CÓMIC PARA TODOS

‘Batman. El hombre que ríe’, de Ed Brubaker y Doug Mahnke

GAB_El_hombre_que_rieEditorial: ECC.

Guión: Ed Brubaker.

Dibujo: Doug Mahnke y Ryan Sook.

Páginas: 80.

Precio: 10,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Marzo 2016

Hace unos pocos años, DC decidió encargar a destacados autores que revisaran algunas de las primeras historias de Batman para actualizarlas, darles un contenido más profundo y eliminar las ingenuidades que pudieran tener aquellos relatos de los años 40. Los títulos que hizo Matt Wagner fueron los más conocidos, pero también es obligado citar El hombre que ríe, la forma en la que Ed Brubaker y Doug Mahnke recontaron el origen del Joker. O, más correctamente, su primera aparición, la primera oleada de terror que sembró en Gotham, mezclando sobre todo el relato original que crearon entre Bill Finger y Jerry Robinson bajo la supervisión no siempre agradable ni agradecida de Bob Kane, y detalles de las magníficas historias de Steve Englehart y Marshall Rogers, aquellas que han llegado a recibir el nada desdeñable apelativo del Batman definitivo. Brubaker imprime al relato su enorme sabiduría a la hora de contar historias con un tono de género negro absolutamente deslumbrante, aprovechando la maravillosa doble narración, la de Batman y la de James Gordon, que ya brindaba la mítica Año uno (aquí, su reseña), y apostando por un carácter completamente psicótico para el Joker. ¿Hay alguna otra manera de crear un retrato fidedigno del mayor enemigo del Caballero Oscuro? Brubaker y Mahnke saben que es así como se triunfa con el personaje.

Cuando se lee El hombre que ríe, y sabiendo que este cómic llegó tres años antes que El Caballero Oscuro (aquí, su crítica), es inevitable pensar en la película de Christopher Nolan. Las dos historias apuestan por un ritmo trepidante, por la sensación de que están pasando cosas continuamente, de que el héroe, Batman en este caso, está siempre un paso por detrás de su enemigo, el Joker, a pesar de que sus acciones las preside una certeza descomunal en que va a ser capaz de atraparle. Brubaker fue una brutal influencia para Nolan, desde luego no la única, pero negarlo sería absurdo. El hombre que ríe es, en ese sentido, una obra intensa y profunda. Puede que la alargada sombra de los creadores que estaban detrás de los relatos originales que actualiza Brubaker hagan que el resultado no sea tan mítico, por ejemplo, como el de La broma asesina de Alan Moore y Brian Bolland (aquí, su reseña), pero al mismo tiempo resulta muy tentador, y seguramente bastante justo, colocar este relato entre los mejores que se han escrito sobre el Joker. Y es que Brubaker es uno de los autores de cómic que mejor ha sabido conjugar superhéroes y noir, personajes estrafalarios disfrazados con mallas y toques de color con investigaciones detectivescas y ciudades deprimentes. Gotham Central (aquí, reseña de su primer libro) es un ejemplo bestial, pero El hombre que ríe también encaja en esa definición.

Doug Mahnke también marca diferencias con respecto a los ilustres precedentes, y eso también se agradece para que el relato acabe teniendo una identidad propia bastante acusada, aunque el aficionado que conozca las versiones previas reconocerá muchos de sus momentos más importantes. Mahnke, en todo caso, se vuelca en la interpretación sombría, oscura y decadente que Brubaker le brinda  de Gotham, y sabe encontrar la manera adecuada para que el colorido Joker tenga un encaje en ese mundo. Si no hubiera sabido darle esa mezcla entre comedia y psicosis, probablemente El hombre que ríe habría generado menos impacto del que efectivamente provoca en el lector, que se siente atrapado en un mundo que nada tiene que envidiar al de Seven, de David Fincher, y que al mismo tiempo encaja en el entorno de superhéroes en el que, por mucho que Batman sea el más humano de todos ellos, nunca deja de moverse. Las secuencias alucinógenas y los elementos más características de la mitología de Batman (la aparición de la Batseñal) permiten también a Mahnke lucirse en un trabajo espléndido. Qué maravilloso es ver cómo autores de renombre saben recoger el legado de un personaje con tantas décadas a sus espaldas como es el caso del Joker y todavía consiguen darle un toque de sana y psicótica frescura.

El volumen incluye Batman: The Man Who Laughs, publicado originalmente por DC Comics en febrero de 2005, y contenido del número 41 de Batman: Gotham Knights, de julio de 2003. El contenido extra lo forman una introducción de Felip Tobar y la portada original de Doug Mahnke.

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Esta entrada fue publicada en 10 junio, 2016 por en Batman, Cómic, DC, Doug Mahnke, ECC, Ed Brubaker, Ryan Sook y etiquetada con , , , , .

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