CÓMIC PARA TODOS

Cine – ‘Spider-Man 3’, de Sam Raimi

Spider_Man_3_Spiderman_3-213269507-largeTítulo original: Spider-Man 3.

Director: Sam Raimi.

Reparto: Tobey Maguire, Kirsten Dunst, James Franco, Thomas Haden Church, Topher Grace, Bryce Dallas Howard, Rosemary Harris, J. K. Simmons, James Cromwell, Dylan Baker, Elizabeth Banks.

Guión: Sam Raimi, Ivan Raimi y Alvin Sargent.

Música: Christopher Young.

Duración: 139 minutos.

Distribuidora: Sony.

Estreno: 4 de mayo de 2007 (Estados Unidos y España).

Después de hacer de Spider-Man (aquí, su crítica) el emblema del desembarco masivo del cómic de superhéroes en el cine de gran presupuesto y de convertir Spider-Man 2 (aquí, su crítica) en una de las muestras de más calidad, Sam Raimi acometió el rodaje de una tercera entrega lejos de las mejores condiciones. A pesar del inmenso éxito de las dos primeras películas y de poner en sus manos un presupuesto inmenso, Sony no confiaba del todo en las elecciones de Raimi, seguidor de los cómics más clásicos, y le impuso un villano esencial para la película, Venom (con un Eddie Brock interpretado por Topher Grace). Eso, unido a la continuación de la trama del Duende, ahora Harry Osborn (James Franco) y la inclusión por deseo del director del Hombre de Acero (Thomas Haden Chruch), además de la historia de amor con Mary Jane (Kirsten Dunst), el periplo del propio Peter Parker (Tobey Magure) con el traje negro y el añadido de Gwen Stacy (Bryce Dallas Howard) y su padre, el capitán Stacy (James Cromwell), convirtió Spider-Man 3 en una película masiva, repleta de tramas, subtramas y personajes que piden a gritos más protagonismo. Y eso, aunque la película tiene méritos que se suelen obviar a la hora de recordarla, conduce a un puzle demasiado complicado de conjuntar y que a Raimi se le fue de las manos.

Parece mentira que, con el enorme acierto de la fórmula de las dos primeras entregas, la de la historia fluida y natural, Sony y Raimi se vieran abocados a adoptar una, la de la multiplicación, que había fracasado por ejemplo en Batman y Robin. La mejor muestra de lo imposible que era esta historia es que Eddie Brock, el que tiene que acabar siendo el villano principal, no aparece en pantalla hasta la media hora de película. Para verle como Venom hay que esperar al clímax. Y por eso la introducción del simbionte alienígena es tan torpe, porque no hay forma lógica de hacer que todo encaje. Hay fallos así en la película, cuya primera hora, después de un buen prólogo que coloca a Spiderman en la original tesitura de ser un héroe admirado, es una colección de escenas introductorias en lugar de mantener la fluidez de la segunda película. El montaje de todo eso sufre muchísimo y hace que la película parezca atropellada y carente de un foco central. Afortunadamente, el cariño que Raimi siente por los personajes hace que se recupere el pulso y que se haga, además, de una forma narrativa interesante, la que conduce el cambio de mentalidad de Spiderman, influido por lo que sucede a su alrededor con Harry, Mary Jane, su tía, las revelaciones sobre el asesinato del tío Ben, la presencia de Brock como competidor en el Daily Bugle y la entrada en juego del traje negro.

De todo eso salen muchos momentos interesantes en la película, pero después de ver el resultado final, y a pesar de que la resolución del personaje no es la más adecuada, queda claro que lo que mejor habría contado Raimi en esta tercera entrega es la tragedia del Hombre de Arena. Ya lo hizo con el Doctor Octopus de Alfred Molina en la segunda película, pero el aire de tragedia personal y humana que rodea a este villano, y que le permite rodar una bellísima y poética escena en la que adquiere sus poderes, es lo más identificable de la tercera película. Venom sabe a poco y parece demasiado inmotivado, y Spider-Man 3 no sabe qué hacer con tantos personajes, lo que redunda en decepciones muy evidentes como la de Gwen Stacy, no por la elección de una espléndida Bryce Dallas Howard, sino porque el personaje no sirve prácticamente para nada, sólo como objeto de los celos de Mary Jane y para mostrar otro de los mejores elementos del filme, la distancia creciente que se aprecia entre Peter y la propia Mary Jane, que ella sabe mostrar mejor que él, demasiado volcado en los momentos más intensos de su propia lucha interna y que desembocar en la terriblemente polémica escena del baile por la calle, muestra del exceso por el que se dejó llevar Raimi y que, en realidad, no está tan fuera de tono como se piensa habitualmente.

Raimi, eso sí,  mantiene un pulso sobresaliente para rodar unas escenas de acción imposibles, en las que muestra un ritmo intensísimo, no se deja llevar casi nunca (y cuando lo hace es con sentido narrativo) por el uso de la cámara lenta y sí por el exceso también en la planificación de las coreografías, una marca de autor que a Raimi le viene ya desde su trilogía de Evil Dead. Spider-Man 3 se quedó muy lejos de los logros de las dos primeras partes, y tiene elementos catastróficos, auténticas amenazas para la credibilidad de la película. Pero al mismo tiempo tiene otros aciertos que convierten al filme en uno de los que más necesita una reivindicación que todavía no se ha hecho. ¿Se le va la mano a Raimi? Sin ninguna duda. Pero no es tan mal filme como se ha venido creyendo en los últimos años. Es demasiado complejo para lo que su director podía manejar, eso es obvio a muchos niveles, y puede que demasiado arriesgado precisamente cuando lo que había funcionado es la senda más clásica, la deudora del Spiderman más popular, el de los primeros años, el de Stan Lee, Steve Ditko, John Romita y demás genios. Pero es un buen Spiderman de Raimi, que invitaba a transitar nuevos caminos que no salieron bien o que podrían haber mejorado en una cuarta película que, pese a los deseos de su director, nunca se llegó a rodar.

Anuncios

2 comentarios el “Cine – ‘Spider-Man 3’, de Sam Raimi

  1. Thor_Maltes
    7 febrero, 2016

    la peor película de la trilogía y no lo yo, muchos así lo consideran.
    Me hicieron recordar cuando fui a verla con un grupo de conocidos y por desgracia me tocó al lado de la parejita del mencionado grupo. De verdad que tengo más recuerdos de esa situación que la película en si, eso si me pareció nefasta y mal llevada en todo, no hay punto rescatable en la misma.

    • juanrmillan
      18 marzo, 2016

      Muy cierto, es la peor de las tres, pero por aquí sí que creo que tiene cosas rescatables. El propio Sam Raimi ha reconocido que tendría que haberse limitado a hacer aquello que le convencía, y eso era el Hombre de Arena y no Venom. Lástima…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 5 febrero, 2016 por en Cine, Sony, Spiderman y etiquetada con , , , , , , , , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 237 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: