CÓMIC PARA TODOS

‘¡Socorro! Mi madre tiene Facebook’, de Carles Ponsí

Portada mi madre tiene facebookEditorial: Grafito.

Guión: Carles Ponsí.

Dibujo: Carles Ponsí.

Páginas: 96.

Precio: 15 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Enero 2016.

Hay tebeos que, por mucho que nos devanemos los sesos, no encontrarán mejor explicación que la que ofrece su título. ¡Socorro! Mi madre tiene Facebook es exactamente lo que dice, una delirante recopilación de sketches en los que Carles Ponsí explica la brecha tecnológica que hay entre las generaciones jóvenes de hoy en día y las de nuestros progenitores y mayores, que no crecieron con ordenadores, tabletas y smartphones en sus manos. No hace falta profundizar en ese concepto, que va mucho más allá del uso de la conocida red social que se asoma al título del tebeo, porque es difícil que alguien no haya vivido episodios de esta naturaleza en sus propias vidas. Y sí, son divertidos, lo son en la vida real y los son en las viñetas de Ponsí, que captura la gracia de cada momento sin necesidad de ridiculizar a ninguna de las dos partes de esta feroz batalla, la madre que aplica su ignorancia absoluta en el manejo de los chismes tecnológicos y el hijo que ha de hacer gala de toda su paciencia para no volverse loco ante las delirantes salidas de su madre. Como es lógico, al ser una recopilación de gags y sketches tan amplia y diversa, hay una cierta irregularidad que se asume con tranquilidad. Hay chistes mejores y chistes peores, pero sobre todo hay chistes que divierten y eso, al final del libro, hace que el lector se quede con una sonrisa.

Ponsí, que comenzó a hacerse un nombre desde las páginas de El Jueves, probablemente no haya tenido que estrujarse el cerebro para encontrar las anécdotas que dan sentido a su libro. Las que no haya vivido él personalmente, se las habrá contado un amigo o las habrás encontrado navegando por Internet. Así de fácil y así de difícil, porque, claro, a ese batiburrillo de ideas alocadas y anécdotas impensables después hay que darle una forma. Ponsí escoge la del sketch corto más que el de la historia, y eso le permite dar al libro una rica variedad humorística que pasa, en primer lugar, por el uso de los diferentes aparatos, el ordenador, el teléfono móvil, la Tablet… Y después, los diferentes entornos, sea Facebook, Google o Whatsapp. Todo es susceptible de cachondeo y casi siempre consigue Ponsí que el lector se ría, haya o no identificación, aunque parece obvio que este es un libro para llamar a la propia madre para reírse con ella de aquello que cualquiera de los lectores padece en su casa. Y aunque hay grandes dosis de exageración, tiene que haberla para crear una comedia de este tono, el realismo es fantástico, aunque incluso le sirva este escenario al autor para hacer referencias frikis como las de Seven, 2001, una odisea del espacio o Star Trek, este uno de los gags más divertidos de todo el libro de entre los que no tienen una base real.

El dibujo de Ponsí es un acierto considerable. Los diseños de los personajes, tan sencillos como caricaturescos, son la mejor puerta de entrada a este mundo paródico que nos propone. No hay sorpresa alguna, porque el estilo del autor es bastante reconocible y se ve ya desde la portada. Y esa es la gran baza de ¡Socorro! Mi madre tiene Facebook, que parece difícil resistirse al encanto, a veces inconsciente, de esa madre en su lucha contra la tecnología. Ponsí consigue que a veces las sonrisas salgan antes incluso de que el sketch llegue a su punto cómico culminante, y eso es porque el diseño es perfecto dentro de su estilo. El autor no se complica la vida y desarrolla todo el tebeo sin grandes alardes ni florituras que se salgan de su estilo, con lo que la coherencia es máxima. Pero es que incluso las parodias de títulos conocidos del cine y la televisión acaban encajando perfectamente en la forma que escoge para contar esta singular batalla. Por desgracia, ¡Socorro! Mi madre tiene Facebook no ofrece soluciones para que las madres de los lectores se habitúen a la tecnología y alivien un poco la carga que tienen que soportar sus sufridos hijos, pero desde luego sí aporta las necesarias dosis de humor para que este habitual intercambio de pareceres entre las diferentes generaciones sea mucho más llevadero.

El contenido extra del volumen son sendas introducciones del youtuber Llimoo y el dibujante Quim Bou y un portafolio de bocetos y desarrollos comentados por Carles Ponsí.

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Esta entrada fue publicada en 15 febrero, 2016 por en Carles Ponsí, Cómic, Grafito y etiquetada con , .

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