto de este periodo como de jugar con protagonistas femeninas, y en ese sentido está en su salsa. Sí es verdad que en algunos momentos la historia parece dispersarse y tiene tantas ganas de mostrar tantas cosas que no termina de decantarse entre esa epopeya de mujer y el relato bélico más puro, porque de ambas cosas hay en Burma Banshees. Pero lo que muestra capta rápidamente la atención, primero con su sorprendente comienzo, después con la deslumbrante aparición de Angela y finalmente con la primera splah page en la que se aprecia de verdad que estamos ante una WASP, una Woman Airforce Service Pilot que se atreve a cruzar el Himalaya con el peligro inminente de los cazas japoneses. Yann disfruta mucho más cuando Angela está en la página, porque lo que mejor construye es precisamente la singular posición de la mujer en este ejército de hombres. Y no sólo con Angela, también con Jinx, la pin-up que, cual Marilyn Monroe, anima la moral de las tropas en la distancia y también con su presencia. Angel Wings se muestra así, ya desde su primer álbum, como una de esas historias que sabe aprovechar el contexto histórico para contar un buen relato de aventuras y superación personal en escenarios adversos.

Ahí resulta clave que estemos hablando de una mujer, de un terreno bélico y del año 1944. Y ahí es igualmente trascendental es formidable trabajo de Hugault. No tiene interés en hacer que Angela parezca una mujer irreal ni tampoco una pin-up (para eso ya tiene a Jinx), y por eso se ocupa de que haya un carisma instantáneo en su retrato. Bella pero fuerte. Una mujer en un escenario en el que la sociedad dicta que no tendría que estar, pero nunca fuera de lugar. Ese es el primer gran argumento de Hugault. ¿El único? Ni hablar. La muy agradable sensación que deja Angel Wings pasa inevitablemente por el minucioso y espectacular resultado de sus escenas en el cielo. Se siente la velocidad y la importancia de los aviones, los Burma Banshees vuelan como si realmente los estuviéramos viendo y oyendo y la excitación de la persecución y el combate aéreos se apoderan de la lectura con una facilidad tremenda. De esa manera, es difícil que Angel Wings no convenza irremediablemente a los apasionados de la aviación y, particularmente, de las naves de la Segunda Guerra Mundial. Se nota un formidable trabajo de documentación y que Hugault, además, ha sabido adaptarlo a la dinámica narrativa del cómic y no sólo retratarlo en bonitas ilustraciones. Burma Banshees es, así, un buen comienzo. No es perfecto, pero las ganas de seguir leyendo esta aventura indican que es un muy buen tebeo.

Paquet publicó originalmente Burma Banshees, primer álbum de Angel Wings, en octubre de 2014. El libro no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 28 julio, 2016 por en Cómic, Norma, Paquet, Romain Hugault, Yann Le Peletier y etiquetada con , , .

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