CÓMIC PARA TODOS

‘Sleeper’ 4, de Ed Brubaker, Sean Phillips y Jim Lee

sleeper_num4Editorial: ECC.

Guión: Ed Brubaker.

Dibujo: Sean Phillips y Jim Lee.

Páginas: 176.

Precio: 15,95 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Noviembre 2015.

Es inevitable prestar mucha atención a los finales para decidir si una historia es satisfactoria o no lo es. Es una costumbre más bien heredada del cine, superlativa en la televisión desde que fenómenos como Twin Peaks o Expediente X azotaron la pequeña pantalla, y extendido ya desde hace algunos años al cómic. En ese sentido, Sleeper siempre fue una obra finita, planteada con resolución y sin vocación de convertirse en una cabecera interminable o supeditada al éxito. Por su éxito se dividió en dos temporadas, siguiente precisamente la terminología televisiva, pero el final tenía que llegar, y llega de hecho en este cuarto volumen. ¿Satisfactorio? Sí, bastante. Desde luego, no deja indiferente y es difícil que lo haga en forma de malestar a pesar de que tiene que ser objeto de debate, no puede ser de otra manera. Lo que fascina de la forma en que Ed Brubaker y Sean Phillips tienen de finalizar la historia es su ritmo, ralentizado tras el ecuador del relato y acelerado a medida que se acercan los números finales, todo de una forma muy natural, exactamente como le conviene a lo que están contando y multiplicando el juego de traiciones y saltos de un bando a otro, y no sólo de su protagonista, el agente Holden Carver, para mantener la intriga y el suspense hasta llegar a esa conclusión, debatible pero interesante.

Quizá lo más reprochable de los pasos finales de Sleeper esté en que se olvida de la mezcla que había propuesto al presentar su universo. Brubaker parecía estar mostrando una mezcla entre un noir de espionaje y un mundo con habilidades sobrehumanas a ambos lados de la ley. Y eso segundo no tiene la trascendencia que cabría esperar de una fusión, se ha quedado como una simple nota a pie de página para explicar algunas cosas pero en ningún caso como elemento definitorio de la propuesta, cuando en sus primeros números sí daba esa impresión. De todos modos, eso no empaña la fantástica narrativa de la que hace gala Brubaker, un escritor tremendamente hábil para poner voz a personajes que viven situaciones complejas. Con la historia de Holden Carver, además, hace gala de una diversidad espléndida, como se ve en el contraste entre el propio protagonista y Miss Misery, un personaje femenino que explora facetas tremendamente sexuales pero que igualmente muestra una formidable contundencia en sus diálogos. Si a eso se añade una acción muy convincente y un adecuado uso de todos los personajes que ha ido desplegando Brubaker a lo largo de la trama, con la notable incorporación de Grifter en estas páginas, parece lógico sentenciar que estamos ante un relato tremendamente entretenido y de gran atractivo.

Por supuesto, una de sus bazas esenciales está en el dibujo de un Sean Phillips en forma, con una gran narrativa, con un uso bestial de las sombras (lo cual tiene mucho más mérito al ser esta una historia en color, lejos de lo que podría haber sido un cómodo blanco y negro) tanto en las escenas más propias del noir como en las de la acción, e incluso en las más íntimas y en las dialogadas. En realidad, no hay nada en estas páginas que se pueda juzgar con más severidad o entusiasmo que lo que ya habíamos visto en los tres volúmenes anteriores, porque el ilustrador firma una obra contundentemente regular, siempre acertando en el punto de vista y en lo que encaja en cada una de las viñetas con las que completa imaginativas composiciones de página. Más mérito aún tiene su estilo y lo que le aporta a la serie en términos de ambientación y eficacia cuando se compara con el de Jim Lee en el número que cierra este volumen, parte de Coup d’Etat, el crossover de todos los personajes de la línea Wildstorm que se publicó en 2004, cuyos objetivos eran diametralmente opuestos a los de la serie de Brubaker y Phillips. Estos quedan plenamente satisfechos con lo que se lee en este volumen final, que cierra una espléndida historia que incluso gana enteros cuando se lee de una sentada, para que así ningún detalle se pueda escapar.

El volumen incluye los números 7 a 12 de Sleeper: Season Two, publicados originalmente por DC Comics a través de su sello Vertigo entre enero y julio de 2005, y Coup d’Etat: Sleeper, de abril de 2004. El contenido extra son las portadas originales de Sean Phillips, Jim Lee y Lee Bermejo y unas notas finales de Ed Brubaker.

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Esta entrada fue publicada en 17 febrero, 2016 por en Cómic, ECC, Ed Brubaker, Jim Lee, Sean Philips, Vertigo y etiquetada con , , , .

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