CÓMIC PARA TODOS

‘Rojo 2. Mi dulce niña’, de Florent Maudoux y Sourya

Portada_Rojo2Editorial: Dibbuks.

Guión: Florent Maudoux.

Dibujo: Sourya.

Páginas: 95.

Precio: 15 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Abril 2016.

Cuando apareció la primera de las tres partes de Rojo (aquí, su reseña) para ampliar el magnífico universo que Florent Maudoux ha compuesto bajo el título de Freaks’ Squeele, había un problema: que el propio Maudoux no se mantenía como el dibujante de su saga y dejaba los lápices a Sourya, que siendo fiel a la propuesta original de Freaks’ también imprimía su sello personal. Y sí, a pesar de que era un buen trabajo, se echaba de menos a Maudoux. No hay nada malo en reconocerlo. Pero llegando a este segundo número, lo que procede destacar es que Sourya ya ha hecho suyo este rincón del universo de Maudoux. Una espléndida noticia porque desde ahí comienza a crecer este tríptico de una manera sensacional. En realidad, es una continuación natural de lo que se vio en Corazón ardiente en todos los sentidos, tanto en el desarrollo de los personajes, sobresaliente como siempre de la mano de Maudoux, como en las peleas y escenas más íntimas que dibujo Sourya ya para ese primer volumen. Pero siendo una continuación natural, eso no quiere decir que Maudoux y Sourya no se guarden sorpresas. Unas cuantas, de hecho, tanto en lo visual como en lo argumental. Y ser un puente entre lo que se vio en el primer número de Doggy Bags (aquí, su reseña) y lo que sabíamos de Freaks’ Squeele no es impedimento alguno para Mi dulce niña.

Con tanto bagaje previo, es verdad que Xiong Mao es un personaje sobradamente querido. Si no lo fuera, Rojo no tendría sentido. Y lo tiene. Mucho, además, porque es una de las expansiones más atractivas que se podrían sacar de Freaks’. Cierto que Funeral (aquí, reseña de su primer número) suponía una ruptura radical y apostaba por un universo de fantasía sombría, pero Rojo es mucho más cercana al espíritu original de la serie madre. Maudoux lo sabe, se nota el cariño que tiene por su joven protagonista y lo mucho que disfruta con la tragedia de su madre, la que exploró en el episodio de Doggy Bags y que por ahora no parece una historia finalizada. Por eso, porque se notan las ganas de Maudoux de contar algo y no simplemente de expandir el universo por sacar algunos cuartos más de los lectores, Rojo convence. Lo hace porque Maudoux sabe encontrar voz a los protagonistas adolescentes, incluso dejándose llevar por tendencias más propias del manga en cuanto a su humor y también en sus notas de romance juvenil, pero también porque eso mismo encaja en este mundo de fantasía oriental y de tradiciones, que es precisamente lo que aporta ese llamativo mundo de combates y enfrentamientos con el que tanto se disfruta.

Y sí, efectivamente, Rojo es ya de Sourya. En el primer volumen, la formidable portada de Maudoux alentaba los deseos de que fuera él quien se encargara también del aspecto gráfico de la serie, un deseo provocado por el brutal trabajo en Freaks’. Es obvio que eso no es justo para con el trabajo de Sourya en Corazón ardiente. Pero del mismo modo se puede asumir que su gran portada en Mi dulce niña es la puerta de entrada al más absoluto reconocimiento por lo que hace en este segundo libro de la serie. Sourya se apodera por completo de la serie. Y es probable que lo haga desplegando armas y habilidades bastante similares a las que ya había utilizado para entrar en este universo, pero de alguna manera las sensaciones son todavía más rotundas y juegan a su favor. El ilustrador no sólo convence en lo más previsible, en las escenas de combate, que son el auténtico caramelo de Rojo, sino que también lo hace precisamente en los aspectos que más podrían haber lastrado su trabajo, los más pequeños e intimistas. Es ahí donde Sourya convence, donde se nota que ha adoptado a Xiong Mao como una criatura propia y donde Rojo termina de dar el salto de calidad que sólo impedía esa injusta comparación entre su dibujo y el de Maudoux. Mi dulce niña se convierte así en un paso esencial para que el clímax de Rojo llegue con la máxima expectativa.

Ankama publicó originalmente el segundo volumen de Freaks’ Squeele. Rouge, Ma douce enfant, en enero de 2014. El contenido extra es una especie de cómo se hizo dibujado por Sourya.

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Esta entrada fue publicada en 11 mayo, 2016 por en Ankama, Cómic, Dibbuks, Florent Maudoux, Sourya y etiquetada con , , , .

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