CÓMIC PARA TODOS

‘Riesgo suicida’ 3, de Mike Carey y Elena Casagrande

riesgo-suicida-3Editorial: Aleta.

Guión: Mike Carey.

Dibujo: Elena Casagrande y Jorge Coelho.

Páginas: 112.

Precio: 12,95 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Abril 2015.

Si hay algo que se puede decir de Riesgo suicida es que se trata de una obra muy cambiante. Mike Carey hizo una propuesta inicial que parecía ser una simpática vuelta de tuerca al realismo aplicado al entorno de los superhéroes. No lo era en realidad, porque esa carta quedó al descubierto muy pronto, ya en el primer volumen de la serie (aquí, su reseña). Tampoco era un análisis sobre el encaje de esos superpoderes en la vida real, ni siquiera en la vida oculta de los despachos, la inteligencia y el poder, porque los aspectos más definitorios de ese tono quedaban resueltos en el segundo volumen (aquí, su reseña). Y ahora nos damos cuenta de que en realidad Riesgo suicida es un misterio fascinante, un puzle que se va construyendo con pequeñas piezas y degustación lenta, una historia en la que lo importante es lo que subyace bajo el personaje protagonista, Leo Winters, el policía que consiguió poderes para hacer frente a una red criminal y que, de repente y con algún toque bastante genial, se convierte en el centro de la narración. Puede que esos vaivenes resten algo de eficacia al conjunto de la serie, pero el avance es tan meticuloso que se acaba disfrutando, puede que algo más releyendo de nuevo los números anteriores antes de seguir avanzando. Y como la puesta en escena de Elena Casagrande es muy espectacular, pocas pegas se le pueden poner a la serie.

El peligro que tiene el guión de Carey es que son muchos los cambios de rumbo que propone cuando lo que en realidad quiere es construir un universo más amplio. Esto último es lo que prueba su gusto por los relatos cortos y autoconclusivos como el que abre el volumen. Información, ese es el aporte que hace a Riesgo suicida el relato inicial. Y a partir de ahí, puro espectáculo. Sin adentrarnos en el terreno del spoiler, es bastante evidente que los golpes de efecto son esenciales para apreciar Riesgo suicida. Carey los busca y los encuentra, domina el cliffhanger y tiene una narración prácticamente cinematográfica, que apuesta por un ritmo elevado que se nota no sólo en las escenas de acción sino también en las dialogadas, que asume con firmeza los flashbacks como base esencial de este tramo de la historia y hacer de este tercer volumen una auténtica plataforma de lanzamiento para una historia que, en realidad, apenas acaba de cruzar el ecuador, otro síntoma de que la intensidad es esencial para entrar en el juego de Riesgo suicida. Una vez dentro, Carey se mueve con mucha habilidad a la hora de plantear un protagonista atractivo, que genera el mismo nivel de empatía que de rechazo gracias a los hábiles giros del guión, y al que sabe rodear de un grupo de secundarios que hacen más interesante la historia.

Con esos vaivenes, siempre intencionados, Elena Casagrande no tenía una papeleta fácil a la hora de dar una identidad a la serie, y sin embargo su trabajo es más que notable. Aunque el primer número de este recopilatorio, la historia autoconclusiva que expande el universo de Riesgo suicida, la dibuja Jorge Coelho con bastante acierto y una personalidad diferente pero complementaria, Casagrande es quien marca el camino de la serie. Un estilo realista, pero en el que los instantes más fantásticos tienen un encaje muy fluido, con una narración aparentemente clásica pero que va introduciendo algunas pequeñas rupturas narrativas de la viñeta, de la página o del color que ayudan a que el elevado ritmo que plantea el guión de Carey sea aún más eficaz. Y sobre todo Casagrande destaca en la puesta en escena. Los grandes momentos de la narración siempre encuentran grandes viñetas en los que la ilustradora roza la brillantez. Puede faltar algo de personalidad en los rostros, quizá por el exceso de realismo que busca en su dibujo, pero su trabajo merece todos los elogios. Con este tercer volumen, Riesgo suicida sigue avanzando sin un rumbo anticipable y con una gran cantidad de sorpresas que logran su objetivo en lo que hemos leído hasta ahora. Incluso con dudas sobre sus propósitos reales y sus aciertos casuales, la serie funciona francamente bien.

El volumen incluye los números 10 a 13 de Suicide Risk, publicados originalmente por Boom! Studios entre febrero y mayo de 2014. El contenido extra lo forman las cubiertas originales de Stephanie Hans y Tommy Lee Edwards y una galería de diseño de personajes de Elena Casagrande.

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Esta entrada fue publicada en 4 enero, 2016 por en Aleta, Boom!, Cómic, Elena Casagrande, Jorge Coelho, Mike Carey y etiquetada con , , , .

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