Cómic para todos

‘Animal Man 1. El zoo humano’, de Grant Morrison y Chaz Truog

Animal_Man_1Editorial: ECC.

Guión: Grant Morrison.

Dibujo: Chaz Truog y Tom Grummett.

Páginas: 240.

Precio: 23 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2016.

Es fascinante leer del puño y letra del propio Grant Morrison en la introducción de este libro los planes que tenía (y no tenía) para Animal Man, sobre todo releyendo el cómic que publicó a finales de los años 80 y teniendo en cuenta que este fue su primer gran encargo en la industria norteamericana. En este momento, nadie sabía que estaba por llegar Batman: Asilo Arkham (aquí, su reseña), Flex Mentallo, All Star Superman o sus X-Men (aquí, reseña del primer número). Morrison hace evidente algo que se nota en esta relectura, y es que el plan se acababa en los cuatro primeros números. ¿Y la gracia de Animal Man entonces? Pues que a partir de ahí consigue encontrar elementos tan interesantes como en lo que iba a ser una miniserie originalmente para redefinir a un personaje olvidado. Morrison, efectivamente, rescata a Animal Man del baúl de los recuerdos con enorme brillantez. Con elementos discutibles, por supuesto, y más viendo que la etapa comienza a desarrollarse con gran evento DC de por medio, Invasión, con lo que supone de recorte de información y elipsis para el lector exclusivo de Animal Man. Y aún así, atrapa. Morrison hereda con inteligencia los restos de la revolución superheroica de mediados de los 80 para que Animal Man tenga una encarnación inteligente y actual. Para los 80, sí, pero también para nuestros días.

Morrison lidia muy bien con algo que puede resultar asombroso. ¿Se puede tomar en serio a Animal Man? Es más, ¿puede el propio Animal Man tomarse en serio a sí mismo? La brillante conversación que mantiene con su mujer en el primer número sobre su futuro como superhéroe es la pista más brillante, y de alguna manera Morrison cierra un círculo, o casi, con el número que cierra este volumen, en el que el Detective Marciano llama a la puerta de la residencia de los Baker para explicarles algunas de las ventajas de ser un superhéroe y formar parte de la Liga de la Justicia Europa, incluso llevando el debate sobre la seriedad del mismo Animal Man a su propia familia mediante situaciones tan cotidianas como la de unos abusones que se enfrentan a Cliff, el hijo mayor de este superhéroe sin identidad secreta. Si a eso unimos el descomunal homenaje a los dibujos animados clásicos de la Warner que supone El evangelio del coyote o el casi delirante enfrentamiento contra los thanagarianos que plantea Morrison en el cruce con Invasión, este primer volumen de Animal Man certifica, sobre todo, que estamos ante una obra fresca y diferente, incluso para aquella época en la que el superhéroe estaba todavía reajustándose a una nueva realidad, mucho más cercana, realista e incluso oscura.

Es el dibujo de Chaz Truog lo que invita a ubicar claramente este cómic en la época en la que efectivamente fue publicado, finales de los 80. Chaz Truog es bastante clásico en ese sentido. Muy interesante por momentos, pero sabiendo que la estructura no tiene que ser lo más revolucionario y singular de Animal Man. Su dibujo es funcional y el momento más destacado es el final del segundo número de la serie, que es precisamente cuando Morrison despeja cualquier duda y deja muy claro que el tebeo va muy en serio. El narrativamente genial número en el que Animal Man se enfrenta al Amo de los Espejos también destaca por méritos propios, tanto en su guión como en su dibujo. En cualquier caso, siempre queda la sensación de que Tom Grummett, autor del último de los números de este libro, es un dibujante más sobresaliente. La planta con la que dibuja al Detective Marciano compensa que su número sea el único en el que no se llega a ver al protagonista vistiendo su uniforme de superhéroe. Animal Man es una serie peculiar. No es un Morrison al uso. No puede serlo, ya que, en realidad, es el primero. O de los primeros, mejor dicho, porque no hay que obviar su trayectoria británica. Pero precisamente por su peculiaridad es una lectura que ha aguantado francamente bien el paso del tiempo.

El volumen incluye los nueve primeros números de Animal Man, publicados originalmente por DC Comics entre septiembre de 1988 y marzo de 1989. El contenido extra lo forman una introducción de Grant Morrison y las portadas originales de Brian Bolland.

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Esta entrada fue publicada en 18 mayo, 2016 por en Cómic, Chaz Truog, DC, ECC, Grant Morrison, Tom Grummett y etiquetada con , , , .

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