CÓMIC PARA TODOS

‘Paletos cabrones’, de Jason Aaron y Jason Latour

portada_southern-bastards-n-01_jason-aaron_201601181241Editorial: Planeta Cómic.

Guión: Jason Aaron.

Dibujo: Jason Latour.

Páginas: 128.

Precio: 14,95 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Mayo 2016.

No hay mejor manera de entender lo que es Paletos cabrones que leer las dos primeras líneas que escribe Jason Aaron en los agradecimientos previos de este volumen. “Me encanta el Sur. El Sur también hace que me cague de miedo”. Así de sincero suena y así de brutal es el tebeo que sigue a esta declaración. Hablamos, por supuesto, del Sur de Estados Unidos. De la América profunda, que diría aquel. De sitios dominados por el pánico a caciques locales que están arraigados en los pueblos como una enredadera que no se puede arrancar. De lugares de los que todos querrían huir, de los que sólo unos pocos logran hacerlo, y a los que algunos tienen la mala suerte de volver. Y así, asumiendo esas sensaciones previas, Aaron ofrece una historia visceral, violenta, asfixiante y tensa. ¿Violenta? No, muy violenta, y no sólo por las peleas, los golpes y la sangre. Violenta por su atmósfera, porque el miedo funciona de esa manera, porque Jason Latour refleja perfectamente toda esa aura opresiva que se propone Aaron y convierte el Sur en un lugar en el que no querríamos estar pero del que seguramente no podríamos huir si viviéramos en él. Son contradicciones fascinantes, base de una saga familiar, insinuada en muchos momentos y mostrada en flashbacks, contada con una fuerza que roza lo estremecedor.

Paletos cabrones no llega a reconocer todo lo que contiene el título original de la obra, Southern Bastards, pero es lícito reconocer que Cabrones del Sur no tendría el mismo efecto fuera de Estados Unidos. En cualquier caso, para quienes hayan conocido la cultura norteamericana a través del cine o la literatura, lo que cuenta Aaron no sólo no suena extraño sino que exuda verosimilitud. Esto no es 100 balas (aquí, las reseñas de sus diez volúmenes). Aquí no hay tipos con traje y corbata. Aquí las cosas acontecen en casas aisladas, en bares de pueblo, en el campo de fútbol americano del equipo local. Y en la calle, elemento esencial del mundo que Aaron quiere retratar. La calle en la que suceden cosas a plena luz del día que la Justicia no va a resolver, crímenes que la Policía nunca va a investigar y vendettas personales que trascienden las generaciones. Así es Paletos cabrones, una historia dura, contundente y directa, en la que Aaron quizá se excede en las casualidades, en los mensajes (sobre todo el momento del rayo), cuando es algo que probablemente no requería el relato precisamente por su contundente realismo. Aceptado en todo caso ese elemento discutible, e incluso un final que no gustará a todo el mundo por lo que supone, Aaron siempre consigue que todo suene real, incluso sin conocer de primera mano el Sur del que habla.

Jason Latour apuesta por una narración igualmente brutal. Su apuesta cinematográfica está clarísima desde que se ve la forma en que coloca los títulos en la viñeta, con la misma contundencia que si lo hiciera en una pantalla. La música que acompaña a las imágenes casi se puede escuchar, aunque este sea cómic y no cine. Y eso se acentúa con el brutal montaje de imágenes que se sucede en algunas de las escenas más violentas, narraciones paralelas de una intensidad bestial, acentuadas además por un uso terriblemente contundente del color. El rojo es vital. Un rojo más propio de la sangre y de la violencia que de la pasión, aunque de alguna manera también se pueda considerar Paletos cabrones una obra muy apasionada. Lo es también desde el punto de vista de Latour, que sabe captar incontables matices ya desde el mismo diseño de los personajes. Se ve el cansancio vital de Earl Tubb, y su determinación después para hacer frente a la injusticia sea cual sea el precio. Se palpa el poder que maneja Euless Boss sobre todo el pueblo, partiendo de su posición de entrenador del equipo de fútbol americano. Y se siente con firmeza, sobre todo en un memorable clímax, la confrontación entre ambos. Paletos cabrones puede ser una obra pensada para ser pequeña, pero si esto es ser pequeño, ¿cómo demonios se consigue una obra grande? Porque esta lo parece.

El volumen incluye los cuatro primeros números de Southern Bastards, publicados originalmente por Image entre abril y septiembre de 2014. El contenido extra lo forman una introducción de Jason Aaron y Jason Latour, las portadas originales de Latour, una galería de diseños del ilustrador y la receta de los pastelitos fritos de manzana de la madre de Aaron.

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Esta entrada fue publicada en 12 mayo, 2016 por en Cómic, Image, Jason Aaron, Jason Latour, Planeta DeAgostini y etiquetada con , , .

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