CÓMIC PARA TODOS

‘Pies descalzos. Una historia de Hiroshima’ 3, de Keiji Nakazawa

EP333245Editorial: Penguin Random House / DeBolsillo.

Guión: Keiji Nakazawa.

Dibujo: Keiji Nakazawa.

Páginas: 672.

Precio: 19,95 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Noviembre 2015.

Pies descalzos es uno de esos tebeos ante los que no se pueden escatimar elogios, porque todos los que se nos puedan ocurrir son merecidos. Llegados a este tercer volumen de la obra de la obra de Keiji Nakazawa, y aunque en realidad se podía decir prácticamente desde la primera página, es momento de reconocer que es un relato que trasciende las páginas, es más que un manga, más que una obra de ficción, y se convierte en una reflexión de primer nivel sobre el Japón resultante de la explosión de la bomba atómica de Hiroshima que puso a la Segunda Guerra Mundial en el camino del fin. La descomunal importancia de lo que cuenta Nakazawa encuentra un delicioso paralelismo dentro de la historia, cuando Gen lucha con todas sus fuerzas para conseguir que el señor Hirayama consiga ver publicado su libro sobre el drama de Hiroshima tras la explosión de la bomba. Es uno de los muchísimos aciertos de una historia tan trágica y divertida que casi resulta imposible de creer que esté basado en las vivencias personales del autor. Pero es lo que tiene la realidad, y más la realidad que afecta a la supervivencia del ser humano, que tiene esa asombrosa capacidad de superar a la ficción. Pies descalzos es, en ese sentido, una de las más importantes obras antibelicistas del siglo XX, por mucho que el hecho de ser un manga haga que se le escape a muchos.

Esa pretensión, latente en muchos pasajes de Pies descalzos, estalla de vez en cuando con una fuerza descomunal. Sucede en este tercer volumen cuando la bomba atómica vuelve a tener consecuencias funestas para Gen y su familia, pero sobre todo cuando el chico vuelve a la escuela y conoce tanto a Aihara, un compañero de estudios que no duda en defender abiertamente la guerra como una necesidad para la humanidad, como al profesor Ota, un docente convencido de que hay que acabar con el adoctrinamiento gubernamental que hizo caer a Japón en una guerra sin sentido, más cuando estalla el conflicto bélico entre las dos Coreas y se cierne sobre el país la amenaza de estar en el centro del mismo por la presencia de Estados Unidos en esa trifulca entre hermanos. Pero aparte de ese mensaje, lo que resulta verdaderamente asombroso de Pies descalzos es que su enorme extensión, más de 2.500 páginas en total que en esta edición llegarán a los cuatro volúmenes, no impide que la obra sea un torrente de emociones y sensaciones que Nakazawa gestiona utilizando brillantes saltos de género y escenario, haciendo que el lector ría y casi en la página siguiente llore, que siempre sienta algo, que la empatía con Gen, su madre, sus hermanos y sus amigos sea el auténtico motor de la historia.

Sigue siendo una absoluta maravilla ver como Nakazawa consigue todo eso con un dibujo que se acerca a la caricatura de una forma totalmente medida y pensada, haciendo que la obra tenga un estilo aparentemente desenfadado pero que lo que le da en realidad es un realismo impresionante, atroz cuando la tragedia asalta a los protagonistas (ojo al enorme poder visual que tiene la escena en Kioto, con diferencia la más dramática de las que recoge este tercer libro de la obra) y que brilla con la misma intensidad en la comedia (casi en cada aparición de Ryûta, o cuando Gen consigue un trabajo recogiendo excrementos humanos que se van a utilizar como abono). Es evidente que Pies descalzos navega mucho más en las aguas del drama, porque el escenario hace que la tragedia golpee una y otra vez, de forma tan constante como inevitable, a los muchos personajes que Nakazawa ha ido acumulando a lo largo de las páginas, pero tampoco hay que olvidar que los protagonistas son niños, y el autor sabe entender sus voces en comparación con las de los adultos e incluso diferenciándoles entre ellos mismos, porque nada tiene que ver la forma de hablar de Gen con la de Ryûta o con la de Natsue. El dibujo, aunque a priori se le dé menor trascendencia, también contribuye a que Pies descalzos sea una obra completamente imprescindible.

Hadashi no Gen se publicó originalmente en la revista Shonen Jump entre 1973 y 1974, y Shueisha recopiló la serie en diez volúmenes entre 1984 y 1987. No tiene contenido extra.

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Esta entrada fue publicada en 11 enero, 2016 por en Keiji Nakazawa, Manga, Randon House Mondadori y etiquetada con , , .

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