CÓMIC PARA TODOS

‘La guerra’, de Bastien Vivès

9788416217588Editorial: Diábolo.

Guión: Bastien Vivès.

Dibujo: Bastien Vivès.

Páginas: 192.

Precio: 11,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Diciembre 2015.

El incisivo sentido del humor de Bastien Vivès, sin duda uno de los autores de los últimos años en Francia con títulos tan bestiales como Last Man (aquí, reseña de su primer volumen), encuentra una nueva expresión en La guerra, un libro de tiras cómicas que, paradójicamente, no va sobre la guerra. O al menos no sólo de la guerra, o incluso no sólo de la guerra en el sentido más estricto del término. La guerra, en este caso, es un concepto muy amplio para Vivès, como se puede ver en algunos de los pequeños relatos de los que se compone este libro, como el desternillante retrato de César, Cleopatra y Marco Antonio que relata en siete partes, en historias tan radicalmente ecologistas como Montreal o, esta vez sí, en conversaciones telefónicas sobre la guerra que, en este país y aunque Vivès probablemente nunca haya oído hablar de él, recuerdan de forma inevitable al gran Gila. La guerra de Vivès es una confrontación, pero no necesariamente bélica, las armas no forman parte siempre de su repertorio, aunque sí en muchas de las historias. Por eso su guerra es también ideológica. La guerra es, de hecho, una declaración de guerra de Vivès a las convenciones sociales. Y eso, como poco, es algo que ya merece ser destacado por su valentía. También por el sentido del humor que triunfa en casi todas las historias.

Ese casi obedece a que hay una que hace que las buenas sensaciones que deja el libro se tambaleen. En Bambi, lo que parece ser una sarcástica conversación sobre la muerte de la madre del cervatillo más famoso de la narración infantil se acaba convirtiendo en un relato de dudoso gusto, no sólo arriesgado sino demasiado radical. Está claro que Vivès quiere provocar reacciones en el lector y esta historia lo consigue, aunque es fácil entenderla como algo excesiva. Y no es, seguramente, lo más fuerte que hay en el libro, pero la insensabilización progresiva de la sociedad y la fina ironía que el autor despliega en otros episodios (como el que habla de desencadenar una guerra porque sí o porque sobra población en la Tierra) hace que el efecto de Bambi sea excesivamente contundente. La guerra, en todo caso y dejando al margen la polémica que esa historia concreta suscita con razón, es una divertidísima colección de sketches que tiene un fino hilo común en cuanto a la temática, pero contundente en cuanto a la narración. Vivès provoca. Quiere hacerlo. A veces cuenta con la complicidad del lector, a veces con su asombro. Pero provoca y lo hace a conciencia. Por eso, en realidad, su humor es divertido, porque no se ve venir salvo que uno sea más bestia todavía que el autor con su sátira, algo que no siempre es fácil.

Parte esencial de esta serie de volúmenes de la que forma parte La guerra es su estilo gráfico. Reconociendo lo que Vivès ha dibujado en otras obras, lo cierto es que aquí se muestra de una manera muy especial. Sus dibujos son, en realidad, manchas de tinta. No hay caras, sólo sombras y espacios. No hay color, sólo un contundente blanco y negro. Y a pesar de todo lo dicho, es muy fuerte la sensación de que Vivès consigue que sus personajes transmitan muchísimo, tanto en consonancia con los diálogos mordaces que imagina para sus viñetas como en los silencios, que tantas veces usa para que hablen incluso con más claridad  que los más realistas dibujos. Es verdad que estamos ante un libro de factura muy sencilla, incluso acomodada porque a Vivès no le duelen prendas en repetir dibujos para las historias de plano fijo que abundan en esta colección, y eso es lo más criticable de La guerra. Pero como el desarrollo de cada relato funciona, eso acaba siendo más un tirón de orejas a un autor capaz de hacer algo más que un punto negativo realmente trascendente a la hora de disfrutar el libro. Porque La guerra se disfruta y mucho. Queda la enorme duda de Bambi, como muestra de lo complejos que son algunos límites incluso cuando la ácida ironía es la protagonista de un esfuerzo creativo. Pero el resto es genial.

Delcourt publicó originalmente La guerre en noviembre de 2012. El volumen no tiene contenido extra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 12 febrero, 2016 por en Bastien Vivès, Cómic, Delcourt, Diábolo y etiquetada con , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 237 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: