CÓMIC PARA TODOS

‘El Capitán Trueno’ (facsímil) 11, de Víctor Mora, Ángel Pardo y Juan Alejandro Martínez Osete

FACSIMIL-CAP-TRUENO_11Editorial: Ediciones B.

Guión: Víctor Mora.

Dibujo: Ángel Pardo y Juan Alejandro Martínez Osete.

Páginas: 576.

Precio: 29 euros.

Presentación: Cartoné con sobrecubierta.

Publicación: Marzo 2016.

El paso de los volúmenes de El Capitán Trueno, en esta edición facsímil, ha ido dejando claro que es imposible mantener la frescura inicial en una obra de aparición quincenal, a veces incluso semanal, y en la que la base siempre fue la de encontrar escenarios exóticos para que transcurrieran las aventuras del valiente héroe español y sus bravos compañeros, el fuerte Goliath, el avispado Crispín y la bella y dura Sigrid. Llegando ya a la undécima entrega, esto, una vez más, se corrobora. Pero es también innegable que Víctor Mora mantiene un elevadísimo nivel de entretenimiento hasta desde la repetición de esquemas, hasta del recuerdo a relatos previos que parecen despertar algunas de las historias, villanos y secundarios. El carisma de todos los personajes juega a su favor, también el hecho de que no haya interrupción en las aventuras, que se inician siempre a mitad de cuadernillo y el fascinante repertorio de culturas y civilizaciones que el Capitán y sus amigos visitan. Y también, hay que decirlo, que Ángel Pardo comience a hacer aquí un poco más personal su trabajo en las tiras que hay en este volumen. Con esa combinación, e incluso asumiendo también los defectos que pueda tener una serie que acumulaba ya en ese momento una ingente cantidad de páginas, se logró una historieta que no pierde valor por muchos años que pasen.

Pardo, no obstante, hace un esfuerzo enorme para disimilar esos defectos y va alternando, como siempre ha hecho desde el inicio de la tira, diferentes elementos. El globo va entrando y saliendo de la historia como medio de transporte. Los barcos, también. De escenarios selváticos se pasa a parajes helados casi como si fueran países vecinos los que acogen semejantes lugares. Los animales que tienen protagonismo van cambiando desde el yak Kurulluk o el águila gigante Tah-Rok hasta llegar a un mulo que Goliath bautiza como Nicasio y que por increíble que parezca tiene un papel casi tan importante como el puma Garritas en su día. Y, por supuesto, el núcleo de las historias va variando entre los diferentes integrantes del grupo. Habiendo contado hasta ahora muchas historias sobre Goliath, es Crispín quien más protagonismo coge en estos cuadernillos, incluso compartiendo vivencias con otros chicos jóvenes de su edad y de las más diferentes procedencias. Con todos esos cambios, Pardo rompe cualquier atisbo de monotonía. Sí hay repetición, eso está claro, no se trata de dar a El Capitán Trueno, por mítica que sea, unas cualidades que no tiene, pero es difícil no disfrutar de cada pintoresco viaje y cada peligrosa misión que acometen el Capitán Trueno y sus amigos. Y si en algún momento se roza la frontera, el inmediato cambio de tercio alivia el drama.

También hay un factor determinante para disfrutar de esa variedad en el apartado gráfico, y es que Pardo introduce algunas modificaciones. Sin ser el suyo el mejor Capitán Trueno posible, algo que probablemente haya que atribuir sin muchas dudas a Ambrós, el genio creador del personaje, lo cierto es que los cambios que introduce tanto en Sigrid como en Crispín son muy agradecidos. La amada del Capitán adquiere una belleza diferente, más amable, menos recia que con otros dibujantes. Y su joven compañero se ve en estas páginas como un personaje algo más cartoon, probablemente con menos edad aparente de la que había tenido hasta ahora. Lástima que el ritmo de producción de El Capitán Trueno nunca fuera un aliado de los dibujantes, y que eso en este punto desembocara en que Juan Alejandro Martínez Osete tuviera que echar una mano para que las páginas se terminaran a tiempo, porque se aprecia en algunos cuadernillos que Pardo estaba en un momento espléndido y que podría haber ofrecido un Capitán Trueno incluso mejor del que ya se ve. Si estamos hablando de la historieta más importante de su tiempo es por algo, también por estas contribuciones cuando la maquinaria ya estaba engrasada e incluso algo desgastada e incluso sabiendo que su apogeo tuvo lugar muchos cuadernos atrás.

El volumen incluye los cuadernillos 481 a 528 de El Capitán Trueno, publicados originalmente por Bruguera entre diciembre de 1965 y noviembre de 1966. El único contenido extra es una introducción de Luis Conde Martín.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 25 julio, 2016 por en Ángel Pardo, Capitán Trueno, Cómic, Ediciones B, Víctor Mora y etiquetada con , , .

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