CÓMIC PARA TODOS

‘Hijos de la Anarquía’ 4, de Ed Brisson y Matías Bergara

01313550401_gEditorial: Norma.

Guión: Ed Brisson.

Dibujo: Matías Bergara.

Páginas: 100.

Precio: 14 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Abril 2016.

Dos grandes novedades trae este cuarto volumen de Hijos de la anarquía, adaptación al cómic de la popular y ya finalizada serie de televisión que sigue escribiendo Ed Brisson con el mismo brío de los dos volúmenes precedentes tras coger el relevo de Christopher Golden, autor del primero (aquí, su reseña). Por un lado, cambia el dibujante. Después de unos cuantos números con Damián Couceiro, interrumpidos sólo por el fill-in que hizo Jesús Hervás, le toca el turno a Matías Bergara, que le da un toque diferente a la serie. Por otro, no hay arcos argumentales sino números autoconclusivos. Son cuatro historias cortas que, de alguna manera, invitan a pensar en un formato televisivo en el que cada semana teníamos un relato diferente, que se pueden disfrutar en cualquier orden hasta el punto que, de hecho, uno de ellos es todo un flashback para conocer cómo era Happy antes de unirse a los Hijos de la anarquía. Estos dos cambios son buenas razones para creer en la buena salud de la serie, capaz de mantenerse fiel a lo que ha venido ofreciendo desde su inicio pero reinventándose para que el aficionado a la franquicia siga encontrando elementos de interés más que suficientes para seguir enganchado a esta ampliación de un universo que en televisión dio nada menos que para siete temporadas y 92 episodios.

Al apostar por esta estructuras de relatos cortos en esta fase de la serie, Brisson parece tener unas ganas enormes de experimentar diferentes tonos para un universo que ya tiene unas líneas más que definidas desde antes incluso de su entrada en la serie. Y siempre moviéndose a uno y otro lado de la ley, porque las normas de los Hijos de la anarquía son diferentes. Quizá lo más cercano a lo que habíamos podido leer hasta ahora es el primer episodio de este cuarto volumen, cuando Jax se ve obligado a tomar cartas en un asunto muy personal y que sirve para que un asunto del pasado reaparezca en su vida. Esa es, en realidad, la esencia de Hijos de la anarquía, la que mezcla venganza, honor y familia, y es en este episodio donde mejor reflejadas se ven esas cuestiones. Un tanto más ingenuo pero nada desdeñable es el segundo de los episodios, con Juice como protagonista. El más divertido, con diferencia, es el tercero, puesto que coloca a Bobby en el centro de una memorable juerga en Las Vegas con unos turistas que desean conocer a alguien que está acostumbrado a cometer delitos. Y cierra el libro ese mencionado flashback al pasado de Happy que busca apelar al aficionado a la serie de televisión para ampliar información sobre un personaje clave. Tonos distintos, pero en el fondo parte de un mismo tronco inalterable.

Eso mismo hace que el trabajo de Matías Bergara no sea fácil, pero el ilustrador se amolda muy bien a esos saltos que propone Brisson. La serie queda ya totalmente liberada de buscar el parecido con los actores de la serie con el cambio de estilo que supone la incorporación de Bergara, aunque en el primer número todavía se nota un intento de dar a la serie un aire mucho más realista de lo que se ve en los tres siguientes. Son buenos números, en los que Bergara juega muy a gusto con elementos narrativos como las onomatopeyas, lo que se ve en la espléndida escena de persecución automovilística de la segunda historia de esta cuarta entrega, o la composición de la página para que haya dinamismo y para manejar con mucho acierto las elipsis, como la de la juerga de Bobby, que se ve en una espléndida página doble cargada de viñetas de líneas oblicuas para simular los efectos del alcohol en sus protagonistas. Hijos de la anarquía no sólo sobrevive a los cambios, sino que estos parecen haberle insuflado un nuevo impulso a una serie que todavía tiene mucho que decir. Y quizá con este volumen incluso se haya ganado la simpatía de lectores que no provengan del original televisivo, aunque siga siendo conveniente conocerlo para conocer el background de algunos de los personajes que aparecen en las páginas del cómic.

El volumen incluye los números 15 a 18 de Sons of Anarchy, publicados originalmente por Boom! Studios entre noviembre de 2014 y febrero de 2015. El único contenido extra son las cubiertas originales de Toni Infante.

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Esta entrada fue publicada en 21 julio, 2016 por en Boom!, Cómic, Ed Brisson, Matías Bergara, Norma y etiquetada con , , .

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