CÓMIC PARA TODOS

‘Área D’ 5, de Kyouchi Nanatsuki y Yang Kyung-Il

01302000501_gEditorial: Norma.

Guión: Kyouchi Nanatsuki.

Dibujo: Yang Kyung-Il.

Páginas: 192.

Precio: 8 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Febrero 2016.

Está siendo más que curiosa la evolución de Área D, una serie que por momentos deja cierto poso de desilusión pero que en general acierta más que falla. El final del cuarto volumen (aquí, su reseña) había arrojado al lector un personaje sensacional, Asura, la jefa del este, una alusión clarísima a El Mago de Oz que dejaba un potencial enorme. El arranque del quinto, no obstante, decepciona porque convierte su presencia en una plataforma más de un videojuego, la acumulación de enemigos y criaturas que desemboca en el sitio equivocado al que ya había tendido la serie en alguna ocasión. Pero de repente Kyouchi Nanatsuki y Yang Kyung-Il logran darle de nuevo la vuelta a la situación y llevan Área D a su mejor punto hasta la fecha. El hecho de que sea una montaña rusa de subidas y bajadas tan pronunciadas hace que la lectura de Área D no sea tan extraordinaria como sí lo es en sus mejores momentos, y esa es la sensación agridulce que va dejando, la de un título que podría haber alcanzado un potencial memorable pero que en ocasiones se pierde por caminos facilones. Pero lo bueno es muy bueno, con lo que Nanatsuki y Kyung-Il mantienen la atención, lo que no es poco cuando rozamos ya las mil páginas de historia. Y al final del quinto volumen, como ya pasó en el cuarto, se tiene la sensación de que estamos ante un punto inmejorable para crecer.

Hasta ahora, Nanatsuki nos había mostrado superhéroes. Mutantes, al fin y al cabo, aunque en este mismo número rehúya esa denominación, y por mucho que ideara un escenario, una prisión abierta para gente con poderes, en el que más que héroes teníamos antihéroes y villanos. Y eso tiene un límite. Por eso, cuando en el arranque del quinto volumen comienzan a multiplicarse amenazas y villanos para convertir la deslumbrante aparición de Asura en una rutinaria pelea a golpes es lícito temer lo peor. Pero ahí es cuando Nanatsuki le da una vuelta de tuerca a la historia y la convierte en un relato psicológico bestial, aprovechando el uso de los poderes de los personajes y el contundente origen de la historia que se había apuntado ya desde su primer número (aquí, su reseña). Está por ver si consigue que este cambio de tercio llega a las cotas que apunta o si sucede en el sexto volumen lo mismo que en el arranque de este quinto, pero ahora mismo el disfrute que proporciona Área D está sobre la mesa. Y sí, Asura es la clave, hasta el punto de que en estas páginas fagocita en buena medida a algunos de los protagonistas que había hasta ahora. Y casi habría que decir que la clave de Área D está en sus personajes femeninos, que se han llevado hasta ahora los mejores momentos de la serie con la excepción del papel de Jin, que es claramente el protagonista principal.

El dibujo de Kyung-Il sigue funcionando de forma notable por regla general. Con altibajos también, porque hay alguna que otra escena de acción en la que la confusión se apodera de su dibujo, quizá también por ser un manga en blanco y negro y de enorme detallismo en cada viñeta, pero el trabajo es bastante bueno porque sabe sacar partido de cada escenario. Las peleas son intensas, los momentos más pausados son emocionantes y los personajes son creíbles casi siempre, incluso los más desmadrados, algo que en este número dominan las imposibles hermanas Lala y Kiki, de la guarnición de Asura, una introducción que, por muy espectacular que pueda ser, se antoja bastante innecesaria y facilona. Kyung-Il acepta el reto que le lanza el guión de Nanatsuki y pasa con bastante fluidez de mostrar la retorcida prisión en la que se centra la aventura al mundo real para mostrarnos en él los primeros pasos de los Altered, eje de la fantasía ideada por el escritor. De esa manera, Área D da un giro inteligente, probablemente incluso bastante inesperado viendo el escenario en el que se venía moviendo desde que se reveló que Jin buscaba a su hermano en la prisión, pero en todo caso muy apetecible. Eso sí, este acierto necesita consolidación. Pero, desde luego, Nanatsuki y Kyung-Il nos tiene ahora mismo en sus manos.

Area D: Inou Ryoiki comenzó a publicarse en la revista Shounen Sunday en marzo de 2012, y el quinto volumen recopilatorio con los episodios 38 a 47 lo publicó Shogakukan en agosto de 2013. El volumen no tiene contenido extra.

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Esta entrada fue publicada en 13 abril, 2016 por en Kyouichi Nanatsuki, Manga, Norma, Yang Kyung-Il y etiquetada con , , .

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