CÓMIC PARA TODOS

‘Las tierras otoñales 1. Garra y colmillo’, de Kurt Busiek y Benjamin Dewey

01313960101_gEditorial: Norma.

Guión: Kurt Busiek.

Dibujo: Benjamin Dewey.

Páginas: 184.

Precio: 19 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Abril 2016.

¿Suena demasiado descabellado decir que este primer volumen de Las tierras otoñales, Garra y colmillo, es casi como una brillante mezcla del Blacksad de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido y el Cristal oscuro de Jim Henson y Frank Oz? Probablemente no, porque son las dos referencias más claras que se desprenden de la lectura de esta nueva y asombrosa serie. Quién sabe si Kurt Busiek conoce la primera y si realmente tenía la segunda entre sus influencias directas (desde luego, parece más plausible lo segundo), pero esta comparación no habla sólo de lo temático sino también de la genialidad que hay en la historia, una introducción épica a un mundo fascinante cuyas clases están determinadas por la posesión de magia. Quienes la tienen viven en las alturas; quienes no, lo hacen sobre la Tierra. Ahí radica el primer gran acierto de esta brillante historia protagonizada en su casi completa mayoría por animales antropomórficos, en un formidable escenario que dibuja con mimo y precisión Benjamin Dewey, un ilustrador con una carrera todavía corta pero que ya le ha permitido asomarse a franquicias de gran importancia Spiderman, Star Wars, Hellboy o El planeta de los simios. Es fácil echar las campanas al vuelo con ese primer volumen de la serie ante los muchos aciertos que tiene, pero también es bueno recordar que es sólo un primer paso.

Uno espléndido, eso sí, al que no hay que quitarle méritos. La fantasía se ha convertido en un terreno en el que muchos autores buscan refugio buscando un nuevo El señor de los anillos, un nuevo Juego de tronos, un nuevo Harry Potter. La idea es que haya franquicias exitosas. Y por eso da gusto ver como para Busiek, en realidad, eso es lo de menos. Lo que a Busiek siempre le ha interesado, sea en las editoriales grandes o con personajes más pequeños, es contar una buena historia, y la verdad es que pocos lo consiguen con tanta excelencia como él. En Las tierras otoñales lo hace además sin preocuparse del efecto que pueda tener en la lectura la abundancia de términos localistas, mágicos y provinciales que sirven para crear un ambiente mucho más mágico y que se funciona mucho mejor en cuanto se desata la sorpresa que el escrito tiene reservada para el segundo de los seis números que comprende este primer volumen de la serie, aunque en realidad la portada del libro sea ya un spoiler en toda regla. Busiek, además, triunfa en lo que mejor saber hacer, mezclar una épica bestial, que se desencadena de una manera magnífica en el último número, con un espléndido retrato de personajes, que es lo que le permite crear un mosaico bastante ambicioso y del que sólo parece que hayamos visto una pequeña introducción.

A Busiek, en todo caso, le precede una muy merecida fama, la que le han granjeado obras como Marvels (aquí, su reseña) o Astro City (aquí, reseña de su primer volumen), pero Benjamin Dewey se convierte en una espléndida sorpresa para muchos. El trabajo que hace en Las tierras otoñales es brillante, espectacular y épico cuando debe de serlo y con un formidable trabajo de diseño de personajes, algo que funciona de forma mucho más admirable si tenemos en cuenta lo complicado que es dotar de expresividad a rostros animales sin caer en una cartoonización. El esfuerzo de Dewey es formidable para dar vida a un escenario antológico en el que el detalle es asombroso, no sólo en los escenarios, sino también en el vestuario y en la humanización de cada uno de los animales, y es ahí donde Las tierras otoñales entronca con brillantez con el inolvidable trabajo de diseño que lucía Cristal oscuro. No son las mismas circunstancias, en aquella mítica película no había animales antropomórficos, pero es evidente que juegan en la misma liga. Garra y colmillo no podría ser un comienzo mejor de lo que es, porque ofrece un pedazo más o menos completo de lo que parece ser una saga mucho más ambiciosa y de la que quedan unas ganas terribles de seguir sabiendo mucho más. Así da gusto entrar en una serie nueva.

El volumen incluye los seis números de The Autumnlands: Tooth & Claw, publicados originalmente por Image entre noviembre de 2015 y junio de 2015. El único contenido extra son las cubiertas originales de Benjamin Dewey.

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2 comentarios el “‘Las tierras otoñales 1. Garra y colmillo’, de Kurt Busiek y Benjamin Dewey

  1. Pablo
    18 julio, 2016

    Hola, esta serie esta cerrada? Cuantos tomos serán? Gracias

    • juanrmillan
      20 julio, 2016

      Amigo Pablo, en principio, serie abierta. Este mes de agosto sale en Estados Unidos el número 14. Y ya sabes que en este primer volumen de la edición española se incluyen los seis primeros. Ese número 14 americano se anuncia como cierre del arco, o sea que al menos habrá otro volumen más, dependiendo de los planes que tengan Image y Norma para la serie. ¡Espero haberte ayudado!

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Esta entrada fue publicada en 30 junio, 2016 por en Benjamin Dewey, Cómic, Image, Kurt Busiek, Norma y etiquetada con , , .

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