Cómic para todos

‘Cráneo Rojo. El mal encarnado’, de Greg Pak y Mirko Colak

image_gallery (1)Editorial: Panini.

Guión: Greg Pak.

Dibujo: Mirko Colak.

Páginas: 120.

Precio: 11,50 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Marzo 2016.

Dado que la primera impresión que deja al lector Cráneo Rojo. El mal encarnado es una brutal portada de David Aja que invita a pensar en un épico relato de conquista que muestre en su plenitud al primer gran supervillano de Marvel, conviene aclarar que no hay Cráneo Rojo en esta historia. Es, precisamente, el origen de Cráneo Rojo, que Greg Pak narra de la misma manera que ya contó tiempo atrás el de Magneto en Testamento, recurriendo de nuevo a la niñez de uno de los villanos más puros de la editorial para que el lector tenga las herramientas suficientes como para entender qué pudo convertirle en el monstruo que se hizo famoso como némesis del Capitán América. Y Pak tiene éxito en ese intento, precisamente porque se detiene en dar un encaje históricamente minucioso al viaje vital de Johann Schmidt, de un punto de partida inocente a la encarnación del nazismo en este mundo de fantasía de la Casa de las Ideas. En el realismo es donde El mal encarnado se convierte en una historia fascinante, más por lo que cuenta Pak que por cómo lo plasma Mirko Colak, acertado pero superado por la formidable presentación de las portadas de Aja. En cualquier caso, insistiendo en la idea inicial, no es esta una historia de superhéroes y supervillanos. Ni siquiera de héroes ni de villanos. Es una historia dura y triste sobre el alma de un ser diabólico.

Pak se enfrenta a dos retos bastante complejos y de los dos sale con buena nota. El primero, el escenario histórico. En muchas ocasiones, el cómic de fantasía al que pertenecen los superhéroes tiende a la ucronía para explicar sus imaginativos planteamientos. Pero Pak apuesta por la Historia, y eso no es fácil. Por eso, lo mejor es prescindir de Cráneo Rojo, aún sabiendo que el protagonista acabará convirtiéndose en él, para que así el descenso a los infiernos de Johann tenga un sentido mucho más completo. El segundo reto pasa precisamente por ahí, por atraer a un público lector de superhéroes a una historia que prescinde completamente de ellos. No podía ser de otra forma, pero incluso la necesidad puede ser un elemento que juegue en contra de una historia. No lo hace porque Pak extrae lo que necesita de cada personaje para crear una atractiva trama que nos lleva a las raíces mismas del nazismo. Así se entronca finalmente con Cráneo Rojo sin que haga falta siquiera insinuar su presencia y sin pedir al lector que aporte un conocimiento previo sobre el personaje. Pak no se deja llevar por lo fácil y eso siempre es una buena noticia, por mucho de que siempre haya algo de tópico en la historia, como en cualquier otro relato de origen de cualquier héroe o villano, que se mueven por derroteros bastante definidos.

Lo que está claro es que, desde todos los puntos de vista, lo mejor de Cráneo Rojo. El mal encarnado, está en su realismo y su eficacia histórica, y es ahí donde también destaca el dibujo de Mirko Colak. Abandonando por completo y con toda la lógica del mundo el tono espectacular que marca Aja en sus dibujos, y que pide poderosamente una miniserie que le permita explorar el mundo actual de Cráneo Rojo, el ilustrador consigue convencer sobre todo en las primeras páginas por todo el escenario que recrea. Efectivamente, el salto temporal es poderoso y está muy bien llevado, incluso aunque en algunos momentos sus personajes lleguen a ser reconocibles sólo por rasgos físicos muy básicos como el color del pelo. En realidad, el mayor enemigo del trabajo de Colak está en las expectativas. En el momento en el que se tiene claro que El mal encarnado sigue los pasos de Johann Schmidt y no los de Cráneo Rojo, todo encaja mucho mejor, pero es el mismo concepto de la serie, con esas portadas y con el reclamo del nombre del villano en el título, lo que juega en contra del resultado. Pero eso es sólo en cuanto a expectativas previas, porque la lectura convence con mucha facilidad, convirtiéndose en un buen relato de origen con la capacidad de gustar tanto a conocedores del personaje como a quienes busquen un drama ambientado en la Alemania nazi.

El volumen incluye los cinco números de Red Skull: Incarnate, publicados originalmente por Marvel entre septiembre de 2011 y enero de 2012. El contenido extra lo forman una introducción de Bruno Orive, unas notas finales de Greg Pak y las portadas originales de David Aja.

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Esta entrada fue publicada en 18 mayo, 2016 por en Cómic, Greg Pak, Marvel, Mirko Colak, Panini y etiquetada con , , .

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