CÓMIC PARA TODOS

‘El club de la lucha’ 2, de Chuck Palahniuk y Cameron Stewart

9788416195886Editorial: Penguin Random House / Reservoir Books.

Guión: Chuck Palahniuk.

Dibujo: Cameron Stewart.

Páginas: 256.

Precio: 21,90 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Junio 2016.

A pesar de que la novela no fuera un éxito instantáneo y la película que se basó en ella se quedara en una inversión no demasiado malograda, El club de la lucha es una marca muy reconocible. De culto, incluso. Lo es tanto por el libro que escribió Chuck Palahniuk como por la cinta que dirigió después David Fincher con Edward Norton y Brad Pitt como protagonistas. El club de la lucha es casi un emblema subversivo, una historia pensada para escandalizar e innovar en sus métodos narrativos. Que Palahniuk haya apostado por el cómic como el medio para dar luz verde a una secuela en la que nunca había pensado cuando escribió la obra original casi parece un añadido más a este diálogo metalingüístico que el escritor tiene con sus personajes y con sus lectores desde que la novela original vio la luz. El club de la lucha 2 es un festival de violencia y excentricidad que los seguidores de Palahniuk van a disfrutar. Incluso sus detractores, que también tienen voz en este sugerente experimento visual en que se convierte la continuación de las aventuras de Tyler Durden, porque también tendrán motivos para sumarse al debate y a la polémica que ya generó la obra que dio lugar a este universo, que al final parece convertirse en una gran broma pública con toques privados, que juega con la fantasía y con la realidad hasta eliminar todas las barreras posibles.

Palahniuk es retorcido y morboso. Eso ya lo sabíamos sin necesidad de habernos acercado a su obra más que con El club de la lucha. Por eso, no sorprende que su secuela se acerque a la bizarra galería de personajes que se suman a los ya conocidos por la primera historia. Lo que esta secuela ofrece es una explicación a lo que es y lo que significa Tyler Durden. La genialidad, lo que descolocará al lector (no lo olvidemos, ese sigue siendo el objetivo principal de Palahniuk), es que esa explicación llega en niveles muy diferentes. La recibe Sebastian, que sigue sin asimilar lo que implica ser el alter ego de Durden. La recibe el propio Palahniuk convertido en personaje, pero es que también lo hace el lector, introducido también por el autor en sus páginas en un final chocante y que profundiza todavía más en esa ausencia de límites de la que tanto gusta el escritor. Es ahí donde El club de la lucha 2 cobra un verdadero sentido más allá de la mera continuación de un relato (que ya tiene su miga por la forma en la que Palahniuk utiliza a niños en sus propósitos), cuando se convierte en parte de las teorías y las anticipaciones que se pueden producir durante la lectura a este lado de la página. Con el final de la obra, el mensaje es más fuerte y firme. El club de la lucha 2 quiere ser tan provocadora como lo fue la primera parte. Y lo es. Indudablemente lo es.

También desde un punto de vista visual, y a pesar de que Cameron Stewart apuesta por un estilo limpio, ligeramente tendente a lo cartoon. Muy bueno su trabajo, de eso no hay duda, y una elección arriesgada, sobre todo si vemos la apuesta gráfica de las portadas de la serie es bastante diferente. Stewart, en cualquier caso, acepta el reto visual que le propone Palahniuk, disemina por sus páginas elementos que no deberían estar ahí y onomatopeyas que interfieren en los diálogos. La idea es llamar la atención del lector siempre. El ilustrador lo hace ya con una espléndida planificación de la página y con un dibujo sobresaliente en muchos momentos, pero además logra que su forma de interpretar la realidad, que en el fondo tiene también algo de clásica, se amolde perfectamente a lo subversivo que quiere ser el mensaje de la obra. Buen diseño de personajes y formas muy inteligentes de mostrar los diferentes planos y tiempos que hay en la obra, lo que permite concluir que la elección de Stewart ha sido todo un acierto para que El club de la lucha logre todos sus objetivos. El primero, el esencial, el impacto inmediato, ese que deja mil y un elementos para que el lector reflexione después sobre lo que ha leído y saque sus propias conclusiones. Sólo por eso, El club de la lucha 2 ya merece una lectura. O dos. Porque Palahniuk, guste más o menos de primeras, nunca se agota.

El volumen incluye los diez números de Fight Club 2 y material del Dark Horse Free Comic Book Day 2015, publicados originalmente por Dark Horse entre mayo de 2015 y marzo de 2016. El contenido extra lo forman una introducción de Gerald Howard y las portadas originales de Davide Mack.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 26 julio, 2016 por en Cameron Stewart, Cómic, Chuck Palahniuk, Dark Horse, Randon House Mondadori y etiquetada con , , .

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