Cómic para todos

‘Roman Ritual’, de El Torres y Jaime Martínez

Portada_RomanRitualEditorial: Dibbuks.

Guión: El Torres.

Dibujo: Jaime Martínez.

Páginas: 112.

Precio: 16 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Mayo 2016.

Dice Paco Plaza en el prólogo de Roman Ritual que cuando llegas al final del tebeo te sientes empujado a “rendir un aplauso a su escritor”. Ya se sabe que los prólogos son textos escritos por amigos, por personas que valoran el trabajo de los autores incluso por encima de sus resultados finales precisamente por esa relación de amistad que mantienen. Pero Plaza tiene razón. Cuando se acaba Roman Ritual, y después de unos instantes necesarios para digerir el intensísimo relato del que hemos disfrutado, efectivamente se sienten esas ganas de cerrar el libro, ponerse en pie y no ya aplaudir, sino reverenciar no sólo a a El Torres sino también al ilustrador Jaime Martínez y la colorista Sandra Molina. Y la clave, qué cosas, la da el mismo El Torres en sus notas finales recordando una anécdota juvenil de cuando encontró en una librería de segunda mano un ejemplar de la novela de El exorcista: esto da miedo. Y esa sensación, derivada de un cómic, es algo que no tiene precio. Digámoslo sin tapujos y sin ese espíritu cainita tan propio de nuestro país, El Torres es, hoy por hoy, uno de los grandes escritores del género de terror. De los grandes de verdad. Y Roman Ritual es la nueva muestra, una valiente y atrevida, escrita desde las entrañas y superando los límites de la polémica para lograr un tebeo formidable.

Habría sido muy fácil convertir Roman Ritual es una mera traslación a ambientes vaticanos de El exorcista, referente inevitable y a la que El Torres rinde la debida pleitesía por ser la obra que marcó el camino a seguir cuando se escribiera de posesiones demoníacas. Pero el escritor sabe que eso sería un error, trastoca por completo los momentos climáticos de su historia para romper convencionalismos, emula la gran escena de la novela de William Peter Blatty y la película de William Friedkin en el primer número de la miniserie, aporta la escena más brutal de todas entre el primero y el segundo y a partir de ahí elabora una montaña rusa de intensidad emocional que sólo parece conocer las subidas más tensas y las bajadas más frenéticas. ¿Calma? No hay. Roman Ritual es bestial es ese sentido, porque combina lo mejor de este subgénero del terror con las intrigas vaticanas y mediante unos personajes que sí es verdad que en algún momento pueden rozar lo arquetípico pero que El Torres combina con tal habilidad que cualquier sensación de déjà vu que se pueda llegar a tener se ve rápidamente enterrada por los numerosos aciertos que tiene este sensacional tebeo, que viene a seguir completando la portentosa galería de monstruo que el escritor está forjando sin miedo alguno. Sin miedo, al menos, en lo narrativo, porque a este lado de la página se pasa mucho.

Y a eso contribuye el brutal trabajo de Jaime Martínez. A El Torres le ha costado en muchos proyectos mantener al dibujante original y, sin embargo, siempre ha encontrado reemplazos que no sólo mantienen el nivel sino que en ocasiones hacen de los tebeos en cuestión obras tremendamente personales. Roman Ritual entra de lleno en esa categoría no sólo por la brutal imaginería de terror que despliega Martínez, sino sobre todo desde el mismo momento en el que hace funcionar narrativamente lo que podría llegar a entenderse como un simple truco publicitario, el enorme parecido de este Papa poseído de Roman Ritual con figuras papeles que todos conocemos y que han existido en nuestra realidad, esa que El Torres sabe desfigurar tan bien para hacérnoslo pasar tan mal. A partir de ahí, el dibujo de Martínez es sobresaliente en todo momento, mejorado por el magnífico trabajo de color de Sandra Molina, que merece con creces la inclusión de su nombre en la portada porque su contribución a la aterradora atmósfera que tiene la historia es decisiva. Si Paco Plaza ya aventuraba qué es lo mejor Roman Ritual, también deja claro qué es lo peor: que se devora enseguida. Pero eso es también parte de lo bueno, porque es síntoma del brutal viaje que proponen los autores y de las ganas que despiertan de volver a la primera página y empezar de nuevo. Brillante.

El volumen incluye los cuatro números de Roman Ritual, publicados originalmente por Amigo Comics entre septiembre y diciembre de 2014. El contenido extra lo forman una introducción del director y guionista Paco Plaza, las portadas originales de Diego Galindo, Ángel Hernández, Enrique López Lorenzana y Roger Bonet, y unas notas finales de El Torres con diferentes bocetos e ilustraciones.

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Esta entrada fue publicada en 6 junio, 2016 por en Amigo, Cómic, Dibbuks, El Torres, Jaime Martínez y etiquetada con , , .

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