CÓMIC PARA TODOS

‘Daredevil. Born Again’, de Frank Miller y David Mazzucchelli

Editorial: image_gallery (2)Panini.

Guión: Frank Miller.

Dibujo: David Mazzucchelli.

Páginas: 208.

Precio: 25 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Abril 2016.

No es ninguna exageración decir que Born Again es el cómic más importante de Daredevil. Frank Miller y David Mazzucchelli, los mismos autores de la memorable Batman. Año uno (aquí, su reseña), firmaron otro de esos tebeos llamados a marcar una época, a condicionar para siempre el devenir de un personaje y a permanecer en la memoria de los aficionados sin importar cuánto tiempo pase desde su publicación original. Born Again es una de esas joyas que hay que leer sí o sí, y que necesariamente han de forma parte de la biblioteca de cualquier aficionado al cómic de superhéroes, al de sus autores, al del personaje o incluso sin ningún condicionante previo. Porque Born Again es la más perfecta destrucción y reconstrucción de un vigilante enmascarado, porque Miller escribió una historia brutal y contundente, tanto desde el punto de vista humano como desde el superheroico, y porque David Mazzucchelli, antes de abandonar el género para dedicarse a otras parcelas del cómic, estaba en su mejor momento cuando dio vida a esta historia. Born Again es un tebeo deslumbrante de principio a fin, complejo a todos los niveles y parte integral, aunque probablemente algo infravalorada por la alargada sombra de otras obras o incluso dentro de la misma bibliografía de Miller, de la extraordinaria revisión del arquetipo del héroe que el cómic ofreció en los años 80.

Lo que Miller escribe es una joya que rompe límites. Daredevil es, en primer lugar, una serie. Born Again se enmarca dentro de la misma. Eso, por definición, obliga a que haya un continuará al final de la historia, porque al mes siguiente sigue publicándose la cabecera. Pero manteniendo eso, Miller se las arregla para que esta sea la última historia del personaje. La definitiva. Juega con el concepto más complejo de todos, la identidad secreta del héroe, una barrera que, una vez rota, ya no se puede recomponer. Y maneja una narración múltiple, a través de los ojos de Matt Murdock, los de Kingping, su antagonista definitivo; los de Karen Allen, la mujer que le traiciona en primer lugar pero que también colabora en su redención; y los de Ben Urich, periodista del Daily Bugle. Miller crea un universo cerrado y a la vez infinito, en el que se van colando otros personajes, como el inevitable Foggy Nelson, e incluso sabe darle encaje en el universo Marvel con la presencia magnífica del Capitán América, que se convierte casi en una metáfora, con su reverso oscuro, el de Nuke, de lo que supone el sueño americano en la vida de un héroe urbano y trágico como es Daredevil. Miller maneja todo eso con un dominio del tiempo asombroso. ¿Cuánto tiempo transcurre en Born Again? Resulta imposible decirlo, pero da igual porque el lector no puede desengancharse.

Y qué decir del dibujo de Mazzucchelli. Repasar las páginas de Born Again es disfrutar con incontables imágenes que forman parte ya para siempre de la iconografía más reconocible de Daredevil. Algunas, incluso, dignas de convertirse en posters de gran tamaño, pero siempre con una narrativa espectacular, como se ve en algunas páginas de viñetas alargadas, que imprimen una sensación de vértigo paralela a la que siente el propio Matt Murdock cuando está luchando por sobrevivir. Si no es exagerado decir que Born Again es el tebeo más importante de la historia de Daredevil, tampoco lo es afirmar que el aspecto en estas páginas de Daredevil, el de Kingpin, o incluso el de Foggy o Ben Urich tiene todas las trazas para ser el definitivo. Lo fue, sin duda, para una generación, la que descubrió este cómic en su momento, pero incluso hoy toda la fuerza que tiene la historia, la narrativa y la visual, se mantienen con una elegancia asombrosa. Por eso es tan fácil deshacerse en elogios hacia esta obra, porque si en su momento ya generó un impacto brutal, el paso de los años no ha hecho más que beneficiar a estas páginas y a la enorme trascendencia que tiene este relato, que sin problema se puede considerar como parte de los grandes trabajos de Miller y Mazzucchelli. Y eso, por sí solo, ya es mucho decir.

El volumen incluye los números 227 a 233 de Daredevil, publicados originalmente entre febrero y agosto de 1986. El contenido extra lo forman una introducción de Alejandro M. Viturtia, otra de David Fernández, las portadas originales de David Mazzucchelli, un artículo final de Santiago García y un portafolio de bocetos de Mazzucchelli.

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Esta entrada fue publicada en 7 junio, 2016 por en Cómic, Daredevil, David Mazzucchelli, Frank Miller, Marvel, Panini y etiquetada con , , , .

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