CÓMIC PARA TODOS

‘Gringos locos’, de Yann y Olivier Schwartz

Portada_GringosLocosEditorial: Dibbuks.

Guión: Yann.

Dibujo: Olivier Schwartz.

Páginas: 64.

Precio: 16 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2016.

Gringos locos nos plantea un debate interesante. Pero antes de adentrarnos en él, conviene saber qué es exactamente este álbum. Y para ello tenemos que remontarnos al año 1948, cuando tres de los más grandes autores del mercado francobelga, Jijé, André Franquin y Morris, deciden emprender un viaje a Estados Unidos para convencer a Walt Disney de lo buenos que son y conseguir un trabajo en el estudio del ratón. Más de medio siglo más tarde, y con alguna que otra década intentando que el proyecto se convirtiera en realidad, Yann hace de Gringos locos el relato de ese viaje, primero de Europa a Estados Unidos y después de costa a costa, de Nueva York a California, con un memorable paso por México. ¿Y cuál es el debate? El que enfrente a la realidad y a la ficción. Yann dice ser fiel a lo que pasó, a lo que le han contado de ese viaje, pero la familia de Jijé no acabó demasiado satisfecha con el resultado final, alegando que no reconocen a su padre en la forma en que le escribió Yann y le dibujó Schwartz. Así que, por un lado, tenemos una obra que genera cierta controversia por alejarse de la realidad. ¿Pero esa fidelidad o infidelidad hace que sea mejor o peor obra? Probablemente no, y es que Gringos locos es una lectura divertidísima, jovial y aventurera, un canto a la vida y al buen humor. ¿Fidedigna? Eso sólo lo saben sus protagonistas…

Con esa duda sobrevolando el ambiente, y siendo un objeto más del deleite que proporciona la obra a través de sus jugosos extras, que no hacen más que añadir algo más de misticismo a este viaje, Yann consigue que todo encaje en Gringos locos para que el divertimento sea notable. El tebeo sólo presenta un problema, y es que no hay ningún tipo de introducción sobre quiénes son estos autores o por qué son importantes, y más aún por qué este viaje supone un hito esencial en la historia del cómic francobelga. En otras palabras, saber que estamos ante los grandes autores de Spirou, Lucky Luke y Gastón Elgafe es una tarea que queda para el lector, sea por investigación previa o por comprenderlo según las páginas van avanzando. Y casi es más recomendable lo primero. No es que estando en esa ignorancia Gringos locos sea una obra imposible de entender, al contrario, ya que Yann se esfuerza en que prime la aventura y la personalidad de cada uno de los protagonistas, pero es un refuerzo que el lector profano agradecerá. A partir de ahí, Yann compone un mosaico muy agradable, un tebeo que habla del choque cultural y de la madurez personal, porque en el fondo esto va de niños grandes, de esos que pelean por un sueño y de cómo reaccionan cuando la vida les ofrece una negativa por respuesta.

En ese sentido, hay una buena química entre Yann y Olivier Schwartz, porque los dos entienden bastante bien que esta no es una obra caricaturesca pero que al mismo tiempo no puede alejarse de la comedia. El ilustrador tiene un trazo notable, muy cercano a la tradición del cómic francobelga y, de alguna manera, heredero del que tenían los tres autores a los que representa en Gringos locos, a los que llega a homenajear con páginas dibujadas a lápiz que han de recordar por fuerza a las de los maestros. Pero al mismo tiempo Schwartz consigue que la obra tenga una entidad propia. Respeto a la historia y talento personal siempre conforman una mezcla ganadora, y eso es exactamente lo que ofrece este álbum, juguetón con los personajes, riquísimo a la hora de mostrar escenarios (sin menospreciar el resto del viaje, México se lleva las mejores páginas en este sentido) y muy divertido, incluso en las situaciones más surrealistas, como las de las focas o los buitres. Nadie más que quienes vivieron este viaje sabe si Gringos locos narra adecuadamente lo que aconteció en aquella aventura mítica, pero de cualquier manera el álbum supone un notable homenaje a los autores retratados e incluso, quizá incluso con más fuerza, al sueño que ejemplificaron con su viaje. Y es que el cómic es así de mágico, que te lleva siempre a embarcarte en busca de nuevos horizontes.

Dupuis publicó originalmente Gringos locos en enero de 2012. El contenido extra lo forman una entrevista con Yann y unas páginas de réplica de los familiares de los dibujantes retratados en el álbum, con otra entrevista a Benoît Gillian.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 22 marzo, 2016 por en Cómic, Dibbuks, Dupuis, Olivier Schwartz, Yann y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 235 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: