CÓMIC PARA TODOS

‘Tebori’ 1, de José Manuel Robledo y Marcial Toledano

cubierta-tebori-654x950Editorial: Diábolo.

Guión: José Manuel Robledo.

Dibujo: Marcial Toledano.

Páginas: 64.

Precio: 15,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2016.

Recordando el buen sabor de boca que dejó entre la crítica Ken Games, el nuevo trabajo de José Manuel Robledo y Marcial Toledano, Tebori, llega con expectativas bastante altas. Y el primer álbum de esta nueva trilogía cumple bastante bien con lo que propone. Yakuza y tatuajes, protagonistas jóvenes y mucho misticismo, procedente de la técnica de tatuar que da título a la serie pero también de la leyenda que siempre ha cubierto las historias de la mafia japonesa. Hay que tener muy en cuenta, no obstante, que estamos ante un primer acto, no ante un episodio cerrado, y por eso, por el momento, hay muchas cosas que quedan en el aire cuando acaba el álbum, una sensación, eso sí, que mejora con el cliffhanger con el que se cierran estas primeras páginas. Tebori convence como muestra muy diversa de la cultura japonesa, desde su primera página con el sumo hasta el tema central de la obra, la fusión entre los tatuajes y la Yakuza, pero todavía tiene que avanzar más en su historia para provocar un juicio más claro con respecto a su historia. Pero engancha muy bien precisamente por el exotismo cultural por el que apuesta el guión de Robledo y por el preciosista acabado de Toledano, que está a la altura de la excelencia visual del mundo del tatuaje que se propone en la obra.

Dado que cada nuevo elemento que introduce Robledo en su guión tiene interés por sí solo, quizá lo único que se le pueda reprochar es que, de momento, muchos de esos elementos guardan cierta inconexión entre sí. Hecha esa salvedad, que es fácilmente corregible con los siguientes álbumes, la primera entrega de Tebori funciona francamente bien. Y lo hace porque Robledo no se queda sólo en ir colocando elementos de la tradición japonesa, sino que los sabe hilar bastante bien con un buen grupo de personajes. No sólo Yoshi, el protagonista, que encuentra un empujón bastante considerable gracias a ese cliffhanger ya mencionado y las posibilidades que abre para continuar la historia, sino también el maestro tatuador para el que trabaja, la joven aprendiz que está con ellos o los diferentes componentes de la Yakuza que van desfilando por las páginas del álbum. Robledo, de hecho, sabe aunar bastante bien realidad y fantasía, pasado y presente, mediante acertados flashbacks, que ayudan a configurar el mundo en el que se mueven los personajes y que da importancia al mundo del tatuaje de una forma perfectamente comprensible incluso para quien no tenga conocimientos previos de lo que supone, más aún en la cultura japonesa. La amplia documentación que se nota que ha manejado el escritor se siente en cada página.

En todo caso, como estamos ante un primer acto que será más fácilmente evaluable cuando conozcamos el futuro del relato, es fácil deducir que Tebori entra primera por los ojos. El dibujo de Marcial Toledano es espléndido, tan minucioso y detallista como siempre, y con un esfuerzo importante para que el color complemente con fuerza al trazo, con una variedad bastante interesante y que sirve para diferenciar escenas y sensaciones. Teniendo en cuenta el escenario de la historia, es esencial que Toledano sepa transmitir toda la fuerza cultural que desprenden los aspectos que muestra, y en ese sentido hay que señalar que ni siquiera un manga podría mostrar tanto respeto por lo japonés como el que evidencia el ilustrador en cada viñeta. Muy notable, quizá lo más espectacular de este primer álbum, es la forma en la que muestra los tatuajes, que siempre se sienten integrados en los personajes y en la historia, aprovechando el sentido que les da Robledo, y haciendo que estén presentes en los momentos clave del relato. Tebori arranca bastante bien, responde notablemente a las expectativas y se queda con el final del primer álbum en situación de que el relato todavía tenga margen de mejora para los dos siguientes. Robledo y Toledano siguen en forma, y se agradece tanta frescura para una obra que se antoja ambiciosa y que ya es muy entretenida.

Dargaud publicó originalmente el primer álbum de Tebori al mismo tiempo que en España, en febrero de 2016. El contenido extra lo forman un glosario de términos japoneses y un amplio portafolio de bocetos.

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Esta entrada fue publicada en 4 abril, 2016 por en Cómic, Dargaud, Diábolo, José Manuel Robledo, Marcial Toledano y etiquetada con , , , .

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