Cómic para todos

‘Gummy Girl’, de Isa Ibaibarriaga

Gummy_Página_01Editorial: GP Ediciones.

Guión: Isa Ibaibarriaga.

Dibujo: Isa Ibaibarriaga.

Páginas: 80.

Precio: 8 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Enero 2016.

El debut en el cómic largo de Isa Ibaibarriaga, Gummy Girl, no podría ser más estimulante. Y extraño. Quizá incluso más extraño que estimulante, porque la historia que ha escogido es perturbadora en grado máximo. Y eso, hay que matizarlo, es un elogio que invita a sumergirse de pleno en una lectura hipnótica y turbia. Y, de nuevo, rara. Porque Ibaibarriaga ha buscado un terreno carente de comodidades para contar la historia de Enola, una adolescente que no es precisamente la chica más popular del instituto y cuya vida cambia por un regalo que recibió de niña bajo la promesa de no abrirlo hasta el día en que cumpliera 16 años. Con alusiones tan diversas como las que hace a Carrie, de Stephen King, o los manga de terror de autores como Junji Ito o Hideshi Hino, la creadora de este tebeo mezcla los terrores propios de la edad adolescente, los de los sueños, la popularidad o el despertar sexual, con los de una fantasía oscura que mezcla realidad y ensoñación de una forma que alcanza lo fascinante y que descoloca al lector con los misterios que deja en el aire cuando llega su impactante final. La principal baza de Gummy Girl está en lo visual, por el estilo de Ibaibarriaga como dibujante y por la técnica que escoge para completar su primera gran obra, pero es igualmente una obra valiente en sus temas y en su narración.

Sería absurdo no asumir que Gummy Girl no es una obra pensada para paladares acomodados. Este no es un cómic que se pueda leer sin profundizar en el significado de todo lo que cuenta Ibaibarriaga, tanto las escenas oníricas y alucinógenas, que no desentonarían entre las imágenes de David Cronenberg o David Lynch, como en la misma base realista de la que parte, el retrato de una adolescente común y corriente. La mezcla no es nueva, pero funciona bastante bien, al conseguir Ibaibarriaga que ambos elementos se fusionen con bastante naturalidad. Lo hacen, eso sí, dentro de una historia muy particular, que bordea el gore en muchas secuencias, que se recrea en los desnudos (y sin necesidad de explotar tópicos sexistas) y que se mueve por la acción de un misterioso personaje que respeta una iconografía de terror bastante reconocible. A pesar del festín visceral que supone, es bastante estimulante comprobar que Gummy Girl no deja de ser un relato pequeño, íntimo y en algunos aspectos modesto sobre la ingenuidad, la de esta chica que sólo quiere abandonar los aspectos más negativos de la adolescencia y ser feliz. Quizá la resolución se escapa ligeramente de esas pretensiones y deja una sensación (¿buscada?) de perplejidad, reflejo de todo lo turbio que hay en la obra, cuya lectura es siempre sugerente.

Lo es, entre otras cosas, porque el dibujo de Ibaibarriaga es hipnótico. Desde tonalidades azules y rosas y completamente dibujado a bolígrafo, Gummy Girl tiene un aspecto tan peculiar que es muy difícil sustraerse a su encanto. Para empezar, la autora parte de modelos nada realistas y menos aún influidos por los cánones de belleza más aceptados, y aún así sus figuras son hermosas. La mezcla se puede apreciar en su forma más pura en la escena sexual que hay antes de que se desencadene el clímax, tan preciosa como onírica y donde poco importa que el estilo de Ibaibarriaga no sea academicista o hiperrealista. El trazo de la autora genera un espacio confortable para la historia, que empieza con una pesadilla y que acaba convirtiéndose en una, también desde su dibujo. Y es que a lo largo de toda la obra hay varias secuencias en las que se mezcla lo bello y lo repulsivo de una forma increíblemente natural, con la vital ayuda del color escogido para dar forma al tebeo. Gummy Girl se confirma así como una espléndida tarjeta de presentación, una que tiene unos referentes tan marcados que también delimita con cierta facilidad el público lector que puede disfrutar más fácilmente con su historia y sus dibujos. Su desbordante imaginación visual y su oscuro mundo interior hacen que estemos ante uno de esos tebeos que al menos hay que descubrir.

El único contenido extra es una introducción de la autora de cómics Ana Galvañ.

Anuncios

Un comentario el “‘Gummy Girl’, de Isa Ibaibarriaga

  1. Pingback: El Reseñómetro: 'Gummy Girl' de Isa Ibaibarriaga | Thermozero Cómics

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 9 febrero, 2016 por en Cómic, GP Ediciones, Isa Ibaibarriaga y etiquetada con , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 231 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: