Cómic para todos

‘En soledad’, de Christophe Chabouté

en-soledadEditorial: Planeta Cómic.

Guión: Christophe Chabouté.

Dibujo: Christophe Chabouté.

Páginas: 368.

Precio: 25 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Abril 2016.

Tanto en Un poco de madera y acero (aquí, su reseña) como en Moby Dick (aquí, su reseña), Christophe Chabouté se mostró como un excepcional narrador pero, sobre todo, como un maestro del silencio. En soledad marca un sobresaliente pico en si forma de contar una historia porque, viendo las circunstancias de sus protagonistas, es algo absolutamente esencial para entender este maravilloso cuento que en realidad habla de la imaginación y de cómo funciona esta cuando no tiene el respaldo de la experiencia. La pausa de Chabouté es fascinante. A ratos parece que esté dibujando el storyboard de una espléndida película. Pero sus novelas gráficas son mucho más que eso. Su trabajo alcanza el corazón con una facilidad pasmosa. Da igual que esté hablando de lo más cotidiano, de lo más épico o incluso de situaciones que bordean lo imposible, como parece ser el caso de En soledad, una historia de la que es mejor no decir demasiado para ir descubriéndola, para ir fascinándose con sus detalles, a medida que transcurren las páginas. Pero sí se puede decir que este tebeo, sorprendentemente inédito en España desde el 2008 en que se publicó en Francia, es un delicioso misterio, un apasionante viaje al interior del alma humana y un cuento de desbordante imaginación, que es precisamente a lo que quiere rendir homenaje Chabouté.

Basta con conocer qué sucede en las primeras páginas de En soledad para sentirse intrigado con su historia. Tenemos un faro, alejado del mundo, construido en un pequeño islote. A él llega un barco, y su tripulación, apenas el capitán y un ayudante, dejan unas cajas en el islote para un misterioso habitante del faro. A partir de ahí, lo mejor es, efectivamente, dejarse llevar por la propuesta de Chabouté. Un misterio que resuelve poco a poco, sin trampas y sin insultar la inteligencia del lector. Un retrato de los tres únicos protagonistas que tiene la historia, todos con algo que contar y magníficamente trazados por el autor. Y sobre todo un desarrollo que toca la magia de la realidad con la yema de los dedos para mostrarnos cómo es la vida cuando no la conocemos. Chabouté habla de la imaginación, pero también de lo engañosas que pueden ser las palabras cuando no hemos comprobado con nuestros propios ojos lo que de verdad significan. Habla del deseo de conocer el mundo, especialmente cuando existe una privación intensa. Y habla del alma humana y de la nobleza desde puntos de vista muy diversos, los que representan esos tres personajes principales de esta magnífica historia en la que Chabouté juega a su antojo con el tiempo para compensar la autorestricción que se impone en cuanto al espacio.

Eso último, en todo caso, es matizable. ¿O acaso no muestra el mundo Chabouté con sus dibujos? Lo hace con su preciso storyboard, el que nos sitúa en un escenario tan limitado pero a la vez tan inmenso, al que hace crecer con las gaviotas, con las olas del mar, con el barco que arriba al pequeño islote y sobre todo explorando de una manera increíble el interior del faro y, por qué no decirlo, la mente de su ocupante. Si En soledad desentraña lo que significa la imaginación de una forma tan precisa, ¿cómo va a tener límites? No los tiene porque Chabouté es un autor brillante, que domina no sólo el diseño que le lleva a interpretar con la misma solvencia un escenario marítimo que un rostro dolido por el destino, o la creación de escenarios naturales con la misma eficacia que situaciones imposibles generadas en una mente inexperta por la riqueza del lenguaje. En soledad es una de esas pequeñas maravillas que conmueven y a la vez ilusionan, una de esas historias que nacen como ideas modestas pero que su mismo desarrollo hace que crezcan hasta límites insospechados, uno de esos tebeos que da gusto leer por su portentosa narrativa y que incitan a volver una y otra vez a sus viñetas, a sus emociones y a sus sentimientos.

Vents d’Ouest publicó originalmente Tout seul en agosto de 2008. El volumen no tiene contenido extra.

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Esta entrada fue publicada en 28 abril, 2016 por en Cómic, Chabouté, Planeta DeAgostini, Vents d'Ouest y etiquetada con , .

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