CÓMIC PARA TODOS

‘La carta 44’ 2, de Charles Soule y Alberto Jiménez Alburquerque

01212210201_gEditorial: Norma.

Guión: Charles Soule.

Dibujo: Alberto Jiménez Alburquerque.

Páginas: 160.

Precio: 17,50 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Diciembre 2015.

El arranque de La carta 44 (aquí, su reseña) apuntaba muy alto, por su escenario político, por ser una historia de ciencia ficción atrevida y por lidiar con cuestiones humanas y sociales muy relevantes. El segundo volumen confirma que no teníamos ni idea de cuán alto podía apuntar. La forma en la que Charles Soule eleva las apuestas en estos números con los que sobrepasa el primer año de publicación en Estados Unidos es formidable, narrativamente brillante, pero también, y ahí es donde sus momentos más impactantes generan un aplauso sincero y enorme, social y políticamente atrevida. La carta 44 no es sólo un pasatiempo, no es una serie de ciencia ficción con la que sumar una nueva raza alienígena de las que de cuando en cuando amenazan la Tierra en el cómic, el cine o la literatura. Es una historia contundente, cabal y realista desde sus muy impensables escenarios, que sabe desarrollar un doble escenario, en la Tierra y en el espacio, que no ha dejado de crecer desde que Soule presentó su atractivo punto de partida. Y con un Alberto Jiménez Alburquerque en plena forma, engancharse a La carta 44 es algo que sale de forma natural y que lleva al lector a ese territorio tan gozoso de no saber qué demonios va a suceder al volver la página o al empezar el siguiente número de una serie extraordinariamente bien escrita y sobresalientemente dibujada.

Lo que realmente impresiona de La carta 44 es cuántos aspectos diferentes es capaz de tocar sin que la historia parezca dispersa o sin que esos temas parezcan desatendidos en algún momento. Soule habla de la presidencia de los Estados Unidos por encima de todo. Pero no sólo de forma personalista. Lo hace desde su ámbito familiar, desde sus decisiones de corte social, desde las operaciones militares en otros países, desde su relación con el Congreso. Desde las relaciones internacionales. O desde el punto de vista de su antecesor. Y todo tiene su papel en la historia. Vayamos ahora a la trama en la misión espacial. Espectacular desde el punto de vista más satisfactorio del género de ciencia ficción, pero todo un microcosmos atendiendo a los personajes que están anclados en esa nave, desde la pequeña Astra, lo más rompedor del concepto de Soule, que analiza no sólo desde un punto de vista humano sino también científico. Y la forma en la que entrelaza ambos escenarios es impresionante. El único miedo que despierta el escritor es que no haya al final de este espectacular viaje un final a la altura, porque llegados a este punto no hay trama, personaje o situación que no genere una fascinación inmediata. Eso, desde una historia que no quiere ser puro género y que usa el escenario político como ancla en un mundo realista, es algo que tiene mucho más mérito.

Eso mismo se puede decir también del trabajo de Alberto Jiménez Alburquerque. No es nada fácil dar vida a continuas escenas de conversación, que es lo que en realidad le ofrece la parte desarrollada en la Tierra, pero con sus dibujos consigue que esas escenas sean tan dinámicas como las de los problemas que sufre la tripulación de la Clarke. Y es evidente que los mayores puntos de impacto los ofrece la trama espacial, que es con la que culminan la mayoría de los episodios, los cliffhangers que generan todavía más expectación durante la lectura, pero la naturalidad con la que el ilustrador imprime ritmo narrativo a los momentos más pausados, los que reúnen el mucho diálogo que escribe Soule, impresionan precisamente por el contraste. Si una nave espacial sufre un ataque, sería imperdonable que el dibujante no encontrara la espectacularidad que requiere una escena así, pero dar esa vida a momentos mucho más cotidianos no es algo tan sencillo. Y La carta 44 tiene muchos de esos momentos. Probablemente por eso la valoración es todavía mejor cuando se termina cada uno de los episodios, porque la sensación que deja la serie es de un convencimiento absoluto en lo que se está haciendo y de una altura de miras que, por el momento, no parece estar cerca de su techo por mucho que los elogios sean necesarios en estas dos primeras entregas.

El volumen incluye los números 8 a 13 de Letter 44, publicados originalmente por Oni Press entre julio y diciembre de 2014. El único contenido extra son las cubiertas originales de Alberto Jiménez Alburquerque.

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Esta entrada fue publicada en 8 febrero, 2016 por en Alberto Jiménez Albuquerque, Cómic, Charles Soule, Norma, Oni Press y etiquetada con , , .

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