CÓMIC PARA TODOS

‘Batman. Rostros’, de Matt Wagner

GAB_rostrosEditorial: ECC.

Guión: Matt Wagner.

Dibujo: Matt Wagner.

Páginas: 96.

Precio: 12,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Enero 2016.

Si había algo maravilloso en los primeros pasos de la Legends of the Dark Knight original era su idea: arcos argumentales de entre tres y cinco números firmados por los mejores autores del cómic contemporáneo, acostumbrados o no a trabajar con DC. En aquellos primeros años llegaron las historias que ocuparon el corazón y la memoria de los lectores con mucha más fuerza, y Rostros, de Matt Wagner, fue probablemente una de las más destacadas. Cuando se publicó, Wagner ya había llamado la atención de la industria gracias a Grendel, pero ver cómo se acerca a los mitos de Batman es igualmente fascinante. Y quizá sólo Dos Caras le podía permitir un relato tan interesante como el que finalmente firmó. Podemos obviar las referencias obvias a la dualidad que hay en su guión, la hora exacta a la que se escapa o el juego de aniversarios exactamente cuadrados con el número dos, herencia probablemente de un Batman mucho más camp que el que muestra esta dramática historia, y maravillarnos con lo bien que expresa Wagner el hecho de que todos, héroes y villanos, reyes y peones, tenemos diferentes caras. Todos los personajes en su historia tienen algo que esconder o facetas en las que mostrarse de otra manera. Y extender eso, tan obvio en Batman y Dos Caras, a todo un reparto de personajes tan diferentes, supone un trabajo extraordinario.

Es fácil detectar que el punto de partida que escoge Wagner es el mismo mundo que protagoniza La parada de los monstruos, la desasosegante película de Tod Browining, esa es su puerta de entrada al enfrentamiento entre Batman y Dos Caras y la forma en la que el autor quiere entender la sociedad de máscaras en la que vivimos, en la que nadie es exactamente lo que parece por motivos muy diversos. La integración de héroe y villano en esa percepción de la realidad es soberbia, y quizá sólo se pueda reprochar a Wagner que no consiga que este escenario, sea por su reducida extensión o por la razón que sea, no englobe también a Harvey Dent. Al no hacerlo, Dos Caras es el único personaje que, en realidad y por paradójico que parezca, no enseña otra cara, ni siquiera en el espléndido final que idea el autor para concluir un viaje psicológico y sociológico fascinante, en el que ni la belleza implica honestidad ni el misterio implica falsedad, en el que, salvo Batman y Dos Caras, todos los actores van fluctuando. Como la vida misma, por fantasiosa que pueda parecer una historia en la que un tipo vestido de murciélago persigue a un pintoresco criminal que no duda en utilizar un dirigible para sus llevar a cabo sus planes. Ahí es donde Wagner conecta con esa tradición camp que retuerce hasta llevarla a su terreno dramático.

En cuanto al dibujo, Matt Wagner tiene un estilo tan personal que fascina prácticamente desde el principio, desde su impresionista recreación de Arkham Asylum a la normalidad física de su Batman, musculoso pero sin exagerar, pasando por el atractivo sexual del principal personaje femenino de la historia, que comparado con el del hombre al que seduce se convierte en una nueva y maravillosa dicotomía de las que con tanta precisión explora Rostros. La economía de líneas en el dibujo de Wagner hace que el color de Steve Oliff, así como el entintado del propio ilustrador, tenga bastante peso a la hora de entender el dibujo de una forma directa. Porque Wagner es directo. Pero a la vez, como su propia historia, tiene una doble cara, tiene rincones en los que le encanta jugar con la narrativa. Aunque haya algún momento en el clímax final en el que el dibujo no termina de aclarar la acción de una manera suficiente, lo cierto es que casi todo funciona de una forma prácticamente perfecta. Rostros tiene una identidad propia muy marcada, la que le imprime un Wagner en muy buena forma que sabe interpretar tanto a Batman como a Dos Caras de una manera atractiva y que, hecha la ya mencionada salvedad de una excusa un tanto ingenua para los toques delictivos del villano de turno, sabe imprimir a la historia toques detectivescos y grotescos a partes iguales.

El volumen incluye los números 28 a 30 de Legends of the Dark Knight, publicados originalmente por DC Comics entre marzo y mayo de 1992. El conteniodo extra lo forman una introducción de Joe R. Lansdale, las portadas originales de Matt Wagner y un portafolio de bocetos del autor.

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Esta entrada fue publicada en 13 abril, 2016 por en Batman, Cómic, DC, ECC, Matt Wagner y etiquetada con , , , .

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