CÓMIC PARA TODOS

‘El baile del vampiro’, de Sergio Bleda

el-baile-del-vampiroEditorial: Aleta.

Guión: Sergio Bleda y Alberto López Aroca.

Dibujo: Sergio Bleda.

Páginas: 180.

Precio: 17,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Diciembre 2015 (primera edición de Aleta, en 2008).

Es francamente difícil no leer El baile del vampiro, cuando están cerca ya de cumplirse los veinte años de su publicación original, con la concepción de que estamos ante un pequeño gran clásico del cómic español de las últimas décadas. Es una historia de género, pero en muchos aspectos es la historia de género. Porque, pensémoslo detenidamente, es la historia de género que cualquier de nosotros se ha imaginado como lector. Una historia de vampiros, con sexo, con violencia, en un escenario cercano y localizable, en este caso Barcelona. Y sí, con un estilo de dibujo que muchos que jamás dieron el salto al cómic profesional volcaron en esos fanzines que vendían en su etapa de instituto o facultad. ¿Cuál es la diferencia entre esas historias que habitaban en las imaginativas mentes de aquellos chavales que adoraban el género y el cómic y El baile del vampiro? Que Sergio Bleda es muy bueno. No sólo imagina esa historia que parte de esos preceptos casi universales, es que encima la hace condenadamente bien. Tanto, que soporta dos décadas de existencia con su atrevimiento, incluso aunque el estilo de dibujo haya podido quedar algo desfasado en algunos aspectos, porque es un relato que impacta desde todos los sentidos posibles, desde el narrativo y desde el visual, con unos personajes espléndidos y unas situaciones que generan emoción e interés desde el principio.

Además de Schtroumpf!, un simpático y breve cruce entre este mundo de terror y el homenaje a Los Pitufos, que además está escrito por Alberto López Aroca, el libro incluye dos grandes relatos de Bleda, El baile del vampiro e Inés 1994. La historia y la precuela. El escenario en el que Bleda desarrolla un universo fascinante y tan abierto como autoconclusivo, como el relato de origen de quien nos conduce a través de él, Inés, una joven convertida en vampiresa pero que todavía está aprendiendo las particularidades de este mundo. A pesar de algún ardid de juventud con el que sentar las bases de su mundo, tal como las explicaciones sobre qué normas sobre los vampiros de las popularmente conocidas son aplicables en su mundo, Bleda consigue que todo funcione con mucha naturalidad. Funcionan los personajes, muy dispares entre sí, con un vampiro de 200 años y una vampiresa apenas adolescente como centros de la narración. Con el atrevimiento que tiene la historia, y que se confirma con la excepcional precuela que sirve para conocer cómo se convirtió Inés, un relato este que todavía da más miedo que el anterior. A pesar de usar el recurso del escenario más cercano, los vampiros de Bleda no son artificiales. Muy al contrario, la historia rezuma potencia y verosimilitud, tiene un ritmo endiablado y muchísima valentía.

Como ilustrador, Bleda es completamente cambiante. Hay trabajos suyos que no tienen nada que ver con El baile del vampiro, y no sólo por la lógica evolución que experimenta un autor joven desde sus primeras obras, como es este caso. Pero El baile del vampiro, aún asumiendo esos pecados de juventud, que con su muy bien utilizado blanco y negro tiene cierto toque fanzinero (¿o acaso procede de esa sensación de ser la historia que cualquiera habríamos querido contar en nuestros propios fanzines?), es una obra muy bien pensada para que la violencia, el terror y la sexualidad asalten al lector en todo momento. La Barcelona de El baile del vampiro, como el microcosmos de Albacete de Inés 1994, es peligrosa, tensa, oscura. Y los personajes, todos, incluso los humanos, un compendio de emociones y reacciones que se entretejen con mucho acierto. Por ejemplo, no hay contradicción en Naomi, a pesar de sentirse tan atraído como atemorizada por los vampiros. No la hay en Ana, la chica confundida que desencadena el clímax de la historia. Y no la hay, por supuesto, en Inés, todavía una joven chiquilla que está aprendiendo a desenvolverse en este mundo de terror. Y todo está muy bien dibujado para que esas sensaciones sean muy intensas. Es imposible disociar El baile del vampiro de la figura de Bleda. Y eso, dos décadas después, habla muy bien de este tebeo.

El volumen incluye El baile del vampiro, publicada originalmente por Planeta DeAgostini como serie de cuatro números dentro del sello Laberinto en 1997; Inés 1994, de la misma editorial en 1999, y Schtroumpf!, historia corta publicada en el primero número de Boom!, publicada por la AACE. El contenido extra lo forman una introducción de Antoni Guiral, un relato epistolar de Alberto López Aroca, las portadas originales de Sergio Bleda, una galería ilustraciones promocionales y cubiertas y un portafolio con ilustraciones de Quim Bou, Sergio Córdoba, Vicente Cifuentes, Tirso Cons, Enriquecarlos, Enrique Fernández, Rafael Fonteriz, David Morancho, Mel, Javier Pulido, Keny Ruiz, Paco Rodríguez, Raule + Roger, Ruizgé, Alex SanVicente y An + Zeco + José Manuel Marín.

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Esta entrada fue publicada en 8 marzo, 2016 por en Aleta, Cómic, Sergio Bleda y etiquetada con , , , .

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