Cómic para todos

‘Capitán Midnight 2. Maravilloso viejo mundo’, de Joshua Williamson y Eduardo Francisco

capitan-midnight-vol-2-maravilloso-nuevo-mundoEditorial: Aleta.

Guión: Joshua Williamson.

Dibujo: Eduardo Francisco.

Páginas: 112.

Precio: 12,95 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Noviembre 2015.

Ya en el primer volumen de Capitán Midnight, A la fuga (aquí, su reseña), los conceptos que se manejaban eran tan tópicos como entretenidos, y esas constantes se mantienen con bastante fuerza en este segundo, Maravilloso viejo mundo. Su título es, en realidad, una apelación a la nostalgia, imprescindible para asimilar en nuestros días a un personaje pulp nacido al calor de la Segunda Guerra Mundial y que encuentra su razón de ser en el choque social y cultural que se produce cuando un personaje de aquella época tiene que hacer frente a lo que sucede en nuestros días. Eso es algo que Joshua Williams, escritor de la serie, tiene bastante presente. Juega con esos conceptos y lo hace en terreno seguro. No hace falta gran riesgo para que Capitán Midnight funcione razonablemente bien, explorando tópicos desde los detalles en apariencia accesorios (como la forma de hablar o de vestir) hasta lo más importante de las tramas (donde no puede faltar el secreto oscuro en el pasado del héroe). Pero el caso es que todo funciona bastante bien, también el relevo en los lápices, de un muy inspirado Fernando Dagnino a un igualmente eficaz y clásico Eduardo Francisco. El resultado es este segundo arco argumental que, mientras entretiene, va expandiendo el universo del personaje con notable destreza.

El mayor acierto de Williamson en este segundo volumen del personaje radica en que él mismo se convierte en el héroe que ya era y en el villano que podría ser. La contraposición entre ambas facetas es lo que hace verdaderamente interesante la historia, porque le sirve a Williamson para hablar tanto del protagonista como del nuevo mundo al que tiene que hacer frente y, de paso, reivindicar esa forma añeja de entender el concepto del héroe. El contraste lo firma el escritor creando a Skyman, una figura enmascarada que utiliza la misma tecnología que el Capitán Midnight. Es, de hecho, lo que podría haber sido Midnight si la historia se hubiera escrito de forma diferente, y es esa mirada alternativa y tan diferente lo que hace interesante su choque. Williamson, además, hace que la aparición del nuevo personaje le sirva para arrojar un poco de luz sobre esos años perdidos en la carrera de Midnight y también sobre su papel en esta cruzada vigilante que encabezó como rostro visible. Las sorpresas no son demasiado espectaculares, pero en el fondo tampoco hace falta para que la historia avance por los cauces que traza su autor. Lo importante es que el nivel de entretenimiento es siempre muy alto y, lejos de agotar la fórmula, deja suficiente tramas abiertas para que la historia se sienta como viva.

Eduardo Francisco firma unos números bastante atractivos, asumiendo desde el principio un tono clásico, pulp y superheroico, que bebe mucho de algunos tópicos bastante obvios, como la contundente presencia física de héroes y villanos, siempre un peldaño por encima del realismo. En algunas escenas de acción no llega a conseguir el dinamismo que se necesita, pero la puesta en escena es siempre bastante acertado, insistiendo en el clasicismo que se busca, también en una composición de página que no se abre a innovaciones visuales de ninguna clase. Francisco no quiere arriesgar demasiado, especialmente cuando Midnight entra en escena, y el resultado no es nada malo. Tampoco cuando le toca tirar de personajes reales a los que nunca se llega a mencionar para que la historia tenga un entronque evidente en la realidad, e incluso cuando tiene que mostrar la violencia que se desata especialmente en la pelea del héroe contra Hollow, un corpulento personaje que basa todo su poder en la fuerza bruta. Capitán Midnight no busca revolucionar nada, simplemente trata de contar una historia atractiva con un buen y carismático personaje protagonista. Y eso lo hace. Con calidad y con solvencia, como exige el legado no sólo ya del propio Capitán Midnight, sino toda la tradición del pulp y de los superhéroes que nacieron al acabar el primer tercio del siglo XX.

El volumen incluye los números 4 a 7 de Captain Midnight, publicados originalmente por Dark Horse entre octubre de 2013 y enero de 2014. El contenido extra lo forman las portadas de Felipe Massafera, Steve Rude, Freddie H. Williams II, Dan Scott y Ariel Olivetti y un portafolio de bocetos de Eduardo Francisco y de las portadas de los números 6 y 7 de Freddie H. Williams II.

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Esta entrada fue publicada en 26 enero, 2016 por en Aleta, Cómic, Dark Horse, Eduardo Francisco, Joshua Williamson y etiquetada con , , .

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